¡Rechacemos a la injerencia y amenazas contra el gobierno reelecto de Venezuela!

Las fuerzas democráticas y progresistas han acompañado y denunciado la secuencia interminable de declaraciones, sanciones y otras medidas ofensivas contra la República Bolivariana de Venezuela. Ahora, alineados a la agenda imperialista dictada por Estados Unidos para América Latina y el Caribe, a excepción de México bajo un nuevo gobierno, los países que componen el Grupo de Lima volvieron a cargar contra Venezuela y, consecuentemente, contra su pueblo, su soberanía y la democracia, al declarar no reconocer la legitimidad del gobierno del presidente reelecto Nicolás Maduro, que se inaugurará el 10 de enero.

En su desprecio por el proceso electoral democrático y legítimo, así reconocido por observadores internacionales, el Grupo de Lima, en su declaración del 4 de enero, aún se atrevió demandar al presidente reelegido por el pueblo venezolano que no asuma las funciones. Tal arrogancia es inaceptable, especialmente en una región que desde hace mucho sufre de la injerencia externa directa comandada por EE. UU., donde los pueblos siempre tuvieron que luchar arduamente por la democracia.

Las operaciones de cambio de régimen, de variadas formas, no son más que golpes de estado que atentan contra los derechos civiles y políticos de los ciudadanos y contra la soberanía de las naciones, impidiendo la estabilidad regional y relaciones de respeto, cooperación y amistad que consolidarán una paz justa y soberana. Aún más ultrajante es que se promuevan bajo el pretexto, precisamente, de proteger la democracia. El gobierno bolivariano tiene un historial de prácticas de consulta popular que lo refrendan inéditas en los países cuyos gobiernos se arrogan el papel de policía de la democracia en el continente, empezando por los gobiernos de Colombia, Perú y Brasil post golpe de estado de 2016.

El Consejo Mundial de la Paz ha reiterado su solidaridad al pueblo venezolano en el enfrentamiento a la injerencia extranjera, conducida a través del Grupo de Lima o de la Organización de Estados Americanos, pero siempre comandada por los patronos imperialistas de las fuerzas reaccionarias y golpistas, Estados Unidos. La defensa de la soberanía de Venezuela es fundamental para asegurar la Paz en el continente y fortalecer los lazos de respeto y amistad entre los pueblos.

Nos sumamos a todas las fuerzas amantes de la paz y de la libertad en el apoyo irreductible a la lucha del pueblo venezolano por su democracia y por superar de forma soberana la grave crisis política y económica, inflada a través de una pesada guerra mediática, económica y política, causando la inestabilidad, buscando instigar la polarización en el país. Estamos seguros de que el resistente pueblo venezolano superará esta amenaza, pero seguimos atentos, movilizados en la denuncia y solidarios a su lucha.

¡Todo el respeto a la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela!

¡No a la injerencia del Grupo de Lima!

¡En defensa de la Paz entre las naciones latinoamericanas y caribeñas!

Socorro Gomes,

Presidenta del Consejo Mundial de la Paz

8 de enero de 2019

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DECLARACIÓN DE SOLIDARIDAD PARA LOS MÉDICOS CUBANOS DEL PROGRAMA MÁIS MÉDICOS

El MOPASSOL (Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos), se solidariza con las médicas y médicos cubanos actuantes en Brasil en el marco del programa Máis Médicos, que por más de un lustro benefició a 113 millones de pacientes en 3.600 municipios de ese país hermano.
La inédita persecución administrativa y las amenazas verbales por parte del presidente electo brasileño, Jair Bolsonaro, así como el endurecimiento repentino de los acuerdos firmados en 2011, han provocado una pérdida inestimable para millones de ciudadanos del Brasil beneficiados por la medicina cubana y por sus profesionales actuantes en todo el territorio.
Fiel al ideal internacionalista y fraterno con todo el género humano que siempre ha nutrido la política exterior cubana desde 1959, el Estado caribeño desplegó de forma desinteresada y mediante acuerdo
bilaterales a alrededor de 20.000 profesionales de la salud para llegar a las zonas más pobres e inaccesibles del gran territorio brasileño y llevar atención médica, diagnósticos y tratamientos eficaces a poblaciones que por su situación geográfica o condición socioeconómica no podían acceder a una atención sanitaria digna y acorde a unos de los derechos humanos más fundamentales, como es el de la salud.
En el nuevo contexto político emergente definido en Brasil en las últimas elecciones de 2018, en donde la persecución policial y judicial de los sectores populares, el enaltecimiento de la tortura, el racismo, la
xenofobia y el odio inter géneros ha dominado el discurso oficial, este irracional ataque a la solidaria y profundamente humanista labor cubana, debe ser repudiada por la sociedad global en su conjunto, y muy
especialmente por todos los latinoamericanos que alberguen principios de igualdad y solidaridad entre nuestros pueblos.
Las lamentables y despectivas declaraciones del futuro presidente de todos los brasileños y su decisión de provocar el retiro de tan valioso apoyo técnico-humanitario en Brasil, como es el programa Máis Médicos,
deben ser interpretadas como un nuevo escalón descendente en la atroz y profundamente retrógrada dialéctica exhibida hasta ahora por Jair Bolsonaro.
Desde ya, nos hacemos incondicionalmente solidarios con nuestros hermanos cubanos, –con sus desinteresados médicos, enfermeros y auxiliares– que tan altruistamente han aplicado sus conocimientos y
donado sus esfuerzos para llevar el sagrado derecho a la salud a los más inaccesibles rincones de la geografía brasileña.
Declaramos también al presidente electo Jair Bolsonaro como un atroz ejemplo de peligrosa institucionalidad y un enemigo de los mejores valores humanos, como son la solidaridad, la tolerancia y el respeto a todos los hombres y mujeres, sin importar su condición. Invitamos a todos los países, mandatarios, mujeres de la cultura, artistas, trabajadoras y luchadores sociales, a señalar y condenar sin restricciones el vergonzoso rebajamiento que Bolsonaro perpetra contra la dignidad humana en sus dichos, acciones y pensamiento. Sin importar el color político, queda aquí expuesto como un imperativo democrático y humanista repudiar estos tenebrosos retrocesos en el horizonte de la convivencia humana.
A los generosos médicos cubanos los exhortamos a no desfallecer y a seguir brindando ejemplo, como hasta ahora, de que la solidaridad universal y el trabajo denodado por el bien común no es una utopía, sino una meta, tal como ellos han demostrado poder alcanzar.
¡Gracias, compañeros cubanos! ¡Misión cumplida con los hermanos brasileños!

Declaración del MINSAP

El Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, comprometido con los principios solidarios y humanistas que durante 55 años han guiado la cooperación médica cubana, participa desde sus inicios en agosto de 2013 en el Programa Más Médicos para Brasil. La iniciativa de Dilma Rousseff, en ese momento presidenta de la República Federativa de Brasil, tenía el noble propósito de asegurar la atención médica a la mayor cantidad de la población brasileña, en correspondencia con el principio de cobertura sanitaria universal que promueve la Organización Mundial de la Salud.
Este programa previó la presencia de médicos brasileños y extranjeros para trabajar en zonas pobres y apartadas de ese país.
La participación cubana en el mismo se realiza a través de la Organización Panamericana de la Salud y se ha distinguido por ocupar plazas no cubiertas por médicos brasileños ni de otras nacionalidades.
En estos cinco años de trabajo, cerca de 20 mil colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359 mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios, llegando a cubrirse por ellos un universo de hasta 60 millones de brasileños en el momento en que constituían el 80 por ciento de todos los médicos participantes en el programa. Más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la historia.
La labor de los médicos cubanos en lugares de pobreza extrema, en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonía, fue ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estaduales y municipales de ese país y por su población, que le otorgó un 95 por ciento de aceptación, según estudio encargado por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad Federal de Minas Gerais.
El 27 de septiembre de 2016 el Ministerio de Salud Pública, en declaración oficial, informó próximo a la fecha de vencimiento del convenio y en medio de los acontecimientos en torno al golpe de estado legislativo judicial contra la presidenta Dilma Rousseff que Cuba “continuará participando en el acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud para la aplicación del Programa Más Médicos, mientras se mantengan las garantías ofrecidas por las autoridades locales”, lo cual se ha respetado hasta este momento.

El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, con referencias directas, despectivas y amenazantes a la presencia de nuestros médicos, ha declarado y reiterado que modificará términos y condiciones del Programa Más Médicos, con irrespeto a la Organización Panamericana de la Salud y a lo convenido por esta con Cuba, al cuestionar la preparación de nuestros médicos y condicionar su permanencia en el programa a la reválida del título y como única vía la contratación individual.
Las modificaciones anunciadas imponen condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Estas inadmisibles condiciones hacen imposible mantener la presencia de profesionales cubanos en el Programa.
Por tanto, ante esta lamentable realidad, el Ministerio de Salud Pública de Cuba ha tomado la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos y así lo ha comunicado a la Directora de la Organización Panamericana de la Salud y a los líderes políticos brasileños que fundaron y defendieron esta iniciativa.
No es aceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los colaboradores cubanos que, con el apoyo de sus familias, prestan actualmente servicios en 67 países. En 55 años se han cumplido 600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión. Se destacan las hazañas de la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve” en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros países.
En la abrumadora mayoría de las misiones cumplidas los gastos han sido asumidos por el gobierno cubano. Igualmente, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 mil 613 profesionales de la salud de 138 países, como expresión de nuestra vocación solidaria e internacionalista.

DECLARACIÓN DE LA HABANA XXIV ENCUENTRO DEL FORO DE SAO PAULO


América Latina y Caribe: seguimos en pie de lucha
América Latina y el Caribe viven hoy, 28 años después de haberse fundado el Foro de Sao Paulo, los efectos de una multifacética ofensiva reaccionaria, conservadora y restauradora neoliberal, fruto de intereses convergentes y de esfuerzos combinados entre las élites mundiales del capitalismo transnacional, del gobierno de los Estados Unidos de América como su núcleo hegemónico, y de las clases dominantes aliadas de nuestra región.
Esta multifacética ofensiva, ha logrado hacer retroceder a las fuerzas de izquierda y progresistas, mediante el derrocamiento de gobiernos, los golpes parlamentarios y judiciales. La derecha imperial y las oligarquías subordinadas han amplificado para ello los errores y las limitaciones de las fuerzas transformadoras, que sufren reveses y a la vez poseen inmensas potencialidades de lucha. Ello explica en un grado fundamental el cambio adverso en la correlación coyuntural de fuerzas imperante.
Examinar el carácter y la profundidad de los errores e insuficiencias, corresponderá de forma soberana a los partidos políticos y a los movimientos sociales de cada país.
El golpe militar y parlamentario contra Zelaya, en Honduras (2009); el golpe parlamentario dado a Lugo, en Paraguay (2012); la derrota electoral del Frente para la Victoria, en Argentina (2015); el impeachment contra Dilma Rousseff en Brasil (2016), mediante un “golpe parlamentario, judicial y mediático”; la victoria de figuras de derecha conservadoras o ultraconservadoras en Chile, Paraguay y Colombia; la condena sin pruebas y prisión de Lula para impedir su candidatura a la presidencia de la Republica del Brasil; las divisiones ostensibles en el campo popular a la hora de encarar las agendas neoliberales restauradas; la descalificación de la política que en importantes países de la región favorecen los planes de la derecha, y el fortalecimiento público de figuras y proyectos de raíz fascista en varios países, constituyen, entre otros muchos, indicadores de la ofensiva neoliberal, que las fuerzas de izquierda están desafiada a revertir a favor de los pueblos.
La actuación de la derecha guarda relación directa, con la naturaleza expansionista y depredadora del capitalismo, y con los intereses del capital financiero que lo dominan.
Los hechos hablan: entre el último Encuentro del Foro de Sao Paulo (Managua/2017) y este de La Habana (2018), a nivel global se ahondaron los efectos negativos de la concentración de la propiedad, el poder y la riqueza en manos de una élite mundial decidida a imponer, a cualquier precio, mejores condiciones para elevar sus tasas de ganancia.
Así lo confirman la destrucción de la naturaleza, con efectos negativos crecientes sobre el clima; las tentativas de privatización de los bienes públicos como el agua, la tierra y el petróleo y su uso predatorio por las trasnacionales; las tentativas de privatización de los fondos públicos; el ataque a los derechos laborales y sociales; el incremento insultante de la inequidad y la desigualdad; la destrucción de fuerzas productivas mediante la guerra para animar las economías llamadas centrales; la multiplicación de los flujos migratorios y del sufrimiento que millones de seres humanos padecen al verse obligados a emigrar, y la ofensiva que desarrollan los intereses transnacionales contra la soberanía nacional de nuestras naciones, a fin de facilitar el libre movimiento de los capitales.
Estas realidades, agravadas por el peligroso desempeño de la Administración Trump, que busca revertir la tendencia declinante de la hegemonía norteamericana, multiplican los riesgos para la paz mundial y el estatus de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. América Latina y el Caribe seguirán siendo prioridad para la política exterior estadounidense, cuyo dominio es de vital importancia en su afán por mantener un insostenible orden mundial unipolar.
Los EUA y sus aliados necesitan consolidar la percepción de que la historia continental entró en una fase regresiva imparable a favor del capitalismo. Aunque la reacción contra los gobiernos progresistas y de izquierda fue inmediato, debido al descredito y el debilitamiento extremo de los partidos políticos de derecha utilizados para imponer la reestructuración neoliberal, los inhabilito como instrumentos capaces de descarrilar las transformaciones sociales impulsadas, según el caso, por los movimientos políticos del Foro de Sao Paulo. De ahí la necesidad de recurrir a la estrategia desestabilizadora que combina la guerra mediática, jurídica y económica, la injerencia externa y la criminalización del movimiento y la protesta social, entre otros, que sirven a los golpes de nuevo tipo (judicial o parlamentario) o la derrota electoral.
Ante esta reacción del imperialismo y las oligarquías locales contra las fuerzas progresistas, rechazamos la idea del “fin de ciclo” con la misma firmeza y convicción con que en su momento lo hicimos con la del “fin de la historia”. Las fuerzas progresistas de América Latina seguiremos luchando por horizontes de un mundo basado en la justicia social.
La Casa Blanca y sus aliados buscan lograr exactamente lo contrario: dividir, cooptar, desmovilizar y generar desánimo. Es razón suficiente para que impongamos con hechos e ideas los verbos de la unidad de la izquierda y el campo popular para organizarse y luchar.
Preservar las experiencias de soberanía, de ampliación de la democracia, de gobierno de carácter popular y con proyecciones antiimperialistas, impulsadas por partidos de izquierda y progresistas; ofrecer apoyo decidido y estimular los esfuerzos emancipatorios y los ideales anticapitalistas de los movimientos sociales y populares que así actúan; trabajar con denuedo por consolidar una paz duradera con justicia social e impulsar esfuerzos que permitan avanzar en la integración soberana de la que Martí llamó Nuestra América, se transforman en imperativos políticos y en pruebas de honor para la izquierda continental.
Como en 1990, cuando emerge como espacio de concertación y construcción colectiva de la plural izquierda latinoamericana y caribeña, frente a una coyuntura internacional marcada por la incertidumbre y la desorientación que generó la desaparición de la URSS y el llamado campo socialista, el Foro de Sao Paulo siguiendo su tradición de reflexión critica y formulación política se ve de nuevo ante el desafío de examinar con mirada crítica el camino andado, reunificar fuerzas y hacer renovados esfuerzos para seguir construyendo los consensos que exige la ofensiva de la derecha en curso.
Los partidos políticos miembros del Foro de Sao Paulo llegan a este XXIV Encuentro con un acumulado político superior, que a su vez se ve multiplicado por la acción articuladora del Foro y, con plena conciencia de la imposibilidad del capitalismo depredador para ofrecer alternativas a la humanidad, lo que genera la rebeldía popular y potencialidades para la acción transformadora del progresismo y la izquierda, si esta se reorganiza, actúa al lado de los movimientos sociales, prepara cuadros y mejora sus proyectos de cambio, algunos de clara orientación socialista. Existen suficientes ejemplos en la historia latinoamericana y caribeña que prueban que cuando hay unidad, dirección política decidida y capaz, objetivos claros de lucha y moral de combate, y arraigo en las clases populares, se multiplican las opciones para contener cualquier ofensiva contra revolucionaria, conservadora y restauradora neoliberal, incluso más, para vencerla.
Ceder al derrotismo; auspiciar o tolerar los personalismos y sectarismos que emergen y proliferan en épocas de reveses; aceptar o promover la pérdida de confianza en la capacidad política de nuestros pueblos explotados, no solo sería hoy una afrenta a los héroes y mártires de las luchas por la emancipación del continente, sino una concesión gratuita e innecesaria a los EUA y sus aliados internacionales y locales.
Frente al plan del imperialismo por socavar la soberanía de nuestras naciones y tomar control de sus recursos naturales, opongamos con auténtico espíritu internacionalista latinoamericano y caribeño, con firmeza e innegociable sentido de dignidad, el plan emancipador de nuestros nobles pueblos.
Trabajemos por fortalecer las luchas por la justicia y emancipación social, por plena soberanía política e independencia económica, por la soberanía de los pueblos y la paz mundial. ¡Reivindicar las mejores experiencias emancipatorias de los movimientos sociales y populares de la región!
En este contexto, los delegados y delegadas e invitados e invitadas al XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo, desde La Habana, Cuba, en representación de América Latina y el Caribe, de Asia y África, de Europa y América del Norte:
1. Convocamos a fortalecer el movimiento mundial en defensa de la Paz. La realidad impone sumar fuerzas para presionar, por todos los medios posibles.
2. Advertimos que los representantes del gran capital transnacional – gubernamentales y privados, militares y económicos, mediáticos e ideológicos – están operando con niveles de concertación superiores a los que conocemos. Concluimos, por tanto, que se impone un ejercicio práctico del internacionalismo mutuo entre todas las fuerzas de izquierda de América Latina y el Caribe, Asia, África, Europa y América del Norte.
3. Observamos con preocupación cómo la derecha imperial opera de forma concertada en el Consejo de Seguridad de la ONU; a favor del sionismo en Medio Oriente; para cercar militarmente a Rusia en Eurasia; para impedir que la República Popular China, en Asia, continúe su avance como potencia económica mundial con propuestas de paz y cooperación; para destruir, en América Latina, los proyecto de justicia social, democráticos y de internacionalismo latinoamericano y caribeño que impulsan nuestras fuerzas políticas; y para fragmentar el Caribe mediante distintas fórmulas, incluidas las coloniales como Puerto Rico.
4. Ratificamos la vigencia de las siguientes causas y líneas de actuación reivindicadas por el XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, efectuado en Managua el pasado año:
Convertir la defensa de la CELAC, mayor acontecimiento unitario de los últimos 200 años, en objetivo político prioritario a promover por todos nuestros partidos, movimientos sociales y populares, desde cada escuela, universidad o espacio de creación intelectual. Sembrar la idea integracionista en la conciencia de nuestros pueblos, ya de por sí será un avance frente a la política divisionista impulsada por los Estados Unidos y sus aliados. Confiamos en el valor de las ideas justas: aseguremos que ellas sean escuchadas por cada uno de los gobiernos de Nuestra América.
Transformar en objetivo de toda la izquierda y de los sectores patriotas y demócratas de América Latina y el Caribe, la defensa intransigente de los presupuestos de la Proclama de América Latina como Zona de Paz.
Repudiar el militarismo nacido de las entrañas del Imperialismo, que carece de límites y de escrúpulos, es una necesidad política, ligada a la sobrevivencia de nuestros pueblos. Dar forma concreta a este repudio, en cada acción política cotidiana, es una cuestión de principios que ratificamos.
Rechazar de forma enérgica, la idea absurda e inadmisible de que esta región del mundo pertenece a las élites de poder de los Estados Unidos o de cualquier país del mundo. Que cada día sea para la Casa Blanca un recuerdo concreto de lo afirmado por la II Declaración de La Habana: “… esta gran humanidad ha dicho ¡Basta! y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia…”.
Concertar en cada espacio internacional que lo permita, por encima de diferencias subalternas de tipo nacional o sectorial, toda acción que debilite los niveles de dominación y hegemonía de los Estados Unidos en nuestros países, es esencial y posible. El Imperio ha optado por priorizar los componentes de la guerra cultural y de símbolos. Rescatemos, como respuesta ofensiva, las tradiciones de libertad de cada uno de nuestros países. Honremos a los que las forjaron. Impidamos que la banalidad cultural del Norte que nos desprecia, se imponga sobre la rica historia de los países que representamos.
Conocer con rigor cómo está desarrollando la derecha internacional sus planes de desestabilización, contra las experiencias de gobierno y populares de carácter emancipatorio en América Latina y el Caribe, constituye una necesidad de primer orden. Ello será más eficaz si creamos un sólido sistema de intercambio de informaciones y experiencias colectivas. El Foro de Sao Paulo puede jugar en este campo un papel central, en particular haciendo esfuerzos en la formación política.
Al igual que los delegados al XXIII Encuentro de Managua, por entender que se trata de causas vigentes:
Reafirmamos la importancia del acercamiento y la acción concertada entre la izquierda de Europa y la de América Latina y el Caribe. Nos comprometemos en esta nueva etapa a tornar más sistemático y eficaz la acción antiimperialista unitaria entre ambas regiones. El PIE y el Foro de Sao Paulo están en condiciones de posibilitar este objetivo.
Denunciamos, esta vez con razones adicionales, el papel injerencista de la OEA, que sigue siendo utilizada por el gobierno de los Estados Unidos como su Ministerio de Colonias.
La actuación de su secretaría general, marcada por una despreciable supeditación a los intereses de la Casa Blanca, así lo prueba todos los días. La OEA, junto al Grupo de Lima, constituyen los Caballos de Troya actuales contra la unidad latinoamericana y caribeña. Hagamos todo lo posible para impedir que continúen su avance destructor.
Condenamos la guerra no convencional y de amplio espectro, aplicada por el imperialismo yanqui y sus aliados europeos, latinoamericanos y caribeños contra la Revolución Bolivariana. Esta se ha convertido para la Casa Blanca en el objetivo estratégico inmediato a derrotar. Sea para nosotros, por tanto, el objetivo mayor de solidaridad en estas circunstancias. Como hace un año atrás, en Managua, el Foro de Sao Paulo se mantiene en estado de alerta y en sesión permanente de solidaridad internacionalista contra la intervención internacional hacia Venezuela.
Mantenemos intacta la solidaridad con lo(as) argentinas(os) y brasileñas(os), hondureñas(os) y paraguayas(os) que se resisten a aceptar el retroceso al neoliberalismo en sus respectivos países, luego de experiencias de gobierno que, por caminos propios, buscaron el crecimiento económico, la mejor redistribución de la riqueza, la garantía de derechos sociales, la ampliación de la participación popular y la democracia, asegurar la soberanía nacional y fortalecer la integración regional en el ámbito de los BRICS, todo para combatir las desigualdades sociales, regionales y de genero, el racismo, o que, simplemente, retaron por su política exterior la lógica hegemonista de la política exterior de los Estados Unidos.
Reafirmamos nuestra absoluta convicción de apostar por la paz, en concordancia con la Declaración de la CELAC, que en enero de 2014 declaró América Latina como zona de paz. Por eso, respaldamos el pedido de las fuerzas políticas y sociales de Colombia para que el gobierno colombiano cumpla con la implementacion de los Acuerdos de la Habana, mantenga abierto el proceso de dialogo con el ELN y de pasos certeros para acabar con el asesinato de ex combatientes y lideres sociales, políticos, ambientales y defensores de DDHH. Denunciamos las acciones de la ultraderecha nacional e internacional para boicotear la Paz. Es evidente que la Casa Blanca, el sionismo internacional y las fuerzas más retrógradas del continente, persisten en lograr que los grupos oligárquicos de Colombia sigan siendo tropa de choque a favor de los intereses transnacionales en América del Sur. Es vital la lucha contra esta estrategia, que ya colocó a uno de los países de la CELAC como miembro de la agresiva OTAN.
Rechazamos de forma enérgica la política intervencionista de los Estados Unidos en los asuntos internos de la Nicaragua sandinista, país en el que se está implementando la fórmula que viene siendo aplicada por el imperialismo norteamericano a los países que no responden a sus intereses hegemónicos, causando violencia, destrucción y muerte mediante la manipulación y la acción desestabilizadora de los grupos terroristas de la derecha golpista, que boicotean la búsqueda del diálogo, el cual constituye el mejor camino para superar la actual crisis y alcanzar la paz, lo que es indispensable para la continuación del proceso de transformaciones sociales impulsado por el FSLN desde el gobierno presidido por el Comandante Daniel Ortega y que ha reducido de manera notable la pobreza y la desigualdad social en ese hermano país.
Nos solidarizamos con el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional y con el gobierno del compañero presidente Salvador Sánchez Cerén, que enfrentan con energía la guerra mediática, la guerra jurídica, el boicot económico y otras formas de desestabilización, y nos comprometemos a acompañarlos como observadores internacionales en la elección presidencial del 3 de febrero de 2019.
– El XXIV Encuentro del Foro de Sao Paulo convoca y alienta a Bolivia y Chile a encontrar, cuidando las sensibilidades de ambos países, una salida al enclaustramiento marítimo boliviano en base al diálogo y el derecho internacional, y que contribuya a una verdadera integración de nuestros pueblos.
Renovamos el rechazo del Foro de Sao Paulo a la política de la Casa Blanca, que criminaliza a los emigrantes latinoamericanos y caribeños y, de manera particular, a los hermanos centroamericanos. Un mundo sin fronteras y con ciudadanía universal es el norte de nuestra lucha emancipatoria.
Rechazamos cualquier forma de racismo, intolerancia y discriminación. Impulsamos el ejercicio pleno de los derechos económicos, culturales, sociales y políticos de las mujeres, y la eliminación de la cultura patriarcal.
Demandamos la retirada de las fuerzas de la MINUSTAH que, siguiendo un mandato del antidemocrático Consejo de Seguridad de la ONU, mantienen ocupado Haití desde hace más de una década.
Condenamos el narcotráfico, el tráfico de personas y el terrorismo, y denunciamos la doble moral de un sistema que dice combatir al crimen organizado, mientras protege a sus grandes promotores y principales responsables. Defendemos el cultivo legal y el uso tradicional benéfico de la hoja de coca.
Proclamamos el acceso al agua como derecho humano y los demás bienes comunes (tierra, aire puro, energía etc.,) luchamos contra la depredación del medio ambiente, la amenaza a la biodiversidad y al ecosistema en general.
Apoyamos las exigencias de los pequeños Estados insulares del Caribe a ser resarcidos por los daños humanos de la esclavitud y a acceder a recursos que permitan su resiliencia frente al cambio climático.
Demandamos el levantamiento incondicional, total y definitivo del bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de Estados Unidos contra Cuba, y la indemnización al pueblo cubano por los daños y perjuicios causados por más de medio siglo de agresiones de todo tipo.
Exigimos la devolución al pueblo de Cuba del territorio ocupado por la ilegal base naval estadounidense en Guantánamo.
Apoyamos el reclamo histórico de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Exigimos la eliminación de todas las bases militares estadounidenses que existen en la región (77 en total, que junto a la IV Flota, cubren todo el espacio regional), y de todas las bases militares extranjeras de cualquier país, dondequiera que se encuentren.
Defendemos los derechos y las culturas de los pueblos originarios y afrodescendientes, y asumimos sus luchas para la restitución y ejercicio pleno de sus derechos históricos.
Demandamos la descolonización total del Caribe y apoyamos de manera particular la independencia de Puerto Rico, al conmemorarse el 25 de julio de 2018, ciento veinte años de la invasión militar estadounidense contra esta nación caribeña. Asimismo, nos pronunciamos por la eliminación de toda forma de coloniaje y neo coloniaje.
Respaldamos, en apego a la autodeterminación de los pueblos, la postulación del presidente Evo Morales -habilitado constitucionalmente y respaldado por la Convención Americana- para las elecciones de 2019, y rechazamos los planes desestabilizadores impulsados por la derecha de ese país, la OEA y la embajada de Estados Unidos.
Solidarizamos con el compañero Rafael Correa Delgado, líder popular y progresista de nuestra región. Debido a rupturas del Estado de Derecho y del debido proceso, el compañero Rafael también es víctima de la persecución política y de la utilización de la justicia como instrumento de venganza y amedrentamiento, lo que rechazamos. La orden de captura internacional que fue emitida en su contra nos indigna y nos revela.
Saludamos el democrático y contundente triunfo en México de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de la República. El triunfo de Morena, integrante del Foro de Sao Paulo, abre una esperanza para los sueños y luchas de los pueblos de Nuestra América. Unidos Haremos Historia.
Exigimos la libertad inmediata de Lula, después de una condena y prisión sin pruebas y el derecho a ser candidato presidencial en las elecciones de octubre en Brasil, respetándose la voluntad de la mayoría del pueblo brasilero. ¡Lula Live! ¡Lula Inocente! ¡Lula Presidente!
5. Como hace un año atrás, ratificamos que América Latina y el Caribe siguen en pie de lucha. Y mantienen la decisión de actuar con optimismo, decisión y mayor sentido unitario.
¡Hasta la Victoria Siempre”

VI SEMINARIO INTERNACIONAL DE PAZ Y POR LA ABOLICION DE LAS BASES MILITARES EXTRANJERAS

VI SEMINARIO INTERNACIONAL DE PAZ Y POR LA ABOLICION DE LAS BASES MILITARES EXTRANJERAS
PRIMER ANUNCIO

El Consejo Mundial por la Paz, el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (MovPaz) y el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), con el co-auspicio de la Organización de Solidaridad con los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), el Centro Martin Luther King Jr. y del Grupo de Reflexión Oscar Arnulfo Romero, convocan al VI Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras que tendrá lugar en Guantánamo, Cuba, del 4 al 6 de mayo del 2019.

Nuevamente esta VI edición del Seminario tendrá como sede a la ciudad de Guantánamo, capital de la provincia homónima, donde existe la más antigua base militar de los Estados Unidos en el mundo, y que hoy también es Centro Internacional de Torturas y violaciones de derechos humanos que concita el repudio de las personas amantes de la paz en todo el planeta.

Este VI seminario congregará una vez más a luchadores por la paz, antibelicistas y amigos solidarios de Cuba y de las más justas causas de los pueblos, para exigir la eliminación de las bases e instalaciones extranjeras de los países de nuestra Región y de todo el mundo, y el cese de la carrera militarista y armamentista que desarrolla el imperialismo estadounidense junto a sus aliados de la OTAN e Israel y que colocan al mundo en la antesala de una nueva conflagración mundial.

Asimismo, el VI Seminario se realizará en momentos en que se desarrolla y expande una gran ofensiva del imperialismo y las oligarquías latinoamericanas contra los procesos políticos y sociales y progresistas del Continente, como en Venezuela,Nicaragua, Brasil, Argentina, Bolivia y El Salvador, que, empleando argucias e infamias políticas ymediáticas, y la implementación de mecanismos de extorsióneconómica, buscan a toda costa revertir los logros alcanzados por esos Gobiernos en defensa de sus pueblosy de su genuina independencia y soberanía.

Este Seminario Internacional se llevará a efecto, además, en el contexto del recrudecimiento de las políticas hostiles y agresivas de la nueva Administración estadounidense contra Cuba, que ha impuesto de manera unilateral un retroceso al proceso de normalización de las relaciones entre los dos países iniciado en diciembre del 2014 y que se empeña en fortalecer el criminal bloqueo económico, comercial y financiero contra la mayor de las Antillas.

Será asimismo una ocasión propicia para respaldar y reiterar la total vigencia de la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz, aprobada por todos los Jefes de Estado y de Gobierno de la Región reunidos en La Habana en enero del 2014, durante la II Cumbre de la CELAC.

Los interesados en asistir al VI Seminario podrán dirigir sus comunicaciones a Silvio Platero Yrola, Presidente del MovPaz, a las direcciones de correo electrónico:presidente@movpaz.cu, especialista1@movpaz.cu y especialista2@movpaz.cu
La Agencia de Viajes AMISTUR CUBA S.A del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) será la encargada de garantizar los alojamientos, transportación, y la logística general del evento.
En próximas comunicaciones el Movpaz ofrecerá más informaciones relacionadas con este importante evento internacional.
La Habana, 25 de abril 2018

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6th INTERNATIONAL SEMINAR FOR PEACE AND THE ABOLITION OF FOREIGN MILITARY BASES
FIRST ANNOUNCEMENT

The World Peace Council, the Cuban Movement for Peace (MovPaz) and the Sovereignty of the Peoples and the Cuban Institute of Friendship with the Peoples (ICAP), with co-sponsorship from the Organization of Solidarity with the Peoples of Africa, Asia and Latin America (OSPAAAL), the Martin Luther King Jr. Center and the Oscar Arnulfo Romero Reflection Group, convoke to the 6th International Seminar for Peace and the Abolition of Foreign Military Bases to take place in Guantánamo, Cuba, on May 4-6, 2019.

This 6th edition of the Seminar will again have as venue the city of Guantánamo, capital of the province of the same name, seat of the oldest military base of the United States in the world, which today is also a center of torture and violation of human rights that stirs up the rejection of all peace-loving people in the entire planet.

This 6th Seminar will bring together once more peace fighters, anti-war strugglers and friends in solidarity with Cuba and with the most just causes of the peoples, to demand the abolition of the foreign bases and installations from the countries in our region and the entire world, and the end of the militarist and warlike career being developed by U.S. imperialism together with its NATO allies and Israel, which place the world on the verge of a new world outbreak.

The 6th Seminar will take place in moments when a big offensive of imperialism and the Latin American oligarchies is developing and expanding against the political and social progressive processes in the Continent, in countries such as Venezuela, Nicaragua, Brazil, Argentina, Bolivia and El Salvador. With the introduction of political and media tricks and calumnies, these processes attempt at all costs to revert the achievements of those governments in defense of their peoples and of their genuine independence and sovereignty.

This International Seminar will likewise take place in the context of the reinforcement of the hostile and aggressive policies against Cuba of the new United States government, which has unilaterally imposed a setback to the process of normalization of relations between both countries initiated in December 2014 and is stubbornly attempting to strengthen the criminal economic, commercial and financial blockade against the largest of the Antilles.

It will also be a favorable occasion to support and reaffirm the total validity of the Proclaim of Latin America and the Caribbean as Zone of Peace, approved by all Heads of State and Government of the region, who gathered in Havana in January, 2014 during the 2nd Summit of the CELAC.

Those interested in attending the 6th Seminar may address their correspondence to Silvio Platero Yrola, president of MovPaz, to the following email addresses: presidente@movpaz.cu, especialista1@movpaz.cu and especialista2@movpaz.cu
The AMISTUR CUBA S.A. Travel Agency of the Cuban Institute of Friendship with the Peoples (ICAP) will be entrusted with ensuring the lodging, transportation and general logistic of the event.
In subsequent communications, Movpaz will provide more information in relation with this relevant international event.
Havana, April 25, 2018

MENSAJE DE SOLIDARIDAD CON PALESTINA

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos reitera su solidaridad con la justa causa Palestina, y manifiesta su fehaciente condena contra el gobierno del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump, promotor de la gran masacre perpetrada por el ejército de Israel contra el heroico pueblo palestino que afecta la paz de esa nación hermana, de la región y del mundo.

Desde el pasado 30 de marzo acontecía la “Marcha del Retorno” para demandar el derecho del pueblo palestino a regresar a las tierras de donde fueron expulsados en 1948, y para honrar a los caídos en Gaza. Desde entonces, las agresiones del ejército de Israel no han cesado.

En una fecha tan significativa como el 14 de mayo, en la que los palestinos rememoraban la víspera del Día de la Nakba, la aciaga jornada en la que hace 70 años se inició su prolongado calvario con el establecimiento del Estado de Israel, el ejército sionista disparó con balas con punta de goma y gases lacrimógenos contra los miles de manifestantes que expresaban su protesta por la infausta decisión del Presidente Donald Trump de situar a la Embajada estadounidense en el barrio de Arnona, ubicado en las cercanías de Belén, cuyo costo hasta el momento para el pueblo palestino según el diario Haaretz, ha sido el asesinato de alrededor de 58 personas, incluidos 6 menores, y 2.771 heridos, de ellos 225 menores, 79 mujeres y 12 periodistas.

Otras grandes afrentas para el pueblo palestino fue el mensaje emitido por el Presidente Donald Trump, en el que expresó que “Israel es una nación soberana con derecho a determinar su propia capital”, desconociendo totalmente que igual derecho le asiste a Palestina, así como el engalanamiento de la ciudad santa con grandes carteles que decían “Trump hace grande a Israel de nuevo”, y centenares de banderas de los Estados Unidos.

Más que “un paso hacia la paz”, como expresara el Presidente Trump, el traslado de la misión, además de violar la paz y la soberanía de Palestina, resulta una trasgresión del Derecho Internacional humanitario y particularmente de la resolución 478 del Consejo de Seguridad de la ONU de 1980 que condenó la “Ley de Jerusalén” emitida por Israel, en la que de manera unilateral decretó a la ciudad santa como su capital “eterna e indivisible”, y también decretó mantener a las Embajadas fuera de esa ciudad.

Esta acción del Presidente Trump, ha puesto fin al interminable proceso de negociación entre las partes en conflicto, congelado desde 2014, y ha sido el detonante para que se endureciera la violencia del ejército de Israel, que pretende despojar a los palestinos de todas sus tierras, lo que recrudece aún más los problemas de la región.

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos rechaza la horrible masacre perpetrada por el ejército de Israel en la Franja de Gaza contra civiles indefensos palestinos, y se adhiere a la vía de la negociación sobre la base de las resoluciones aprobadas en la ONU y al Derecho Internacional, como recurso para solucionar definitivamente el conflicto, que contemple el derecho al retorno de sus refugiados y la creación de dos estados, con las fronteras que existían antes de 1967, con Jerusalén Oriental como capital de Palestina.

La unidad popular en torno a su legítima representante la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), es fundamental para que el pueblo palestino pueda convertir en realidad sus legítimas aspiraciones.

¡¡¡Solidaridad con el pueblo palestino!!!

¡¡¡Palestina vencerá!!!

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos rechaza retirada de Estados Unidos del Acuerdo nuclear con Irán

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (Movpaz), organización miembro de la sociedad civil cubana, manifiesta su profundo rechazo a la decisión unilateral del gobierno de los Estados Unidos de retirarse del Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC) o Acuerdo Nuclear con Irán y de reimponer sanciones económicas a este país. El incumplimiento de estos compromisos internacionales es una amenaza a la paz y seguridad internacionales, aleja la posibilidad del desarme nuclear y constituye un atentado a las normas de convivencia entre los pueblos, lo cual puede provocar graves consecuencias para la estabilidad internacional.
El Movpaz reclama al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas la responsabilidad que le confiere la Carta de la ONU en el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, exigiendo el cumplimiento de su resolución 2231 (2015) sobre la cuestión nuclear iraní, aprobada por unanimidad en ese órgano.
También el Movpaz reconoce el derecho legítimo de todos los pueblos al uso soberano de la energía nuclear con fines pacíficos y en beneficio de la humanidad.
La Habana, 14 de mayo de 2018.