LO QUE ESTADOS UNIDOS LE ADEUDA A HAITÍ

Por: Manuel E. Yepe
La crasa tosquedad del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en asuntos de educación cívica y formal no puede justificar las barrabasadas cotidianas de este falso orate devenido jefe de Estado que, en última instancia, van en principal detrimento de la reputación y la dignidad de los ciudadanos estadounidenses.
A raíz del pronunciamiento racista de Trump, que calificó a Haití y al conjunto de los países de África como “letrinas de mierda” (shitholes), el periodista cubano José A. Téllez Villalón publicó en el sitio español “Rebelión” un trabajo para recordar que una gran parte de las armas, municiones y hombres con los que Francia contribuyó a la independencia de las entonces Trece Colonias, transitaron por la entonces colonia francesa de Saint-Domingue (hoy Haití) que aportó sangre de sus hijos para el triunfo de las fuerzas en lucha por independizarse de la metrópoli británica.
El 12 de marzo de 1779, los colonizadores franceses, iniciaron el reclutamiento de un cuerpo de voluntarios para participar en la revolución norteamericana. “Los Cazadores Voluntarios de Saint-Domingue”, que así se llamó el contingente, estaba integrado por colonos franceses y entre 500 y 800 libertos negros y mulatos.
Entre finales de 1780 y mediados de 1781 las tropas al mando de general George Washington y las subordinadas al general francés Jean Batiste de Vimeur, Conde de Rochambeau, habían quedado sin recursos para sufragar un golpe definitivo sobre las tropas inglesas posicionadas en Yorktown.
George Washington, el líder de los independentistas, lo reflejó el día primero de mayo de 1781 en su diario, así: “En una palabra, en lugar de tenerlo todo dispuesto para ir a la campaña, no tenemos nada; y en vez de tener la previsión de una gloriosa campaña ofensiva ante nosotros, no tenemos sino una situación confusa y defensiva, a no ser que recibamos poderosa ayuda en barcos, tropas de tierra y dinero de nuestros generosos aliados; y ésta, por ahora, es demasiado eventual como para poder contar con ella”.
El mariscal francés Rochambeau escribió al almirante francés François Joseph Paul, conde de Grasse: “No debo ocultarle, Señor, que los norteamericanos están en el límite de sus recursos, que Washington no tiene ni la mitad de las tropas que calcula tener, y en mi opinión, aunque permanece callado al respecto, no tiene ni 6 000 hombres, como tampoco el Señor de La Fayette reúne los 1 000 regulares en la milicia para efender Virginia…”.
Explica Téllez Villalón que Rochambeau le pedía al jefe de la Flota Ejército Continental del general Washington. El Almirante se atuvo a las instrucciones, reclutó 3 000 voluntarios de Puerto Príncipe y Cabo Haitiano, y los puso bajo las órdenes del joven oficial Claudio Enrique de Saint-Simon quien fuera fundador del socialismo francés y del socialismo utópico. El mismo que para Engels fue, junto con Hegel, la mente más enciclopédica de su época y en cuya obra están contenidas casi todas las ideas posteriores del socialismo.
El refuerzo multinacional, consistente en un batallón de ex-esclavos, pardos y mulatos de Puerto Príncipe y Cabo Haitiano comandados por Saint- Simon, desembarcó por la bahía de Chesapeake, Maryland, y participó entre el 26 de septiembre y el 19 de octubre de 1781 en el cerco de Yorktown.
De modo, dice Tellez, que los estadounidenses mucho le deben a fuerzas extranjeras -franceses, latinoamericanos y haitianas- la consecución de su Independencia, ratificada por el Congreso de los Estados Unidos el 15 de noviembre de 1784, luego de capitular Gran Bretaña el 3 de septiembre de 1783 con el Tratado de París.
Alexander Hamilton, uno de los padres fundadores de la nación estadounidense, reconoció en un editorial publicado el 5 de julio de 1803 en el periódico The New York Evening Post que “al fatal clima de Saint-Domingue (Haití), y al coraje y resistencia obstinada de sus habitantes negros, les debemos los obstáculos que retardaron la colonización de Luisiana hasta el momento favorable cuando una ruptura entre Inglaterra y Francia dio un nuevo giro a los proyectos de esta última”.
No obstante ello, otro padre fundador estadounidense, Tomás Jefferson, autor principal de la Declaración de Independencia, que fue segundo vicepresidente (1797-1801) y tercer presidente (1801-1809) de Estados Unidos, no mostró gratitud alguna por esta ayuda. Por el contrario, suspendió todo comercio con Haití en 1804.
Estados Unidos se resistió durante muchos años a reconocer al nuevo país independiente, sumándose al castigo de los imperios europeos por la insumisión haitiana. No fue hasta el 5 de junio 1862 que el presidente Abraham Lincoln promulgó el reconocimiento diplomático estadounidense a la generosa y heroica Patria de Toussaint Louverture y Jean-Jacques Dessalines.

Febrero 7 de 2018.

Anuncios

ELECCIONES Y DEMOCRACIA VERDADERA EN CUBA


Por: Manuel E. Yepe Miembro del Secretariado del MOVPAZ
Cuando triunfó la revolución cubana en enero de 1959 había en las masas identificadas con aquella sacudida victoriosa conciencia clara, casi unánime, acerca de las cosas que habría que cambiar en la sociedad. Entre ellas estaba el sistema electoral, considerado un factor propiciador de la corrupción política y la tiranía a que condujo.
Durante los 15 años iniciales de la revolución en el poder, la consigna de “elecciones, ¿para qué?”, surgida de una reflexión del líder de la revolución, Fidel Castro, hablaba del sentimiento general de que la revolución debía ser la fuente de derecho e instrumento para
el ejercicio efectivo de la democracia.
El sistema electoral existente era copia del estadounidense, impuesto por la ocupación militar norteamericana que sufrió la isla desde 1898 hasta 1902 y practicado, con leves ajustes, en toda la etapa neocolonial hasta 1958. Estaba dispuesto como instrumento capitalista favorecedor de aquellos candidatos que movilizaran más recursos económicos para su campaña, lo que garantizaba que fueran los compromisos que adquirieran con los más acaudalados financistas los que determinaran quien sería el candidato ganador.
En tiempos de normalidad, la ciudadanía disfrutaba cada cuatro años del derecho a escoger a las máximas autoridades de la nación entre candidatos propuestos por partidos políticos que aseguraban el ejercicio real del poder a una oligarquía que nadie había elegido. Un cuadro similar se presentaba en el resto del continente.
Cuando las condiciones lo permitían, participaban en comicios fuerzas discrepantes que no significaran peligro real para el control de la situación y si se apreciaba una amenaza grave se recurría al golpe militar de Estado por parte de elementos de la oficialidad de las fuerzas armadas cuya fidelidad a los intereses de Washington estaba garantizada. Los golpistas habrían de ejercer el poder hasta que se pudiera regresar a la “democracia representativa”.
Las campañas electorales de los partidos políticos integrados en el sistema costaban muchos millones de dólares. Pululaba la propaganda de candidatos en la prensa, la radio y la televisión, así como en fachadas, postes, tendidos eléctricos y telefónicos.
Tan enorme inversión, desproporcionada respecto a la miseria que padecía la mayoría de la población, sería retribuida luego a sus benefactores por los políticos elegidos mediante favores emanados de la corrupción más impúdica.
Con la nueva institucionalidad que tomó cuerpo en 1976, 15 años después del triunfo revolucionario popular, entró en práctica un nuevo sistema electoral plasmado en la nueva Constitución que, a su vez fue discutida masivamente, con aportes y aprobación en referéndum de más del 97% del electorado nacional en ese año.

El nuevo sistema, que se ha ido perfeccionando a lo largo de muchos eventos comiciales, promueve la más activa participación popular y faculta a los ciudadanos para seleccionar, postular, elegir, controlar y revocar a sus representantes sin intermediarios. Eligen los candidatos en reuniones públicas y luego, mediante voto directo, secreto y voluntario -de entre todos esos candidatos así surgidos- a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular.
Son las Asambleas Municipales, integradas totalmente por delegados directamente electos en la base, las que acuerdan las candidaturas de delegados a las Asambleas Provinciales y las de Diputados a la Asamblea Nacional, que a su vez serán votadas por la población también
de manera directa, secreta y voluntaria.
Las comisiones de candidaturas -encabezadas por designados de la Central de Trabajadores de Cuba e integradas por elegidos de las organizaciones sociales, elaboran y presentan los proyectos de candidaturas para delegados a las asambleas pro¬vinciales y a las de Diputados nacionales.
Por ley, esas candidaturas deben estar integradas, en un 50%, por delegados de base y el resto seleccionados de entre propuestas de personalidades destacadas formuladas por las organizaciones sociales –obreras, campesinas, femeninas, estudiantiles, de vecinos y otras-
del país y las provincias, según el caso.
Se distingue el sistema electoral cubano por el hecho de que no participa partido electoral alguno. El Partido Comunista de Cuba no es un partido electoral, sino la continuidad histórica del que José Martí organizó para promover la unidad de los cubanos para lograr la independencia de España y evitar la absorción de Cuba por Estados Unidos de la manera que lo hizo con Puerto Rico.
Es la Asamblea Nacional el órgano supremo del poder del Estado y el que elige de su seno a su Presidente, su vicepresidente y su secretario, así como al Consejo de Estado, órgano que la encarna entre sus períodos de sesiones. Tiene carácter colegiado y ostenta la suprema representación del Estado cubano.
El sistema electoral cubano no puede considerarse alternativo del modelo que Estados Unidos considera único aceptable, porque aquel responde a un orden capitalista y el cubano, socialista, es infinitamente más democrático y afincado en la solidaridad humana.
Febrero 1º de 2018.

CHINA-CELAC POR BENEFICIO MUTUO


Por: Hedelberto López Blanch

De enorme relevancia puede catalogarse la reciente realización de la II Reunión Ministerial China-CELAC en Santiago de Chile, que permitirá al continente latinoamericano participar con mayores proyecciones en la Franja y la Ruta de la Seda impulsada por el gigante asiático.
Estos encuentros surgieron en 2014 por iniciativa del presidente chino Xi Jinping para acercarse a las economías de la región. En la primera reunión efectuada en Beijing, los anfitriones anunciaron la intención de aumentar la inversión en la región en 250 000 millones de dólares para los próximos diez años e incrementar el comercio en una década hasta llegar a los 500 000 millones de dólares.
En el cónclave de Santiago de Chile participaron 27 naciones de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) junto a China y suscribieron el plan de acción para profundizar el intercambio sobre cooperación económica, solidaridad y complementaridad.
En la declaración final aparecen el plan de acción 2019-2021 que deberá combinarse con la agenda 2030 de Naciones Unidas; un acuerdo especial que incluye con suprema relevancia todo lo relativo a la iniciativa China, Una franja una ruta, abierta no solo para Europa y África sino también para los países del área.
El ministro chino de Relaciones Exteriores, Wang Yi, subrayó que trabajarían juntos para promover la inter conectividad de las infraestructuras para crear un gran puente, un corredor entre ambos lados del Pacífico, el continente asiático y América Latina y el Caribe.
El proyecto, esbozado en 2013, se inspira en la histórica Ruta de la Seda que durante un milenio fue el principal nexo comercial entre el Este y el Oeste a través de los desiertos y montañas de Asia Central y Oriente Próximo, y entre los personajes más conocidos que recorrieron aquellas vías aparece Marco Polo. Tras la defenestración del Imperio Bizantino y el descubrimiento de América, la ruta perdió atractivo y viabilidad pero ahora Beijing trata de revivirla con mucha más fuerza.
En el siglo XVI, la flota de Nao de China, o Galeón de Manila, atestada con seda y porcelana, avanzaba surcando las olas del océano Pacífico asiático rumbo a varios países latinoamericanos, y constituía una importante extensión de la Ruta Marítima de la Seda de la antigüedad.
En un mensaje de felicitación a la II Reunión Ministerial del Foro China-CELAC, Xi Jinping expresó: “Hoy día, vamos a plasmar un nuevo plan maestro de la construcción conjunta de la Franja y la Ruta y forjar una cooperación transpacífica, con vistas a conectar y estrechar aún más nuestras fecundas tierras de China y América Latina y el Caribe”.
La principal meta será la de crear una red por mar y tierra que posibilite la exportación de los numerosos y diversos productos del gigante asiático y a la par importar materias primas para su creciente industrialización.
En ese enorme trasiego comercial se beneficiarán los países participantes en lo que ya se prevé como uno de los mayores mercados del orbe.
Se estima que en un quinquenio, las naciones participantes en la Ruta de la Seda importen de China alrededor de dos billones de dólares, lo que ratifica que este mundo, donde impera la globalización económica, no puede ser unipolar.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó que el comercio entre la región y China se multiplicó por 22 veces entre 2000 y 2013 y en 2017 alcanzó los 266 000 millones de dólares lo que significa un avance del 53 % respecto de la meta de 500 000 millones de dólares fijada para alcanzarla en 2025”.
Solo en 2017 la región aumentó sus exportaciones a China en 23 % superando los envíos de productos hacia cualquier otra parte del mundo y han crecido en 30 % las importaciones desde ese país.
Beijing ha proporcionado financiamiento en la última década a la región por un monto que supera los 141 000 millones de dólares, superior al recibido por instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Mundial.
Cierto que la región deberá diversificar sus exportaciones hacia el gigante asiático pues en la actualidad el 70 % está representado por productos básicos como soja, mineral de hierro, mineral de cobre, cobre refinado y petróleo.
Además, la inversión directa de China entre 2005 y 2016 mostró un fuerte grado de concentración pues hacia los sectores de la minería y los hidrocarburos se destinó el 80 % mientras que se dirigió fundamentalmente hacia tres países: Brasil, Perú y Argentina.
CEPAL subrayó que la buena noticia fue que esa inversión superó los 25 000 millones de dólares en 2017, y comenzó a diversificarse hacia nuevos sectores como alimentos, telecomunicaciones y energías renovables.
La iniciativa de la Franja y la Ruta para América Latina y el Caribe ofrece la oportunidad de acortar la gran distancia territorial que separa a los dos continentes mediante una mejor conectividad aérea, marítima y digital, como forma de estrechar vínculos comerciales, inversión, turismo y cultura.
Mientras algunos países apuestan por la guerra y el proteccionismo para impulsar hipotéticamente sus economías, China lo hace con comercio y ampliación de mercados como efectiva fórmula de avanzar en un mundo multipolar en beneficio de los pueblos.

SE HACE PESADILLA EL SUEÑO AMERICANO

Por Manuel E. Yepe Colaborador del MOVPAZ

El proyectado muro para separar a México de lo que había sido territorio propio suyo hasta el día que le fue arrebatado por Estados Unidos; la caracterización por el Presidente de Estados Unidos de las naciones de África como países letrinas de mierda; la expulsión de residentes salvadoreños, nicaragüenses y haitianos de suelo estadounidense; la deportación de los jóvenes indocumentados llegados a EE.UU. en la infancia conocidos como los “dreamers”; el rechazo a la acogida de refugiados; la reducción a la mitad de las tarjetas verdes, y otras acciones contra la inmigración han caracterizado la política exterior de Washington durante la presidencia de Trump.
En contraste con lo que siempre ha divulgado la propaganda hegemónica de Estados Unidos por el mundo, presentando a su país como modelo de democracia y paraíso de bienestar hasta el punto de haberlo convertido en la tierra fantaseada por millones de emigrantes de naciones pobres, ahora el presidente norteamericano está haciendo hasta lo inimaginable por poner fin a tal imagen, recurriendo para ello a decisiones que presagian una gran violencia.
El proyecto de nación en proceso de expansión prevaleció desde que inmigrantes ingleses, mediante la anexión de tierras poblados por pueblos autóctonos u ocupados por inmigrantes holandeses, crearon las trece colonias inglesas que posteriormente se unieron para luchar contra los nativos y sobre todo contra los inmigrantes franceses.
Luego, estas colonias se rebelaron contra Gran Bretaña hasta que en 1776 se proclamó la independencia de lo que en 1783 se reconoció como la República Federada de Estados Unidos.
A partir de entonces, en un proceso expansionista transcurrido mediante la compra de territorios a Francia y España, el despojo a México de una buena parte de su territorio y guerras asimétricas que fueron ampliando su territorio, posesiones y hegemonía global, se llegó a lo que hoy defiende el presidente Donald Trump con el lema de ¡América Primero!, que consiste en el cierre de fronteras como fenómeno nuevo, contrapuesto al expansionismo.
Norteamérica, la del fantaseado sueño americano, ya no está en construcción sino que, habiendo cristalizado su proyecto, se ha dado a defender lo conquistado. Ahora, la doctrina de América Primero es tarjeta de presentación de una nación que Trump, desde su condición de blanco, multimillonario y enamorado de su propia genética, considera la mejor del mundo.
Por cierto, cuando hablamos de un país llamado “Estados Unidos de América” nos referimos a una entidad imposible o una entelequia, porque América es geográficamente un continente integrado por varias naciones y ninguna de ellas debe atribuirse el derecho a representar la unión de todos los estados que la constituyen.
Originalmente, la denominación “Estados Unidos de América” pudo ser expresión de una aspiración legítima y plausible de los precursores de
una unidad soñada que nunca ha podido realizarse, pero que hoy encarna un engañoso propósito de dominación y hegemonía.
Aunque sea ésta la razón histórica del embrollo, las naciones del continente afectadas pueden sobrevivir la confusión a condición de que exista absoluto respeto a las soberanías de todos los países involucrados. Lamentablemente son varias las ocasiones en que han surgido conflictos a causa de que una de las partes, siempre Washington, confunde en beneficio propio la apariencia semántica.
La nación estadounidense nació prácticamente acompañada de la doctrina del Destino Manifiesto (Manifest Destiny en inglés,) que expresa la creencia en que los Estados Unidos de América irá a la expansión por necesidad obvia (manifiesta) y certera (del destino) de expandirse.
Primero lo hará desde las costas en el Océano Atlántico hasta las del Pacífico.
Luego, los estados del noreste debían llevar su concepto de “civilización” por todo el continente mediante expansión territorial.
Para los intereses comerciales estadounidenses, la expansión ofrecía grandes y lucrativos accesos a los mercados extranjeros y permitía así competir en mejores condiciones con los británicos. El poseer puertos en el Pacífico facilitaría el comercio con Asia.
La connotación ideológica y doctrinaria de su nombre no fue abrazada por toda la sociedad estadounidense por igual. Las diferencias dentro del país acerca de objetivo y consecuencias de la política de expansión determinaron su aceptación o resistencia.
Sólo cuando los pueblos que habitan la región de lo que es hoy el continente americano quieran proclamar en común la unificación de sus soberanías territoriales, podría ser declarada legítimamente en ella una nación que se identifique como “Estados Unidos de América”. O cuando la Humanidad alcance su anhelo sempiterno de vivir en un mundo comunista, sin clases ni fronteras.
Enero 30 de 2018.

CONTRA UN NUEVO COLONIAJE

Por: Adán Chavez
Las nuevas sanciones impuestas por la Unión Europea al Gobierno Bolivariano, son una demostración inequívoca del peligroso matiz que cobra el asedio contra nuestro modelo de democracia protágonica y participativa.

A través de la tergiversación mediática, pretenden deslegitimar la convocatoria a elecciones para antes del 30 de abril del presente año, realizada por la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), empeñándose en desconocer el origen constitucional de esta instancia donde reside el poder originario.
Sin embargo, esas voces que hoy cuestionan el llamado a los comicios, son las mismas que el año pasado solicitaban en todos los escenarios la realización de las presidenciales lo más pronto posible.

La administración Trump y la UE toman partido para favorecer, con la imposición de sanciones ilegales, a solo una de las partes en detrimento del derecho a la libre determinación de todo un pueblo. Esa posición demuestra que quienes gobiernan en EE.UU y en Europa, hablan de democracia, pero actúan en contra de ella.

En América Latina, se ha iniciado, tal y como lo hemos denunciado en distintas ocasiones, un nuevo Plan Cóndor para garantizar la restauración del modelo económico neoliberal y “decretar” el fin de los procesos de liberación nacional que se iniciaron hace casi dos décadas, bajo el liderazgo regional de la Venezuela Bolivariana del Comandante Chávez.
Con diferentes métodos: golpes suaves, golpes institucionales y judiciales, golpes parlamentarios, manipulación electoral, criminalización de la lucha popular, sanciones y bloqueos; la ola contrarrevolucionaria ha logrado ganar terreno en Brasil, Argentina, Honduras, Chile, con el propósito de resquebrajar la unidad nuestroamericana y tratar de colocarnos de nuevo de rodillas ante Washington.

Tal y como escribía el Padre Bolívar en 1829, y como siempre nos recordó el Comandante Chávez: “Si la América no se llama al orden y a la razón, un nuevo coloniaje legaremos a la posteridad”. La paz, la soberanía y la verdadera democracia están amenazadas en nuestro continente y eso debe alertar a toda la comunidad internacional.

En Venezuela, y esto es reconocido por el sistema de Naciones Unidas, donde nuestro país tiene un rol significativo y estelar al presidir varios organismos e instancias, se practica lo que reza nuestra Constitución: una auténtica democracia participativa y protagónica.

No obstante, desde la Casa Blanca se ejerce una gran presión diplomática y política sobre distintos gobiernos, dentro y fuera de Nuestra América, para intentar aislar y acorralar a la Venezuela Bolivariana.

El imperialismo intenta reeditar su sistema interamericano monroista, en detrimento de nuestros mecanismos de integración como la Celac, el Alba y la Unasur, donde no hay presencia del norte injerencista.

Pero nuestros pueblos continúan en lucha. En ese contexto, nos mantenemos firmes apoyando la propuesta del diálogo como mecanismo para dirimir nuestras diferencias y como única alternativa para la paz y para frenar el bloqueo financiero de carácter genocida que quieren profundizar las potencias contra nuestra Patria. Saludamos entonces esta nueva ronda de conversaciones prevista para los días 28 y 29 de enero en República Dominicana.

Estas últimas arremetidas del imperio norteamericano y sus aliados de la UE, sólo pueden llevarnos a fortalecer nuestro compromiso con la libertad, la soberanía de nuestros pueblos y nuestra lealtad con el legado de Hugo Chávez.

Como una vez escribiera el Comandante Fidel Castro en una misiva al Comandante Eterno, hoy, más que nunca, “la bandera moral se elevará hasta lo más alto de su mástil”. Nada ni nadie podrá hacernos bajar la cabeza frente a las amenazas imperiales. Continuaremos defendiendo nuestra democracia y nuestro derecho a elegir nuestro propio destino. Hacemos un necesario llamado a la solidaridad con los pueblos de Nuestra América que hoy ven amenazadas sus libertades democráticas por proyectos oligárquicos que buscan reimponer un modelo económico que ha fracaso en el mundo: el neoliberalismo.

II
Un 28 de enero de 1817, se produjo en las sabanas de Apure, la épica jornada conocida como la Batalla de Las Mucuritas, en la que un bravío José Antonio Páez venció al general español Pablo Morillo. Esa gesta heroica fue una demostración de cómo las tropas inexpertas pero llenas de coraje y dignidad del movimiento revolucionario independentista, derrotaron a uno de los ejércitos más preparados del mundo en ese momento, preludio de lo que sería nuestra victoria sobre el imperio opresor.¡ Nunca más seremos colonia! ¡Somos libres y seguiremos siendo libres! Hoy más que nunca ¡Gloria a los Centauros y Libertadores de Venezuela!

III
También un 28 de enero de 1853, nació en La Habana José Martí, referente histórico, político y literario del bolivarianismo nuestromaericano. Y quiero recordarlo con estas palabras de Hugo Chávez durante un homenaje al Apóstol de la Independencia de Cuba en el año 2004: “Así están Bolívar y Martí hoy con los pueblos de América; así están Bolívar y Martí hoy galopando junto al pueblo, así están Bolívar y Martí hoy calzadas ahora más que nunca sus botas de campaña y desenvainadas ahora más que nunca sus espadas, porque lo que ellos no hicieron lo estamos haciendo y lo haremos nosotros por el bien de nuestro pueblo”.

¡Con Chávez Siempre!
¡Viva la Patria!

Caracas, 28 de enero de 2017.

Conferencia Nacional de la Coalición de Organizaciones Estadounidenses contra las Bases Militares Extranjeras

El Consejo por la Paz de los Estados Unidos en previa coordinación con el Consejo Mundial de la Paz convocó a la Conferencia Nacional de la Coalición de Organizaciones Estadounidenses contra las Bases Militares Extranjeras que se celebró entre los días 12 y 14 de enero en Baltimore, Maryland, EE.UU. De este fructífero encuentro resultaron cuatro resoluciones finales de sumo interés para los pacifistas del mundo.

La Coalición contra las Bases Militares de los Estados Unidos en el Extranjero realizó un llamado a los movimientos de paz en el mundo para organizar acciones movilizativas el 23 de febrero del 2018 o cercanas a la fecha; exigiendo a los EE.UU retirar al personal y todas las fuerzas militares de la bahía de Guantánamo y declare inmediatamente nulos e inactivos todos los acuerdos que ceden el control de la Bahía de Guantánamo a los EE.UU.

El Comité Coordinador de la Coalición contra las Bases Militares de EE.UU en el Extranjero y organizaciones y activistas presentes en la Conferencia se comprometieron a apoyar en la organización del día de Acción contra las Guerras y exhortaron a todos los pacifistas del mundo a unirse en este noble empeño.

Cuba reitera compromiso como garante de la paz en Colombia

Por Prensa Latina
Cuba reiteró en Bogotá su compromiso como país garante del proceso de paz en Colombia, y aseguró que continuará trabajando en ese objetivo, ”mientras las partes así lo dispongan”.
Así lo hizo saber el embajador de La Habana en Colombia, José Luis Ponce, en emotiva ceremonia de celebración en el parque-museo El Chicó, de esta capital, por el aniversario 59 de la Revolución Cubana.

El diplomático se refirió al buen estado de las relaciones bilaterales entre Cuba y Colombia, que tuvieron en 2017, entre sus momentos más significativos, la visita del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a la Isla en el mes de julio.

Los nexos diplomáticos entre ambos Estados pasan por uno de los mejores momentos de su historia, remarcó el jefe de la diplomacia cubana en Bogotá, tras agradecer, además, a Colombia por el respaldo a la resolución presentada por Cuba en la ONU de condena al bloqueo de Estados Unidos.

Han pasado casi seis décadas de uno de los procesos más profundos, humanos y autóctonos del mundo, destacó Ponce en relación con el aniversario 59 del triunfo de la Revolución cubana.

En tal sentido, realzó la obra social y los avances en la medicina, la ciencia, la cultura y el deporte en la mayor de las Antillas.

Se refirió también a cuánto se ha logrado en favor de la dignidad de los cubanos y de otros pueblos en la historia de la Revolución.

Acotó que mucho más se hubiera hecho, de no haber sido por la hostilidad permanente de la potencia económica y militar mayor del planeta (Estados Unidos).

En medio de tales circunstancias que aún prevalecen, la Revolución cubana consolida su proceso de actualización socioeconómica en la consolidación de un socialismo próspero y sustentable sin renunciar a sus principios y a su vocación social, subrayó Ponce.

Ilustró cómo a pesar del bloqueo estadounidense, Cuba alcanzó al cierre de 2017 una cifra récord en la reducción de la mortalidad infantil de cuatro por cada mil nacidos vivos.

En la celebración por el aniversario de la Revolución, el embajador cubano ponderó también el fortalecimiento de las relaciones económicas, culturales, científicas y educacionales entre ambas naciones.

Finalmente agradeció al gobierno y pueblo colombianos por las muestras de solidaridad a raíz de los daños ocasionados al país caribeño por el azote del huracán Irma en septiembre pasado.

Asistió al acto de homenaje una amplia representación del cuerpo diplomático acreditado en Bogotá, entre ellos casi una docena de embajadores.

Por el gobierno colombiano estuvo presente Adriana Mendoza, viceministra de Asuntos Multilaterales de la cancillería, además de directivos de otras instituciones gubernamentales.

También estuvieron numerosas personalidades, intelectuales, médicos graduados en Cuba, dirigentes y militantes de partidos políticos y de movimientos sociales de Colombia y exponentes del Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba.

Asociacion Cubana de las Naciones Unidas

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

MOVIMIENTO MEXICANO POR LA PAZ Y EL DESARROLLO

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Canadian Peace Congress

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Visiones de Política Internacional

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

World Peace Council

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Jamaica Peace Council

Peace is everybody's business.......Keep the Caribbean and Latin America a Zone of Peace......End all wars.......Protect the environment.

A %d blogueros les gusta esto: