Archivos Mensuales: junio 2017

We denounce the diplomatic setback and US interference in Cuba!


World Peace Council

We denounce the diplomatic setback and US interference in Cuba!
Thursday, June 22, 2017
Statements
With indignation and emphatic rejection we denounce the setback on the US foreign policy under the Donald Trump Administration regarding revolutionary Cuba, a setback that puts in evidence the choice made by the new President for threats and blackmail used routinely by the imperialist power against the Cuban people.
The World Peace Council has joined movements, institutions and governments in solidarity with the Republic of Cuba to support and celebrate the diplomatic victory of the Cuban people since the announcement of the reestablishment of bilateral relations with the US, in 2014.
Simultaneously, joining the Cuban people, we have always demanded the end of US interference, which constantly tries to disturb the Cuban revolution’s progress and isolate the nation through a criminal blockade imposed over five decades ago.
Trump has announced the setback in June 15th, from the symbolic platform of Miami – paying homage to anti-patriotic Cubans that are happy with the US interference and economic and media war against the revolutionary island – by canceling the agreement signed in 2014. We completely reject the statements made by the new US President, which are typical of a failed and retrograde policy, of unsubstantiated and hypocritical allegations against the Cuban democracy.
We denounce the dangers of the new investments on a militarized policy by the US under the Trump administration for all Latin America, while Cuba has defended peace in the American continent and in the world – in stark contrast with the US imperialism. At the same time, we alert and call upon all for strengthening our struggle against the interference and in defense of the sovereignty of nations, facing the indications that the policies of internal destabilization will be intensified.
Therefore, we express our resolute solidarity with the Cuban people and our friend organizations, such as de Cuban Movement for Peace and for the Peoples’ Sovereignty (MovPaz), the Cuban Institute for Friendship with the Peoples (ICAP) and the Organization for Solidarity with the Peoples of Africa, Asia and Latin America (Ospaaal), in defense of the revolution and independence against foreign interference, threats, and the diplomatic setback announced by the US President.
The World Peace Council has reiterated and strengthened its support to the Cuban people and emphasized on the role that the “bigger of the Antilles” plays in promoting an international order of friendship and fraternity, solidarity, cooperation, justice and shared progress, while condemning the US imperialism, in its aggressiveness and threats against the peoples.
We’ll go on struggling, for the end of the US imperialism’s interference in Latin America and in Cuba!
Socorro Gomes,
President of the World Peace Council
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Denunciamos o retrocesso diplomático e a ingerência dos EUA contra Cuba!
Com indignação e enfático rechaço, denunciamos o retrocesso da política externa dos Estados Unidos sob o governo de Donald Trump com relação à Cuba revolucionária, um retrocesso que evidencia a escolha do novo presidente pelas ameaças e chantagens usadas costumeiramente pela potência imperialista contra o povo cubano.
O Conselho Mundial da Paz somou-se aos movimentos, entidades e governos solidários à República de Cuba no apoio e na celebração da vitória diplomática do povo cubano desde o anúncio de restabelecimento das relações bilaterais com os Estados Unidos, em 2014.
Simultaneamente, ao lado do povo cubano, exigimos sempre o fim do intervencionismo estadunidense que constantemente tenta perturbar o progresso da revolução cubana e isolar a nação através de um bloqueio criminoso imposto há mais de cinco décadas.
Trump anunciou o retrocesso em 15 de junho último desde a simbólica tribuna de Miami – pagando tributo a cubanos antipatriotas contentes com a ingerência estadunidense e a guerra econômica e midiática contra a ilha revolucionária – ao cancelar o acordo assinado em 2014. Rechaçamos completamente as declarações do novo presidente dos EUA, típicas de uma política fracassada e retrógrada, de alegações infundadas e hipócritas contra a democracia cubana.
Denunciamos o perigo das novas investidas da política militarizada dos EUA sob o governo Trump para toda a América Latina, enquanto Cuba tem defendido a paz no continente americano e no mundo – um imenso contraste com o imperialismo estadunidense. Ao mesmo tempo, alertamos e convocamos ao reforço da nossa luta contra a ingerência e em defesa da soberania das nações, diante dos indícios de que as políticas de desestabilização interna serão intensificadas.
Por isso, expressamos nossa resoluta solidariedade ao povo cubano e às organizações amigas, como o Movimento Cubano pela Paz e a Soberania dos Povos (MovPaz), o Instituto Cubano de Amizade com os Povos (Icap) e a Organização de Solidariedade com os povos da África, Ásia e América Latina (Ospaaal) na defesa da sua revolução e da sua independência contra a ingerência estrangeira, as ameaças e o retrocesso diplomático anunciado pelo presidente dos EUA.
O Conselho Mundial da Paz tem reiterado e reforçado seu apoio ao povo cubano e enfatizado o papel que “a maior das Antilhas” desempenha na promoção de uma ordem internacional de amizade e fraternidade, de solidariedade, cooperação, justiça e progresso compartilhado, ao tempo em que denuncia o imperialismo estadunidense e sua agressividade e ameaças contra os povos.
Seguiremos em luta, pelo fim da ingerência do imperialismo estadunidense na América Latina e em Cuba!
Socorro Gomes,
Presidenta do Conselho Mundial da Paz

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Y POR FIN SE PRONUNCIÓ TRUMP SOBRE CUBA


Por Manuel E. Yepe
Miembro del Secretariado del MovPaz
http://manuelyepe.wordpress.com/
Hasta que al fin se pronunció el Presidente Trump acerca del nuevo
curso que se ha propuesto dar a las relaciones con Cuba. Y lo hizo a
guisa de castigo a las instituciones y la población de Estados Unidos
por la supuesta apertura al diálogo iniciada por el régimen de Barack
Obama que fuera aprovechada con entusiasmo nada disimulado por buena
parte del empresariado, las instituciones liberales y un segmento
claramente mayoritario de la población estadounidense.
Fue evidente que Trump, abrumado por fuertes presiones de la extrema
derecha política estadounidense decidió confiar la elaboración de su
nueva política hacia Cuba a las mismas fuerzas que a lo largo de casi
60 años han diseñado, con lamentables resultados, la política hacia la
pequeña isla vecina.
Su discurso fue un espectáculo populista de corte fascistoide, a la
medida de un auditorio que aplaudió sus fanfarronadas con entusiasmo,
aunque con evidente insatisfacción por la falta de concreción en
algunas de las drásticas medidas punitivas a que aspiraban los
desprestigiados líderes de ese sector del “exilio” cubano.
Luego del discurso, Trump firmó el “Memorando Presidencial de
Seguridad Nacional sobre el fortalecimiento de la Política de los
Estados Unidos hacia Cuba” (Presidential Policy Guidance on Cuba).
Para la mayoría de los observadores, quien capitalizó el apoyo de
Trump a las demandas de la extrema derecha cubanoamericana y el
retroceso a los tiempos de guerra fría en su proyección hacia Cuba fue
el senador republicano por el estado de Florida Marcos Rubio, que en
verdad no es cubano y ni siquiera ha estado alguna vez en Cuba, pero
ha hecho de esa condición un medio para ascender en la politiquería,
al extremo de haber mentido al Congreso acerca de su ascendencia
nacional así como sobre la fecha y los motivos que tuvieron sus
progenitores para salir de Cuba antes (y no durante) la revolución en
el poder.
Su actual membrecía en una comisión senatorial de inteligencia llamada
a dictaminar acerca de la actuación del Presidente en un escándalo que
podría incluso determinar su destitución, parece haberle servido de
tabla de salvación y ascenso.
Ciertamente, se observa que el segmento más atacado por la directiva
de Trump ha sido el sector de los pequeños propietarios privados de la
economía cubana, cuyo reciente gran florecimiento paradójicamente
obedece, en buena medida a la política gubernamental cubana que
alienta esta dinámica en función de la actualización de su proyecto
socialista de desarrollo.
Las “nuevas” directivas de Trump no aportan nada diferente a lo que
contra Cuba intentaron los gobiernos estadounidenses de Eisenhower,
Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, W. Bush,
y el propio Obama. Será, tan solo, el duodécimo en el listado de
presidentes imperialistas norteamericanos que en el último medio siglo
han tenido que renunciar a la irrealizable ambición de someter al
pueblo cubano, tras ocasionarle graves daños que han dejado profundas
huellas que los cubanos seguirán aspirando a transformar en
relaciones de respetuosa vecindad.
Durante casi 60 años, Washington ha tratado por todas las vías y
modos de derrocar a los gobiernos de Cuba, legitimados por la
revolución como fuente de derecho y sistemáticamente refrendados por
la población en elecciones verdaderamente democráticas.
Por su parte Washington, insistiendo en su prolongada guerra contra
Cuba motivada por el peligro que el ejemplo independista de la isla
significa para su dominio hemisférico, también ha dado apoyo –en su
propaganda y en varias acciones concretas del trabajo secreto de sus
organizaciones de inteligencia y subversión- al crecimiento del
trabajo por cuenta propia, que haría crecer las filas de la pequeña
burguesía en Cuba, la que –calculaban- influiría con su ideología en
la orientación política de la sociedad cubana.
La directiva de Trump constituye un engendro contradictorio que, más
que infundir temor, ha venido a desmontar alternativas de
confrontación que estuvieron ensayando los poderes fácticos de Estados
Unidos durante el gobierno de Barack Obama, tratando lograr sus
objetivos imperialistas respecto a Cuba con engañosas suaves maneras
que muchos en la isla consideran más peligrosas que los burdos
enfrentamientos convencionales a que ahora regresan con la “nueva”
directiva del actual Presidente.
Entre las “novedosas” medidas contenidas en las Directivas adoptadas
se proclama el recrudecimiento de la política de bloqueo contra Cuba
que ha sido severamente condenada por la comunidad mundial con una
unanimidad contra Estados Unidos tan completa que ni siquiera la
diplomacia estadounidense pudo votar en contra.

Junio 19 de 2017.

DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO CUBANO POR LA PAZ Y LA SOBERANIA DE LOS PUEBLOS (MOVPAZ)

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (Movpaz), como organización de la sociedad civil cubana, se une a todo el pueblo de Cuba en respaldo a la Declaración del Gobierno Revolucionario Cubano, ante las declaraciones agresivas, amenazadoras e injerencistas del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que constituyen un retroceso en el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países iniciado en diciembre del 2014.

Tal decisión, que no se corresponde en lo absoluto con la voluntad y los intereses de importantes sectores mayoritarios de la sociedad estadounidense y de la comunidad cubano-americana residente en ese país, constituye una expresión del lenguaje de la Guerra Fría que muchos en nuestra región y en el mundo consideraban superado.

Pone de manifiesto, además, el infame contubernio de la nueva administración de los Estados Unidos con los sectores más retrógrados, conservadores y contrarrevolucionarios en la Florida que aun hoy, luego de más de 50 años, continúan en su loca pretensión de destruir a la Revolución Cubana.

Esa nueva conducta hacia Cuba de parte del gobierno de los Estados Unidos, es también un llamado de alerta a todas las fuerzas progresistas y amantes de la paz dentro de esa propia Nación y del resto del mundo que ven con gran preocupación el incremento incesante de la carrera armamentista, del intervencionismo y del injerencismo del imperialismo, así como las más recientes decisiones y acciones del nuevo inquilino de la Casa Blanca en asuntos de política internacional como el abandono del Tratado de Paris sobre el Cambio Climático.

En este contexto, cobra mayor vigencia la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz aprobada por la II Cumbre de la CELAC realizada en La Habana en enero de 2014, que refrendó el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, el derecho inalienable de todo Estado a elegir libremente el sistema político, económico, social o cultural, sin injerencia de ningún tipo y la igualdad soberana y la reciprocidad entre los Estados.

En momentos como estos, el Movpaz ratifica su compromiso con la defensa de los principios de soberanía, independencia y libre determinación de Cuba, su pueblo y su Revolución y continuará exigiendo el levantamiento del injusto y genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de dos décadas contra el pueblo cubano y reclamando a Estados Unidos la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo.

Al propio tiempo hace un llamado a los movimientos y organizaciones sociales, pacifistas y a los amigos solidarios de Cuba a fortalecer la lucha por la paz y la solidaridad, a la más amplia integración de los pueblos de América Latina y El Caribe así como a la firme resistencia en contra de las amenazas del imperio.

La Habana, 19 de junio 2017

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