Archivos Mensuales: enero 2014

Aprueban Jefas y Jefes de Estado de la CELAC Proclama de América Latina y El Caribe como zona de paz

Mié, 29/01/2014 –

raul03-580x403
PROCLAMA DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE COMO ZONA DE PAZ

(ORIGINAL FIRMADO POR LAS JEFAS Y JEFES DE ESTADO Y DE GOBIERNO DE LA COMUNIDAD DE ESTADOS LATINOAMERICANOS Y CARIBEÑOS)

Las Jefas y Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), reunidos en La Habana, Cuba, los días 28 y 29 de enero de 2014 en la II Cumbre, en nombre de sus pueblos e interpretando fielmente sus anhelos y aspiraciones,

Ratificando el compromiso de sus países con los Propósitos y Principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, y conscientes de que la prosperidad y estabilidad de la región contribuyen a la paz y seguridad internacionales,

Conscientes de que la paz es un bien supremo y anhelo legítimo de todos los pueblos y que su preservación es un elemento sustancial de la integración de América Latina y el Caribe y un principio y valor común de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC),

Reafirmando que la integración fortalece la visión de un orden internacional justo, afirmado en el derecho y en una cultura de paz que excluye el uso de la fuerza y los medios no-legítimos de defensa, entre ellos las armas de destrucción masiva y, en particular, las armas nucleares,

Destacando la relevancia del Tratado de Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe que estableció la primera zona libre de armas nucleares, en un área densamente poblada, siendo este una contribución a la paz y la seguridad regional e internacional,

Reiterando la urgente necesidad del Desarme Nuclear General y Completo, así como el compromiso con la Agenda Estratégica del Organismo para la Proscripción de las Armas Nucleares en la América Latina y el Caribe (OPANAL), adoptada por los 33 Estados miembros del Organismo, en la Conferencia General de Buenos Aires en agosto de 2013.

Recordando los principios de paz, democracia, desarrollo y libertad que inspiran las actuaciones de los países miembros del SICA,

Recordando la decisión de las Jefas y Jefes de Estado de UNASUR de fortalecer a Suramérica como Zona de Paz y Cooperación,

Recordando el establecimiento, en 1986, de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur,

Recordando también nuestro compromiso, acordado en la Declaración de la Cumbre de la Unidad de la América Latina y el Caribe, el 23 de febrero de 2010, de promover la implementación de mecanismos propios de solución pacífica de controversias,

Reiterandonuestro compromiso de que en América Latina y el Caribe se consolide una Zona de Paz, en la cual las diferencias entre las naciones se resuelvan de forma pacífica, por la vía del diálogo y la negociación u otras formas de solución, y en plena consonancia con el Derecho Internacional,

Conscientestambién del catastrófico impacto global humanitario y a largo plazo del uso de las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva, y de las discusiones en curso sobre este tema,

Declaramos:

1. América Latina y el Caribe como Zona de Paz basada en el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, incluyendo los instrumentos internacionales de los que los Estados miembros son parte, y los Principios y Propósitos de la Carta de las Naciones Unidas;

2. Nuestro compromiso permanente con la solución pacífica de controversias a fin de desterrar para siempre el uso y la amenaza del uso de la fuerza de nuestra región;

3. El compromiso de los Estados de la región con el estricto cumplimiento de su obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos;

4. El compromiso de los pueblos de América Latina y el Caribe de fomentar las relaciones de amistad y de cooperación entre sí y con otras naciones, independientemente de las diferencias existentes entre sus sistemas políticos, económicos y sociales o sus niveles de desarrollo; de practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos;

5. El compromiso de los Estados de la América Latina y el Caribe de respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones;

6. La promoción en la región de una cultura de paz basada, entre otros, en los principios de la Declaración sobre Cultura de Paz de las Naciones Unidas.

7. El compromiso de los Estados de la región de guiarse por la presente Declaración en su comportamiento internacional;

8. El compromiso de los Estados de la región de continuar promoviendo el desarme nuclear como objetivo prioritario y contribuir con el desarme general y completo, para propiciar el fortalecimiento de la confianza entre las naciones.

Instamos a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta Declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC.

Anuncios

CÓMO SE ORIGINÓ LA CRISIS HUMANITARIA EN SIRIA

Por Manuel E. Yepe

La tragedia humanitaria que ha sido la guerra civil en Siria ha obligado a más de dos millones de ciudadanos a buscar refugio en países vecinos, junto a los muchos miles de víctimas fatales que ha dejado. No ha sido un conflicto espontaneo sino resultado de una estrategia encaminada a desangrar a ese país formulada por los gobiernos de Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita y algunos socios regionales desde al menos 2007.

Así lo demuestra el periodista Tony Cartalucci en un trabajo publicado en septiembre de 2013 por la revista digital Activist Post, comentando un artículo de la NBC News titulado “La gran tragedia de este siglo: más de 2 millones los refugiados expulsados de Siria”.

Los medios de prensa corporativos occidentales han hecho ver que la singular sucesión de manifestaciones “pro-democracia” en el Medio Oriente, se hicieron violentas espontáneamente, a causa de la represión brutal de los gobiernos de los países donde ocurrieron como parte de la llamada “primavera árabe”.

En verdad, denuncia el periodista, las manifestaciones fueron una tenue cortina de humo tras las cuales extremistas armados con respaldo extranjero tomaron las calles y campos para ejecutar masacres sectarias previamente concebidas, como ocurrió en Siria.

A continuación, Cartalucci ofrece una cronología que ilustra la verdadera causa del conflicto.

En 1991, Paul Wolfowitz, entonces subsecretario de Defensa, instruye al General Wesley Clark que Estados Unidos tiene entre 5 y 10 años para “limpiar los viejos regímenes ex dependientes de la URSS (Siria, Irán, Irak), antes de que surja una próxima gran superpotencia a desafiarnos.”

En 2001, por revelaciones del General Wesley Clark se conoce de un plan secreto de Estados Unidos llamado a atacar y destruir los gobiernos de siete naciones: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.

En 2002, el Subsecretario de Estado de EEUU, John Bolton, declara a Siria miembro del “eje del mal” y advierte que ” Estados Unidos podría tomar medidas” contra el gobierno de ese país.

En 2005, la National Endowment for Democracy, entidad que es conocidamente fachada de la CIA, organiza e implementa la “revolución del cedro”, directamente encaminada a socavar la influencia en Líbano de Siria e Irán a favor de grupos respaldados por Occidente, en particular la facción política de Saad Hariri.

En 2005, Ziad Abdel Nour, un asociado al equipo de asesores de la administración Bush financiado por el Departamento de Estado norteamericano admite que “los regímenes sirio y libanés serán cambiados. Si será por un golpe militar o de cualquier otra cosa, no se sabe… trabajamos en ello con la administración Bush”.

En 2006, Israel intenta, pero no logra, destruir a Hezbollah en el Líbano mediante un prolongado bombardeo aéreo que dejó miles de muertes de civiles.

En 2007, según reveló el afamado periodista Seymour Hersh en el New Yorker, Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita, Saad Hariri en el Líbano, así como el brazo armado de la Hermandad Musulmana siria, estuvieron organizando, armando, entrenado y financiando a un frente de sectarios extremistas, muchos de los cuales tenían vínculos directos con Al Qaeda, operando en Líbano y Siria. La meta era crear y explotar una división sectaria entre musulmanes suníes y chiitas.

En 2008, el Departamento de Estado norteamericano comienza a entrenar, financiar y equipar redes de “activistas” a través de su “Alianza de Movimientos juveniles” en la que los futuros líderes de protestas de la “primavera árabe”, incluyendo los del “Movimiento 6 de abril” de Egipto fueron llevados a Nueva York, Londres y México, antes de ser entrenados en Serbia y regresados luego a casa para comenzar los preparativos para el 2011.

En 2009, el Instituto Brookings publicó un informe en el que admitía que la administración Bush “desalojó” a Siria del Líbano sin construir un fuerte gobierno libanés que lo reemplazara, que Israel golpeó a un naciente programa nuclear sirio, y enfatiza en la importancia de neutralizar la influencia Siria antes de emprender cualquier ataque contra Irán.

Entre 2009 y 2010 el gobierno de EEUU presupuestó $ 50 millones para reclutar y entrenar en diferentes partes del mundo “activistas” para el trabajo clandestino. Una reunión celebrada en el Medio Oriente reunió a 5.000 activistas de Túnez, Egipto, Siria y Líbano que regresaron a sus países con el objetivo de entrenar a sus colegas.

En 2011 los equipos de “activistas” así entrenados, financiados, armados y equipados regresaron a sus respectivos países en el mundo árabe para promover un “efecto dominó” de protestas, vandalismo, incendios y “francotiradores en la azotea”. Comienzan atacando a los manifestantes y fuerzas de seguridad sirias. Con un esquema táctico similar al desplegado en Libia, en Estados Unidos, varios congresistas amenazan a Siria con una intervención militar. Es visible que lo que estamos resenciando en Siria hoy es sólo la última etapa de un plan de larga duración para dividir y destruir a la región, dejando a Occidente como la única potencia hegemónica regional, concluye Cartalucci.

Enero 17, 2014.

Conmemoración del centenario del creador del símbolo de la Paz.

Símbolo de la paz.

Símbolo de la paz.

En el centenario de Gerald Holtom
Un símbolo con plena actualidad
VIRGINIA ALBERDI BENÍTEZ
A lo largo y ancho del mundo, durante más de medio siglo, el símbolo que ilustra esta nota se ha multiplicado con elocuencia. Es símbolo de la paz, del desarme y de la necesidad de luchar por la sobrevivencia de la humanidad.
SE CONMEMORA HOY EL CENTENARIO DEL CREADOR DEL SÍMBOLO DE LA PAZ.
Se cumple este 20 de enero el centenario del nacimiento de su creador, el diseñador británico Gerald Holtom, quien nunca imaginó que ese sencillo y esencial dibujo alcanzaría trascendencia universal.
No fue este un aporte casual del artista, graduado en 1939 del Royal College of Art, de Londres, y por muchos años dedicado profesionalmente al diseño publicitario y la maquetación de publicaciones.
Durante la Segunda Guerra Mundial, al ser llamado a filas, Holtom rechazó el reclutamiento y fue enviado entonces a trabajar, junto a otros que habían ejercido el mismo derecho, a una granja en Norfolk, sin remuneración alguna.
“Yo odiaba la ideología nazi y el interés imperial de la Alemania de Hitler —declaró en una entrevista que le hicieran en la New Left Review en 1972—, pero me parecía que el imperio británico estaba invalidado moralmente para ir a la guerra. Reconozco el heroísmo de los que fueron a los campos de batalla y sé que sin esas acciones, en las que muchas veces se olvida la participación legítima de los guerrilleros soviéticos y de otros territorios ocupados, hubiera sido imposible derrotar a los nazis. Pero me horrorizaba por sí misma la idea de la guerra”.
Y más adelante, en esa propia entrevista, dijo: “El final de la Segunda Guerra Mundial confirmó mis temores. El hombre se armaría de tal forma que por primera vez tendría la tentación de suicidarse como especie. Esas fueron las señales de Hiroshima y Nagasaki”.
En 1938, en pleno apogeo de la Guerra Fría y con la carrera armamentista en ascenso, el movimiento pacifista inglés se expresó mediante el Comité de Acción Directa contra la Guerra Nuclear y comenzó a organizar la primera gran marcha contra la posesión de ese tipo de armas, que tendría lugar del 4 al 7 de abril desde Londres hasta Aldermaston, sitio donde se fabricaban las bombas del Reino Unido.
Los directivos del Comité encargaron a Holtom que presentara varios bocetos para identificar la marcha y este los presentó el 21 de febrero en una reunión efectuada en la sede de la revista Peace News. Todos seleccionaron un diseño de fácil lectura e impacto visual, concebido a partir de las letras del llamado alfabeto del semáforo: un brazo levantado perpendicularmente sobre la cabeza (letra D) y dos brazos extendidos hacia abajo en ángulos de 45 grados (letra N), ambos trazos encerrados en un círculo. ND son las iniciales de la frase en inglés nuclear disarmament, desarme nuclear.
Carteles con ese dibujo fueron portados por los participantes en la marcha, entre los cuales se hallaba Bayard Rustin, amigo de Martin Luther King Jr., quien lo llevó a Estados Unidos, donde se hizo popular el símbolo durante las jornadas contra la guerra en Vietnam.
El diseño de Holtom acompaña desde entonces las campañas antinucleares y antibelicistas en el mundo. Holtom, voluntariamente, nunca cobró los derechos por su uso y reproducción.

A %d blogueros les gusta esto: