ESTADOS UNIDOS VIOLA CON TOTAL IMPUNIDAD LOS DERECHOS DE PALESTINA

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos reitera su irrestricto apoyo al Estado y al pueblo palestino, y condena el bloqueo perpetrado el 18 diciembre por EEUU al proyecto de resolución presentado por Egipto ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, solicitando la anulación del decreto del Presidente estadounidense relativo al reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel y su decisión de trasladar la Embajada de su país a esa ciudad sagrada. Este boicot es una muestra más de la imperiosa necesidad de que se realicen profundos cambios estructurales en el sistema de la Organización de Naciones Unidas.
Este hecho no ocurre por vez primera. En 2012, también EEUU, Israel y un grupo reducido de naciones, votaron en la ONU en contra del reconocimiento de Palestina como Estado observador no miembro; no obstante, la resolución fue aprobada por 138 naciones.

En el pasado mes de octubre, el Presidente Donald Trump decretó la salida de EEUU de la UNESCO en 2018, entre otras razones producto de haber declarado al casco histórico de Hebrón patrimonio mundial palestino.

El pasado 21 de diciembre fue convocada una reunión extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas para someter a aprobación el proyecto de resolución “Acciones ilegales israelíes en Jerusalén Oriental ocupada y en el resto de los territorios palestinos ocupados”, que significó llevar a votación en plenario la resolución vetada por EEUU en el Consejo de Seguridad. El resultado de 128 votos a favor –entre ellos el de Cuba- significó una gran victoria para Palestina.

Previamente, la Embajadora estadounidense Nikki Haley advirtió que tomaría nota de los países que objetaran la decisión estadounidense, pero mucho más allá, el Presidente Donald Trump lanzó el ultimátum que cortaría la ayuda financiera a los países que impugnaran su decisión sobre Jerusalén.

Estos pronunciamientos intimidatorios vulneran los principios establecidos en la Carta de la ONU y de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, constituyen una violación de la soberanía, una completa intromisión en los asuntos y decisiones de otros Estados. Al Presidente Donald Trump no le asisten derechos supranacionales para conferir a Israel la parte de Jerusalén Oriental que pertenece a Palestina, así como dar por concluido con su decisión unilateral el prolongado litigio entre palestinos e israelíes, asunto que debe ser resuelto por ambos mediante negociaciones.

Las decisiones del Presidente estadounidense han puesto en peligro a la posibilidad de llegar a un entendimiento negociado y pacífico entre palestinos e israelíes, y por el contrario ha provocado numerosos enfrentamientos entre las partes en conflicto con graves consecuencias para la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente, y con previsibles impactos negativos sobre EEUU. Hechos como estos no pueden ser permitidos por la comunidad de países miembros de la ONU.

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos felicita al Estado y al pueblo de Palestina por la victoria alcanzada en la ONU, y les reitera su apoyo en la legítima aspiración de tener un Estado con las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén Oriental.

¡¡¡Palestina merece ser reconocida como Estado miembro pleno de la ONU!!!

¡¡¡Viva Palestina y su heroico pueblo!!!

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COMUNICADO DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL CONSEJO MUNDIAL POR LA PAZ

La reunión del Comité Ejecutivo (CE) del Consejo Mundial por la Paz (CMP), se celebró con éxito los días 23 al 25 de noviembre en Hanoi, capital de la República Socialista de Vietnam, teniendo como anfitrión al Comité por la Paz de Vietnam.
A esta reunión del CE -primera que se realiza después de la Asamblea Mundial del CMP de 2016 en Sao Luis, Brasil- asistieron 44 delegados en representación de 26 organizaciones de igual número de países.
El CE dedicó una sesión especial al Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre y su servicio a la lucha por la paz, como fuera acordado por la más reciente asamblea del CMP. La conclusión abrumadora de la reunión fue que este evento extraordinario y altamente significativo del siglo XX cambió el curso de la humanidad y abrió el camino para otras transformaciones y revoluciones sociales, económicas y políticas, demostrando que la lucha de los pueblos puede vencer y crear nuevas sociedades libres de dominación y explotación imperialista, por lo tanto, la Revolución de Octubre continúa siendo una fuente de inspiración para los pueblos.

Al celebrar la reunión del CE en la capital de Vietnam, Hanoi, expresamos nuestro profundo respeto y aprecio por el pueblo vietnamita, que combatió victoriosamente contra los fascistas japoneses y los colonialistas franceses, así como contra los imperialistas estadounidenses, y que ha tenido logros notables en la construcción del socialismo y el desarrollo nacional a pesar de las consecuencias de la guerra que aún subsisten, incluyendo millones de víctimas del tóxico “Agente Naranja” utilizado en aquel tiempo por el ejército de los EE.UU. El CMP expresa su solidaridad incondicional con el pueblo vietnamita por todo lo anterior.

La reunión del CE del CMP analizó la situación mundial relativa a las amenazas a la paz y la estabilidad, la creciente agresión imperialista y las guerras en varias partes del mundo, así como la respuesta de los pueblos y movimientos por la paz, y expresó su mayor preocupación por los crecientes peligros de un trágico conflicto de dimensión mundial, incluyendo el uso de armas nucleares.

En un contexto de prolongada crisis económica del sistema, de graves amenazas de guerra, de la continuación de largas y catastróficas guerras imperialistas, agresiones, maniobras desestabilizadoras y de la acelerada militarización del planeta, al tiempo que fuerzas fascistas y reaccionarias emergen en diversos países, el CMP analizó y fijó metas y campañas que puedan ampliar el conocimiento de los pueblos y aumentar su concientización.

El escenario internacional continúa siendo inestable, lleno de tensiones y amenazas, que se tornan más peligrosas a medida que la crisis se profundiza como consecuencia de las contradicciones de un sistema político, económico y social desigual. Dos tendencias opuestas caracterizan la situación internacional. De una parte, enfrentamos la ofensiva y competencia de las fuerzas imperialistas y hegemónicas para dominar el mundo y apoderarse de los recursos de los pueblos y las naciones. En esta ofensiva los imperialistas y sus aliados actúan con agresividad. De otra parte, existen muchas evidencias del potencial de lucha de los pueblos y la resistencia de organizaciones y movimientos y las fuerzas de la paz y el progreso social. El CMP se esforzará por lograr la alianza más amplia posible y acciones conjuntas que puedan abrazar todas estas luchas por objetivos comunes. Al propio tiempo, deben hacerse esfuerzos específicos para dejar al descubierto las causas que originan las guerras, la miseria y la desigualdad, promoviendo y fortaleciendo las acciones de las fuerzas progresistas y antiimperialistas.

La política de “giro hacia el Asia” implementada por el nuevo presidente de los EE.UU., que comprende el envío del 60% de su poderío militar a la región, conjuntamente con la poderosa Séptima Flota de la Marina, las más de 200 bases militares emplazadas en el zona, incluyendo a Japón y a Corea del Sur, y los acuerdos militares bilaterales, cuya reforma incluirá incluso el envío de tropas a diversos países, como demuestra la actual presencia de decenas de miles de efectivos estadounidenses en la región.

El interés particular de los EE.UU. y sus aliados en el área se basa en el control geo-estratégico de toda la región, sus rutas marítimas y recursos naturales evitando conflictos fatales, y además tiene como objetivo contener a la emergente República Popular China.

El CMP apoya todas las acciones contra la presencia militar y las maniobras de los EE.UU. en la región. En Okinawa continúa creciendo la lucha que involucra a amplios sectores de la sociedad contra la construcción de una nueva base de la Marina de los EE.UU. en Henoko/Nago City. El CMP expresa su solidaridad con estos movimientos en Okinawa y en la tierra firme de Japón.

Nepal ha continuado moviéndose hacia la estabilidad política con las elecciones del gobierno local y las venideras elecciones parlamentarias federales y provinciales. La constitución está siendo implementada a pesar de la injerencia extranjera que trata de impedir su promulgación, con intentos de provocar conflictos entre las diversas castas y comunidades en el seno de la nación y en los estados federales formados por etnias. Al enfocarse hacia las elecciones parlamentarias existe una perspectiva de tener un nuevo gobierno progresista con el amplio apoyo del pueblo nepalí. El CMP respeta esta aspiración del pueblo nepalí y expresa sus buenos deseos de éxito.

El CMP sigue con preocupación el desarrollo de los conflictos en el sur del Mar de China, particularmente las disputas territoriales entre varios países vecinos. Apoyamos la solución pacífica bilateral y multilateral de las diferencias entre todas las partes involucradas, a las que le hacemos un llamado a abstenerse de cualesquiera acciones unilaterales que puedan complicar más la situación; confirmamos nuestra posición de principios a favor del respeto y la implementación de la ley internacional, incluyendo la Convención de las Naciones Unidas sobre la Ley del Mar de 1982 (UNCLOS, por sus siglas en inglés), que garantiza los derechos soberanos de todos los países. Nos oponemos fuertemente a la militarización del área, así como a la presencia militar y acciones de potencias no regionales, especialmente los EE.UU., que claramente tiene sus propios motivos e intereses. Exigimos su retirada de la región y llamamos a todas las partes a la desmilitarización del conflicto.

El Consejo Mundial por la Paz expresa solidaridad y apoyo al pueblo de Laos en sus esfuerzos por librarse de las consecuencias de décadas de guerra, especialmente de las bombas que no explotaron en la guerra de finales de la década de 1960 e inicio de la década de 1970, cuando tres millones de toneladas de bombas fueron lanzados sobre Laos. El treinta por ciento de las bombas de racimo no explotaron; en la actualidad algunos campesinos mientras trabajan en el campo, o niños que juegan con las bombas del tamaño de una pelota de tenis, son mutilados o muertos por esas “bombitas”. Además, la presencia de esos pertrechos de guerra sin explotar en casi todas las provincias entorpece el desarrollo del país.

Expresamos nuestra simpatía por el pueblo Rohingya de Myanmar, que enfrenta una inmensa crisis humanitaria causada por el gobierno del país, y que está siendo perseguido y huye para salvar la vida, con serias quejas de las políticas de limpieza étnica. Exigimos al gobierno garantizar la seguridad de los civiles y dar pasos inmediatos para poner fin a la violencia a fin de restituir las condiciones socio-económicas normales, incluyendo el regreso de los refugiados a sus hogares.

El CE del CMP expresa su seria preocupación por el creciente auge del fundamentalismo religioso en el sur de Asia, que es utilizado para dividir las luchas de los pueblos. Llamamos a las organizaciones sociales a estar alertas acerca de esta explosiva situación y a movilizarse contra ese intento divisorio.

El CMP reitera su exigencia de la retirada de los EE.UU. y la OTAN de Afganistán como condición para permitirle a los ciudadanos a decidir libremente y sin interferencia acerca de sus asuntos internos.

La situación en y alrededor de la península coreana se está tornando “explosiva”. Todas las amenazas y provocaciones militares deben cesar inmediatamente. Todas las partes involucradas deben dar pasos para una solución diplomática y pacífica sin demora. Denunciamos la presencia de 28 000 militares de EE.UU. al sur de la península con toda suerte de armas altamente sofisticadas, incluyendo armamento nuclear, así como el establecimiento de una nueva base de EE.UU. en la isla Jeju. El despliegue de la cortina de fuego antiaéreo de la Terminal de Defensa de Área a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés) por los EE.UU. en Corea del Sur llama abiertamente a una primera opción de ataque sin la posibilidad de desquite. También presenta amenazas a la R.P. China y a la Federación de Rusia. El CMP expresa su firme solidaridad con el pueblo coreano, por su deseo de la reunificación nacional pacífica y por el derecho de la República Democrática de Corea de defender su soberanía e integridad territorial, conjuntamente con sus recursos naturales.

El CMP reafirma su posición de principios sobre la abolición de todas las armas nucleares y su oposición al ensayo de todo tipo de armamento nuclear. El Llamado de Estocolmo, una iniciativa histórica trascendental del CMP, firmado por cientos de millones de personas preocupadas por la amenaza del uso de estos arsenales, continúa estando vigente y sigue siendo una guía para nuestra acción. El Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares (aprobado el 7 de julio de 2017) es un hito en el camino hacia su total eliminación, la aspiración largamente anhelada por los Hibakushas y los pueblos del mundo. El tratado reconoce que las armas nucleares son inhumanas con consecuencias catastróficas si son usadas nuevamente, y se oponen a la carta de las Naciones Unidas y a la ley Internacional. Todos los estados deben firmar sin demora el tratado sobre la prohibición de las armas nucleares.

Los estados con armas nucleares y sus aliados no firmaron el Tratado. Tenemos que continuar desarrollando la opinión pública para que pueda ejercer presión sobre ellos para que abandonen la política de “disuasión nuclear”.

Al propio tiempo subrayamos el hecho de que los EE.UU. es el único país que ha utilizado tales armas a lo largo de la historia. Además, los EE.UU. no se abstienen de una primera opción de ataque nuclear; por el contrario, la han presentado también a la OTAN, que la ha adoptado.

Apoyamos la proposición de mutua suspensión de los ejercicios militares alrededor de la península por parte de los EE.UU., Japón y Corea del Sur, con la eliminación de la THAAD y la suspensión del programa nuclear por la R.P.D. de Corea. El CMP declara una vez más su claro desacuerdo con cualquier sanción impuesta a la R.P.D. de Corea, ya que ello constituye un esfuerzo por estrangular al pueblo.

El caso de Ucrania es el episodio contemporáneo más relevante en el continente europeo que muestra tendencias fascistas, así como las acciones imperialistas de asedio y provocación y su intento de sitiar a Rusia. El régimen derechista en Kiev, apoyado por los EE.UU. y la UE, le hace el juego a la estrategia de fortalecer la presencia de los imperialistas en la Europa del este a fin de enfrentar a Rusia. El Consejo Mundial de la Paz apoya la lucha del pueblo ucraniano. Nos oponemos resueltamente al régimen fascista y expresamos solidaridad sin reservas con los comunistas ucranianos y otras fuerzas progresistas sometidas a una infame persecución.

También seguimos con preocupación la persecución sufrida por las fuerzas antiimperialistas amantes de la paz en Turquía, y particularmente la Asociación por la Paz de Turquía, miembro del CMP, que fue prohibida por el gobierno en 2016 como secuela del intento de golpe. Exigimos su inmediata reincorporación. El gobierno de Turquía es aliado del imperialismo estadounidense y europeo en la región, y promueve una agenda reaccionaria, conservadora y agresiva contra su propio pueblo y vecinos. Como miembro histórico y estratégico de la OTAN, Turquía acoge cabezas nucleares de los EE.UU. y apoya directamente a las fuerzas extremistas y terroristas que están peleando en Siria.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo de Chipre y con la posición del CMP adoptada en la más reciente asamblea por la reunificación de la isla y el fin de la ocupación turca, en una patria común para todos los chipriotas (chipriotas griegos y chipriotas turcos), sin tropas ni bases extranjeras, sin custodios ni guardianes, en un país reunificado, con una soberanía, una ciudadanía y una personalidad internacional, como se describe en las resoluciones correspondientes de las NN.UU. Además rechazamos y denunciamos los esfuerzos de colocar a Chipre directa o indirectamente bajo la OTAN, lo cual también formó parte de la invasión y ocupación parcial de la isla en 1974.

El CMP denuncia la presencia de la flota de la OTAN en el Mar Egeo con el pretexto de la ola de refugiados y emigrantes, y los planes de la OTAN en el área. Condenamos las acciones del gobierno griego que, al tiempo que renueva el acuerdo militar entre EE.UU. y Grecia en la base de Souda (Creta) está ofreciendo instalaciones para el despliegue de helicópteros militares de EE.UU. en suelo griego y la perspectiva de recibir drones en Creta.

Día a día el Mar Egeo se está convirtiendo en cementerio de cientos de familias que huyen de Siria, Irak y Afganistán destruidos por la guerra. Las islas griegas están siendo convertidas en campamentos de refugiados, sin recursos suficientes o adecuados para recibir y alojar a esta gente. Una cuestión clave en esta tragedia siguen siendo las regulaciones de la UE de los acuerdos Schengen y Dublín II, conjuntamente con el acuerdo entre la Unión Europea y Turquía. Denunciamos la hipocresía de la UE y de los gobiernos de muchos de los países a través de los cuales están viajando los refugiados, que son abiertamente hostiles a ellos.

El CMP reitera su firme posición contra la OTAN como instrumento de la dominación imperialista y brazo armado de los imperialistas de EE.UU. y la UE. La expansión de la OTAN hacia el este, su asedio de Rusia a lo largo de sus fronteras, con el desplazamiento de tropas desde el Mar Báltico a Bulgaria y la instalación del Escudo de Defensa contra Misiles en Polonia y Rumania están aumentando la tensión agresiva y deliberadamente. Esto va de la mano con las sanciones de los EE.UU. y la UE contra Rusia. La OTAN está desarrollando y aumentando su arsenal enfocado en la capacidad de dar el primer golpe nuclear contra sus oponentes. Ha decidido aumentar el presupuesto militar de todos los miembros al 2% del PIB anual de cada uno. Exigimos la disolución de la OTAN a nivel global, al tiempo que apoyamos la lucha de los pueblos en cada Estado miembro de retirarse de ella. La Unión Europea, por su cuenta y/o con la OTAN, está actuando contra sus pueblos. Su política de Seguridad y Defensa Común constituye una peligrosa herramienta para la intervención extranjera y la agresión imperialista en muchas partes del mundo.

El plan reaccionario e imperialista para el “nuevo Medio Oriente”, respaldado por los EE.UU., la OTAN y la UE con su intervención militar abierta y en cooperación con los regímenes reaccionarios de la región, ha añadido nuevos sufrimientos a millones de personas que huyeron para salvar sus vidas a todos los países vecinos. Su objetivo fue y es el control de los recursos energéticos y las líneas de suministro y control geo-estratégico del área con nuevas fronteras y nuevos regímenes sumisos.

Expresamos nuestras condolencias a las familias de las víctimas del reciente ataque terrorista en Egipto, donde cientos de civiles perdieron sus vidas, y condenamos este acto cobarde e inhumano.

La política guerrerista e intervencionista de las grandes potencias, aliadas con fuerzas locales reaccionarias, es cada vez más intensa en todo el Medio Oriente. Siria, Afganistán, Irak, Libia, Líbano y Yemen son objetivos para la agresión imperialista y las intervenciones desestabilizadoras. Tomamos nota positivamente de los éxitos significativos del pueblo sirio en su lucha contra el terrorismo y la intervención extranjera. Declaramos
nuestra solidaridad con el pueblo progresista y amante de la paz y sus organizaciones en Siria, y reafirmamos su inalienable derecho a construir por ellos mismos un país laico, soberano y democrático en el cual las personas con diferentes credos puedan vivir juntas, con un gobierno legítimo y con integridad territorial. El CMP reitera su condena a los EE.UU. y sus aliados europeos, Turquía, Israel y las despóticas monarquías del Golfo, que han apoyado directa o indirectamente, financiado y entrenado mercenarios y grupos religiosos extremistas para atacar a Siria al costo de millones de vidas.

Expresamos nuestra seria preocupación por las nuevas amenazas del gobierno de los EE.UU. e Israel contra Irán, a la luz del posible retiro de los EE.UU. del acuerdo internacional sobre actividad nuclear firmado por el anterior gobierno de los EE.UU. y los otros miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Los peligros de una escalada del conflicto se refieren también a las relaciones en deterioro entre Irán y Arabia Saudita. Por la parte del CMP confirmamos nuestra solidaridad con el pueblo de Irán y sus fuerzas amantes de la paz contra cualquier interferencia extranjera en sus asuntos y en apoyo a su lucha por los derechos del pueblo en los aspectos sociales, políticos y en todas las esferas.

El CMP está seriamente preocupado por las declaraciones provocadoras y las amenazas proferidas por el imperialismo de los EE.UU. contra Irán, que han adquirido una dimensión muy peligrosa desde que Donald Trump visitara a Arabia Saudita – donde cerró una operación masiva de venta de armas por $300 miles de millones – y luego a Israel en mayo de 2017.

Por estos días otro crimen de guerra está siendo cometido con la mayor corriente humanitaria, según las NN.UU., en Yemen. Un país que se encuentra bajo fuertes ataques y agresiones por parte de una “coalición” liderada por los sauditas, que hoy en día ha provocado cientos de miles de casos de hambre y desnutrición y una pandemia de cólera en 2017, sin contar los miles de civiles que han sido asesinados por los bombardeos. El CMP denuncia la agresión contra el pueblo yemenita, que está siendo apoyada totalmente por los EE.UU., y exige el fin del cerco y el derecho del pueblo yemenita a decidir solos y libremente sus asuntos.

Denunciamos al régimen de Israel por la continua y creciente ocupación de las tierras palestinas con el apoyo del imperialismo, a fin de controlar toda la región. Esto continúa siendo un elemento clave en la estrategia de dominación y de impedir la paz en el Medio Oriente. El CMP reitera su solidaridad con la heroica lucha del pueblo palestino contra la política genocida y opresiva del estado de Israel, que somete al pueblo a una cruel opresión.

Defendemos el derecho inalienable del pueblo palestino al establecimiento de su Estado independiente y soberano con las fronteras anteriores al 4 de junio de1967 y con Jerusalén oriental como su capital, de acuerdo con las resoluciones de NN.UU. Exigimos el desmantelamiento de los asentamientos israelíes en la Franja de Gaza y la eliminación del muro de separación, así como la libertad de siete mil prisioneros políticos palestinos que se encuentran en prisiones israelíes, y el cumplimiento del derecho de los refugiados a regresar, de acuerdo con la Resolución 194 de NN.UU. Hacemos un llamado al reconocimiento del Estado de Palestina como miembro pleno de las NN.UU., por parte de los estados miembros de las NN.UU. El CMP analizará y lanzará una campaña bajo el lema: ¡FIN A LA OCUPACIÓN AHORA!

El CMP expresa su solidaridad con las fuerzas amantes de la paz en Israel, que enfrentan al régimen autoritario del país al tiempo que luchan hombro con hombro con el pueblo palestino por la causa común.

El CE del CMP expresa su solidaridad con el pueblo libanés por la defensa de la integridad y estabilidad del país, y denuncia los planes de convertirlo en un escenario para los programas de las fuerzas extranjeras. Exigimos la retirada de las fuerzas israelíes de las fincas Shebaa libanesas.

Expresamos nuestra seria preocupación por los problemas en la República Bolivariana de Venezuela, provocados por la guerra económica de la oligarquía local en conformidad con la posición agresiva del nuevo gobierno de los EE.UU., que continúa la política inaceptable y peligrosa de la Orden Ejecutiva de Obama que llama a Venezuela una “amenaza a la política exterior de los EE.UU. y a su seguridad”.

Denunciamos la abierta intervención en los asuntos internos del país y la amenaza de una intervención militar de los EE.UU. en Venezuela, especialmente después de la elección de la Asamblea Nacional Constituyente. Esperamos que la Asamblea ayude a abrir caminos para resolver los problemas de forma pacífica y democrática, y al mismo tiempo para la profundización de las transformaciones en pro de los intereses de la inmensa mayoría del pueblo venezolano. Condenamos la reciente decisión de los ministros de Relaciones Exteriores de la UE, que impusieron sanciones a Venezuela, lo que constituye un acto de escalada de la interferencia de los EE.UU. en el país.

Reiteramos nuestra solidaridad con el pueblo de Puerto Rico, la colonia de EE.UU. en el Caribe, en su lucha por el derecho a la autodeterminación y contra la opresión multifacético a sus ciudadanos.

Estamos siguiendo con preocupación los eventos en Brasil, donde tras el golpe parlamentario en 2016 contra la presidenta electa, un gobierno anti-popular tomó el poder con el propósito claro y abierto de servir al capital local e internacional y con un programa reaccionario.

El CMP expresa su solidaridad con el pueblo de Argentina en el ejercicio de sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, y condena la burda violación por parte de los antiguos amos coloniales.

A un año del deceso del líder histórico y Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro, rendimos tributo y homenaje al líder que con su decisiva contribución no solo cambió la vida del pueblo cubano, sino que con su modestia y sabiduría fue un líder revolucionario de dimensión mundial y una de las pocas personalidades de ese nivel en el siglo XX.

El CMP reafirma su demanda incondicional del cierre inmediato y permanente de la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo, territorio ocupado contra la voluntad del pueblo cubano, y por la devolución de dicho territorio a Cuba. Declaramos nuestra sincera e inquebrantable solidaridad con el pueblo cubano y su revolución, en la defensa de sus logros y el fin del criminal bloqueo de los EE.UU. y todos los demás intentos de interferencia desestabilizadora.

El CMP saluda a los pueblos de América Latina y el Caribe, y expresa su solidaridad con la lucha por el derecho soberano a decidir ellos mismos su propio futuro y su camino de desarrollo, libres de maquinaciones extranjeras y subversión. Subrayamos la importante decisión de la CELAC que declaró a la región “Zona de Paz”, reflejando los genuinos sentimientos y aspiraciones de la inmensa mayoría de la población del hemisferio occidental.

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo de Colombia en su deseo por lograr una paz justa y vivir con dignidad después de la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP). Al propio tiempo, denunciamos absolutamente el cobarde asesinato de campesinos, miembros de las FARC y líderes del movimiento social colombiano que están teniendo lugar en violación de los acuerdos.

El continente africano continúa experimentando diversos grados de inestabilidad como resultado directo de la intervención imperialista en busca de un programa para explotar sus recursos. El continente continúa estando caracterizado por problemas internos y externos como resultado de las maquinaciones locales y multinacionales del gran capital, que lo han arrastrado a guerras y creado inestabilidad política, y por las amenazas abiertas del imperialismo. El Comando de EE.UU. para África (Africom) continúa arrastrando a partes del continente al conflicto, y sus políticas expansionistas han resultado una ampliación de la huella del militarismo. Muchos gobiernos han sido arrastrados a juegos geopolíticos de posicionamiento entre los imperialistas, y el imperialismo busca conquistar más recursos y mercados para sus corporaciones multinacionales.

En el África Occidental, Francia continúa sojuzgándola y tiene una estrategia de dominación debido a las relaciones coloniales históricas, el idioma y otros factores que han existido durante muchos años. Turquía también se ha fijado el objetivo de involucrar al continente a fin de presentarse como un amigo genuino “sin intenciones ni historia de colonialismo y dominación”. Erdogán, entre otros, ha convocado a una cumbre Turquía-África para reclutar apoyo para sus objetivos y mercados para la burguesía turca. La UE se ha trazado un programa de la llamada promoción de la democracia y ha financiado procesos para la promoción de elecciones democráticas en muchos países africanos. China ha sido vista por muchos africanos como una amenaza debido a las relaciones históricas del imperialismo y su propaganda en el continente.

El CMP reafirma su solidaridad con el pueblo del Sahara Occidental. Condenamos la ocupación marroquí del Sahara Occidental y subrayamos nuestra solidaridad con la justa lucha del pueblo saharaui, por su derecho inalienable a la autodeterminación bajo un referéndum libre y democrático.

Es con estas convicciones que el Comité Ejecutivo del CMP está decidido a formular resoluciones y mociones que promuevan la amplia unidad en acciones por la paz, la democracia, la justicia social y la solidaridad entre los pueblos. ¡De esta forma fortaleceremos la solidaridad de los pueblos en la lucha por la paz, contra el imperialismo!

El CMP está enviando un mensaje a los pueblos del mundo, a la gente amante de la paz en todos los países, desde Hanoi, capital del heroico Vietnam, cuyo pueblo, bajo la sabia guía de Ho Chi Minh luchó heroicamente, cara a cara victoriosamente con el imperialismo estadounidense liberando y unificando el país. No importa cuán fuerte el enemigo pueda parecer o ser, los pueblos tienen el poder de resistir y de vencer, ya que constituyen la única “superpotencia”.

Hanoi, 25 de noviembre del 2017

Jerusalén Oriental pertenece a Palestina

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos manifiesta su firme condena a la decisión unilateral del Presidente de los EEUU Donald Trump de reconocer a Jerusalén como la capital del Estado de Israel, destrozando con su firma la diplomacia política sostenida durante decenios por los sucesivos gobernantes de esa nación, y desoyendo las opiniones de los mandatarios de las grandes potencias europeas y musulmanas.

Esta nefasta disposición que da cumplimiento a una de sus promesas electorales, constituye un retroceso total de las complejas negociaciones de paz llevadas a cabo por palestinos e israelíes con la mediación de los organismos internacionales, es una peligrosa violación de la Carta de la ONU y de las Resoluciones emitidas por esa organización supranacional y establecidas por el Derecho Internacional.

La acción personal del Presidente de los EEUU Donald Trump, amenaza con desencadenar una escalada de violencia en ese territorio y en el Medio Oriente, y podría tener repercusiones negativas para la paz y la seguridad internacional, incluyendo a la principal potencia mundial.

Jerusalén durante siglos no ha sido el remanso de paz para los fieles de las tres grandes religiones monoteístas: judíos, cristianos y musulmanes; por el contrario, la historia de ese territorio sagrado ha estado marcada por fuertes disputas.

Con esta acción, el Presidente de los EEUU refrenda un siglo después la Declaración de Balfour en la que el Gobierno británico declaró su apoyo al proyecto sionista en detrimento de los derechos del pueblo palestino y de las naciones árabes e islámicas.

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos manifiesta su incondicional solidaridad con el hermano pueblo palestino, en estos momentos legítimamente conmocionado por la vileza de la decisión del Presidente estadounidense.

Instamos a la comunidad internacional a respaldar el derecho legítimo del pueblo palestino de tener un Estado demarcado en las fronteras de 1967, con su capital en Jerusalén Oriental, y a realizar acciones efectivas que posibiliten retomar las negociaciones de paz entre palestinos e israelitas que finalmente permitan lograr una solución justa y definitiva para Palestina.

¡¡¡Solidaridad con Palestina y su Pueblo!!!

Declaración de la Unión Árabe de Cuba

La Unión Árabe de Cuba y la comunidad cubano-árabe, expresan su más enérgica condena a la decisión del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de reconocer al Estado de Israel y de trasladar a ella la embajada norteamericana.
Tal insensata medida viola los estatus internacionales de la Ciudad Santa, el derecho internacional y las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas.

Esta provocadora determinación, obstaculiza la solución pacífica del conflicto israelo-palestino y lesiona los derechos inalienables de ese pueblo árabe a la constitución de su estado independiente, con Jerusalén como capital.

La colectividad cubano-árabe, se une al clamor internacional en el rechazo a tan ilegal, injusta e inmoral medida.

Unión Árabe

DECLARACIÓN FINAL DE MONTEVIDEO

Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo

1.Los movimientos, organizaciones sociales y diversas expresiones del campo popular de las Américas, herederos y protagonistas de las luchas contra el imperialismo y los regímenes militares en América Latina y El Caribe, que nos levantamos contra la agenda neocolonial de libre comercio, privatización, saqueo y pobreza representada en el derrotado proyecto del ALCA, reafirmamos los principios de solidaridad e internacionalismo que nos unen, así como el compromiso de seguir luchando por una transformación sistémica contra el capitalismo, el patriarcado, el colonialismo y el racismo.
2.Reunidos en el Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, realizado en Montevideo, Uruguay, entre los días 16 al 18 de noviembre, luego del intenso intercambio de experiencias y luchas, ratificamos la agenda unitaria y de articulación de fuerzas sociales y políticas que acordamos en el Encuentro de La Habana, en noviembre de 2015.Reafirmamos la necesidad de re-articular las diversas alternativas e iniciativas populares para enfrentar el modelo de dominación capitalista neoliberal.
3.El avance del Capital sobre los pueblos y sus territorios nos muestra que capitalismo, racismo y patriarcado forman un modelo entrelazado de múltiples dominaciones. La nueva ofensiva de fuerzas neoliberales profundiza los mismos mecanismos de acaparamiento de territorios, saqueo de los bienes comunes, explotación del trabajo y control de los cuerpos. Las tasas de ganancia son garantizadas por ajustes que se sostienen sobre más trabajo sin derechos y sobrecarga de trabajo no pagado de las mujeres, que garantizan que la vida se sostenga en el marco de la precarización acelerada de sus condiciones de vida. Las Empresas Transnacionales (ETN), y las elites nacionales asociadas, son las mayores beneficiarias del modelo de globalización neoliberal. La arquitectura de esta dominación se expresa en los tratados de libre comercio y de inversión de nueva y vieja generación cuyo garante es, entre otros, la Organización Mundial de Comercio (OMC).
4.A su vez, el sistema de endeudamiento perpetuo es un mecanismo de dominación, de condicionamiento del modelo productivo y de expropiación de los recursos públicos y bienes colectivos, al mismo tiempo que profundizan el lucro de las elites locales, cada vez más corruptas y dependientes del sistema financiero internacional.
5.Esa misma alianza es la que agudiza la disputa entre el proceso de acumulación permanente del capital y los procesos de sostenibilidad de la vida, generando una explosión de conflictos socio-ambientales en la región, facilitando el acaparamiento de tierras y el desplazamiento de grandes masas de campesinas y campesinos y pueblos originarios, creando una crisis migratoria, ambiental y alimentaria. Al profundizar los procesos de financierización de la economía y de la naturaleza, se están destruyendo las bases nacionales y las competencias soberanas de los estados para desarrollar políticas públicas ambientales y laborales en favor de los pueblos.
6.Las instituciones de la democracia formal y el ejercicio de los derechos humanos se han convertido en un obstáculo para esa dinámica del capital. Eso explica la reducción de los espacios de la democracia, el desconocimiento de la voluntad popular, la criminalización y judicialización de la política, cuya expresión culminante, entre otros, ha sido el golpe parlamentario, jurídico y mediático contra la presidenta Dilma Rousseff y la pretensión de impedir la candidatura del expresidente Lula da Silva en Brasil.
7.El proceso de monopolización, concentración y control de la información y la tecnología por parte de corporaciones mediáticas, con ramificaciones hacia otras ramas de la economía, es un atentado a las bases de la democracia. Ya que en un mundo globalizado quien controle y distribuya la información tiene poder incluso por sobre los poderes políticos y la soberanía popular.
8.La derecha continental pretende avanzar en la precarización de las relaciones laborales y la eliminación de la negociación colectiva, la desregulación de las contenidas en las reformas brasileñas y argentinas, así como la ofensiva de la patronal uruguaya contra la negociación colectiva en la OIT, son claros ejemplos de esa estrategia.
9.Este nuevo avance conservador y reaccionario refuerza discursos de odio y misoginia concretizados en prácticas racistas y discriminatorias contra afrodescendientes, pueblos originarios, migrantes y la población joven de los sectores populares. El control sobre los cuerpos y la sexualidad se impone con feminicidios, criminalización del aborto, violencia contra las mujeres y la población LGBTI. Las políticas xenofóbicas, racistas y de criminalización de los migrantes que se han instalado en el discurso político en EE.UU y la Unión Europea, son peligrosamente imitadas por la derecha fascista de América Latina y el Caribe.
10.A esto hay que sumarle el ataque a los derechos humanos, la criminalización de los movimientos populares, el asesinato y la desaparición de líderes y lideresas sociales. La impunidad del terrorismo de estado de ayer se convierte en base fundante de la impunidad de hoy del gran capital.
11.Como parte de esa avanzada, el gobierno de los EE.UU. pretende reforzar su influencia imperial en la región y despliega una política de intervencionismo abierto que, utilizando todos los dispositivos diplomáticos, culturales, económicos y militares, ataca la soberanía de los países de la región. La estrategia de militarización a través de la ampliación de bases militares y la presencia de tropas con ejercicios “humanitarios” ocultan la pretensión de control territorial sobre los bienes comunes estratégicos de la región. La permanencia de fuerzas de seguridad extranjeras en Haití, como parte de la nueva misión de la ONU, Misión de Naciones Unidas para la Justicia de Haití (MINUJUSTH), continua la ocupación de ese pueblo y responde a esta misma lógica.
12.Esta estrategia imperial se condensa en la guerra multidimensional contra Venezuela, que tiene momentos de violencia paramilitar, de bloqueo económico, asfixia financiera, sanciones internacionales, criminalización mediática y aislamiento diplomático.
13.El grave incumplimiento de los acuerdos de La Habana que pone en serio peligro al proceso de Paz en Colombia y profundiza la violencia en la ocupación de territorios por parte de fuerzas paramilitares, con el recrudecimiento de los asesinatos cada vez de líderes sociales populares. A su vez se ve estancado el proceso de dialogo con el ELN por parte del gobierno, que desconoce al mismo tiempo la participación de los sectores agrarios, campesinos y afros en dicho proceso.
14.Por otro lado, el imperialismo continua el ataque a los procesos que mantienen gobiernos progresistas y de orientación popular, recrudece el criminal bloqueo contra Cuba y hace retroceder el proceso de normalización de las relaciones entre EEUU y la isla; toma medidas contra el gobierno de Nicaragua; impulsa el sabotaje a la gestión del gobierno de El Salvador; y asedia al gobierno de Bolivia.
15.También se ve amenazada la nueva institucionalidad regional impulsada los últimos años, como UNASUR y CELAC, que aun con déficits en sus contenidos y participación, constituyen esfuerzos importantes hacia una integración no subordinada a la política de EE.UU., hacia la región. Así mismo denunciamos los retrocesos que afectan el proceso de Mercosur y lo reorienta a la agenda del neoliberalismo.
16.Reivindicando las importantes conquistas sociales y políticas obtenidas por los gobiernos populares en los últimos años, reconocemos limitaciones que enfrentamos en estos procesos, especialmente la falta de reconocimiento de la importancia de la movilización social organizada para avanzar en esa transformación y superar la lógica depredadora del sistema capitalista.
17.Desde Montevideo y bajo el influjo enriquecedor de haber compartido las diferentes experiencias de lucha y resistencia y creatividad, de comunidades, colectivos y organizaciones que construyen formas diversas de enfrentamiento al poder del capital y de alternativas solidarias desde y para los pueblos, ratificamos nuestra apuesta a la Jornada Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, como proceso amplio, diverso, plural y unitario y espacio de articulación de las resistencias y alternativas de nuestros pueblos.
18.Es fundamental reforzar la acción política de movilización, organización y lucha desde las fuerzas populares para construir las democracias verdaderas e impulsar un proyecto político de unidad de transformación de carácter popular en América Latina y el Caribe. No puede haber democracia sin participación, sin distribución de la riqueza, sin acceso a la información y la justicia.
19.Continuaremos luchando por la integración de nuestros pueblos y naciones reivindicando nuestra diversidad cultural, social, política y económica, colocando en el centro los derechos de los pueblos.
20.Enfrentaremos la ofensiva reaccionaria, afirmando la libre circulación de las personas y el reconocimiento de la ciudadanía universal.
21.Asumiremos la defensa innegociable de la autonomía y libertad de las mujeres, la lucha para poner fin al feminicidio y todas las violencias machistas, también afirmamos el derecho al aborto legal, público y seguro.
22.Enfrentaremos a las empresas transnacionales y sus estrategias de captura y sometimiento de las instituciones democráticas, promoviendo acciones concretas para reducir el espacio que tienen para evadir y eludir sus responsabilidades.
23.Nos movilizaremos para que se establezcan instrumentos nacionales e internacionales que impidan que los derechos de las empresas tengan primacía sobre los derechos humanos y de los pueblos, participando del proceso para la adopción de un Tratado Internacionalmente Vinculante sobre Empresas Trasnacionales y DDHH.
24.Impulsaremos una integración popular que respete la diversidad de nuestras culturas. Que se construya desde la participación protagónica de nuestros pueblos. Que defienda la paz y la autodeterminación en nuestros territorios, libre de bases militares e intervencionismos, con complementariedad de las economías y relaciones de solidaridad y cooperación.
25.Continuaremos reivindicando la reforma agraria integral y popular, como proceso que garantice a los y las campesinas el acceso a la tierra, el agua y el territorio así como la protección de la semilla criolla, y de los saberes ancestrales fomentando de esta manera el desarrollo de la soberanía alimentaria y la agroecología para alimentar a nuestros pueblos.
26.Continuaremos impulsando la articulación de nuestros medios alternativos y populares bajo una estrategia de comunicación coordinada y también sostendremos la lucha por la democratización de la comunicación en cada uno de nuestros países como una forma de limitar el poder mediático en la región. Enfrentaremos el poder de las transnacionales defendiendo la internet libre y las tecnologías libres.
27.Mantendremos nuestra solidaridad con el pueblo de Venezuela y su derecho soberano a desarrollar su proyecto social, político y económico sin agresiones, ni injerencias, con garantía de la paz y el respeto de sus instituciones.
28.Desde Montevideo, convocamos a todos los actores sociales que no hacen parte de la Jornada y a las fuerzas políticas del continente para construir de conjunto una estrategia que nos permita fortalecer la movilización popular y las luchas en la región.
29.Ese camino de unidad es condición para trascender los marcos de la economía dominante y plantear otras formas de organizar las relaciones sociales, productivas y reproductivas que, asentadas en la igualdad, la solidaridad y la justicia social y ambiental, construyan la soberanía alimentaria y energética de nuestros pueblos y la vida digna en nuestros territorios.

En Tal sentido nos convocamos a:
1.Movilizarnos para repudiar la Cumbre Ministerial de la OMC en Buenos Aires en diciembre de 2017.
Año 2018
2.Movilización unitaria de todos los movimientos el 8 de marzo
3.Estar presentes y colocar nuestra agenda contra el libre comercio y las transnacionales en el Foro Mundial Alternativo del Agua (FAMA), Brasilia, marzo.
4.Movilización unitaria de todos los movimientos el 1ero. De mayo.
5.Movilizarnos para denunciar la realización de la Cumbre de las Américas en Lima, en junio de 2018, como escenario en el que se pretende reinstalar la agenda de dominación neocolonial e imperialista en el continente.
6.Organizar nuestra acción unitaria alrededor de la Cumbre del G20 en Argentina, segundo semestre de 2018.
7.Finalmente llamamos a todos los pueblos del continente a movilizarnos de manera unitaria, combativa y solidaria en todos nuestros países la semana del 19 al 25 de noviembre, reivindicando la agenda acordada en el Encuentro de Montevideo, como expresión de la acción de nuestros pueblos en Defensa de la Democracia y Contra el Neoliberalismo.

Encuentro Continental por la Democracia y Contra el Neoliberalismo, 18 de noviembre de 2017, Montevideo, Uruguay

DECLARACIÓN DE LA ASAMBLEA DE PUEBLOS DEL CARIBE SOBRE CAMBIO CLIMÁTICO

Nosotros, hombres y mujeres del Caribe representados por la Asamblea de los Pueblos de nuestra región, hacemos un llamado a la conciencia de todos y todas para enfrentar las consecuencias del cambio climático que amenaza con poner en grave peligro la vida humana en el planeta.

Sin ser los responsables de la situación, los países del Sur, y más aún los pequeños estados insulares, somos quienes enfrentamos las peores consecuencias. Hace pocas semanas hemos sufrido, junto a algunas zonas de América Central y los Estados Unidos, el azote de eventos meteorológicos muy severos que han provocado pérdidas irreparables de vidas e incalculables daños en la infraestructura y la economía de nuestras naciones que incidirán por mucho tiempo en la salud y las condiciones de vida de la población, con especial énfasis en los sectores más vulnerables.

Teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, proponemos:

1.Exigir a los gobiernos colocar la agenda climática como una prioridad en tanto de ello depende la consecución de cualquier otro objetivo, incluso los objetivos de desarrollo sostenible, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

2.Exigir a la comunidad internacional, y en especial a las naciones desarrolladas más contaminantes, el cumplimiento de lo pactado en el Acuerdo de Paris y de las metas de disminución de emisiones y otras medidas dispuestas por cada Estado parte, para intentar mantener los índices de aumento de la temperatura media mundial por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, así como no abandonar los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C.

3.Reconocer y apoyar el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas de cada país, principio que avala el concepto de deuda ecológica de la cual son acreedores los países pobres y subdesarrollados del sur global, actualmente en situación de mayor vulnerabilidad.

4.Instar a las naciones desarrolladas al cumplimiento de sus compromisos de financiamiento y a asumir otros nuevos y adicionales que permitan enfrentar con realismo la crisis actual.

5.Exigir a la comunidad internacional y a las organizaciones internacionales que se garantice, en condiciones ventajosas y flexibles, la transferencia de tecnologías de energía sostenible a los países en desarrollo, así como un acceso más efectivo a los
conocimientos relacionadas con estas. Igual tratamiento debe dársele a tecnologías que sustituyan procesos altamente contaminantes.

6.Exigir a los gobiernos integrar de forma efectiva la adaptación al cambio climático en las estrategias nacionales de desarrollo.

7.Exigir a los gobiernos la elaboración de planes contra desastres con la participación de la población y que coloque la garantía de los derechos humanos y la preservación de la vida en primer lugar, previendo medidas de contingencia para garantizar servicios de energía eléctrica, agua, atención a la salud, alimentación, comunicaciones y materiales de primera necesidad.

8.Denunciar los insostenibles patrones de consumo sobre los que funcionan los países capitalistas desarrollados y que son exportados a los países subdesarrollados penetrando sus culturas y agravando su situación.

9.Rechazar la retirada de EE.UU., uno de los países más contaminantes del mundo, del Acuerdo de París. Refutar el negacionismo de su actual administración, que ha dado carta abierta a proyectos contaminantes que exponen a su población y a la del resto del mundo a los mayores peligros. Rechazar el abandono de que ha sido objeto Puerto Rico, enclave colonial en nuestra área, dejado a su suerte después del paso del huracán María.

10.Solidarizarnos con todos los Estados insulares que tienen en el cumplimiento de estas propuestas la clave de su subsistencia.

Defendamos nuestro derecho a la paz y a la vida.

ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS DEL CARIBE

San Dolio, República Dominicana, 29 de octubre de 2017

DECLARACIÓN FINAL DE LA 7ª ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS DEL CARIBE


DECLARACIÓN FINAL DE LA 7ª ASAMBLEA DE LOS PUEBLOS DEL CARIBE

Venimos de una rica experiencia de 23 años después de la fundación de este espacio articulador creado en 1994 como fruto de una iniciativa de los sectores progresistas de Trinidad Tobago y de las organizaciones sindicales de este país. En 2017 la 7ª APC se realizó con la firme voluntad de seguir esta construcción definiendo orientaciones y pautas para enfrentar colectivamente la crisis del capitalismo global impulsando procesos de integración soberana guiados por el buen vivir de nuestros pueblos.

Esta 7ª Asamblea fue dedicada a Fidel Castro, Che Guevara y Jesús Adón. El carácter de la crisis actual con sus múltiples dimensiones interconectadas exige retomar el camino de las rupturas revolucionarias inspirándonos en su legado y valiosas enseñanzas para las actuales y futuras generaciones.

A pesar de la profundidad de la crisis global se evidencia que no hay solución a la misma dentro de la lógica capitalista. Sin embargo, estamos convencidos de que el capitalismo no muere de crisis sino de revolución.

El carácter salvaje del capitalismo neoliberal nos proyecta en una época de guerras. Estamos frente a un proceso de remilitarización imperial de la cuenca del Caribe azotado por la presencia de un gran número de bases militares, las infraestructuras y los ejércitos de Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Holanda frecuentemente disfrazados detrás de supuestos acuerdos de cooperación e intervenciones humanitarias. La reciente incorporación de Colombia a la OTAN, junto a la construcción de nuevas bases militares simbolizan peligros ygraves amenazas para la región. Nuestra Asamblea condena la criminalización de la protesta social y el uso de la fuerza a que son sometidos los movimientos populares y líderes sociales. Por tal motivo envía un saludo solidario a las luchas sindicales del Caribe expresando un apoyo directo a la lucha de la Unión General de Trabadores de Guadalupe (UGTG), en especial al camarada Elié Domota.

Somos pueblos rebeldes que históricamente hemos demostrado nuestra capacidad a desafiar el orden mundial estableciendo proyectos nacionales opuestos radicalmente a las lógicas de acumulación del sistema dominante.

Estamos en medio de una violenta crisis que golpea fuertemente los sectores populares, los trabajadores y todos los pueblos del Caribe. Esta crisis debe estimular nuestro compromiso de unirnos como pueblo caribeño para enfrentarla juntos y fortalecer nuestra capacidad y determinación de transformar la crisis en una oportunidad para construir una civilización caribeña basada en la soberanía y el bienestar de nuestros pueblos.

Durante los ricos e intensos debates de la 7ª Asamblea y los encuentros previos hemos traído al presente las luchas históricas de nuestros pueblos contra la opresión y la explotación, destacando las tradiciones del cimarronaje y las grandes victorias revolucionarias de Haití y Cuba de 1804 y 1959. Este año 2017 nos invita a reflexionar sobre la gloriosa Revolución rusa de 1917, los 150 años de la publicación del primer tomo del Capital de Karl Marx, el centenario de la publicación de la obra de Lenin sobre el imperialismo y los 50 años del asesinato del Che Guevara.

No existe mejor homenaje al comandante Fidel Castro Ruz que dedicar este encuentro caribeño a su legado, su vocación solidaria y la extraordinaria creatividad que le permitió renovar el internacionalismo. Pronunciar su nombre es y será siempre una convocatoria a caminar con el sentido del momento histórico. Su ejemplo nos da la certeza de que es posible, en el peor de los escenarios, convertir las derrotas en victorias.

Nos reunimos por segunda ocasión en estas tierras que fueron testigos de una sangrienta intervención militar norteamericana en abril de 1965, donde la sangre de heroicos dominicanos, entre ellos Francisco Caamaño y otros internacionalistas fertilizan los ideales de lucha revolucionaria, tierras que también atesoran la valentía y ejemplo a seguir de grandes heroínas como Mamá Tingó y las hermanas Mirabal. Jóvenes revolucionarios haitianos como Jacques Viaud que entregaron su vida defendiendo la dignidad de la nación dominicana.

Representantes de sindicatos, organizaciones políticas, feministas, ecologistas, campesinas y juveniles, así como otros movimientos sociales y populares de 19 países de la región del Caribe y otros países invitados (Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Cuba, Curazao, Dominique, Guadalupe, Guyana, Haití, Jamaica, Martinica, México, Puerto Rico, República Dominicana, Surinam, Trinidad & Tobago, Uruguay y Venezuela) se reunieron en Santo Domingo, República Dominicana del 26 al 30 de octubre de 2017, después de haber respondido al llamado para continuar la lucha por la integración del Caribe basada en la soberanía y la solidaridad. La Asamblea reconoció que la integración debe tomar como actores centrales a las personas, las comunidades, los pueblos y sus intereses fundamentales como eje articulador. Estamos decididos a rechazar y seguir la lucha contra los acuerdos de libre comercio y los modelos económicos de la globalización capitalista neoliberal que contribuyen a desarticular nuestros territorios y nuestras sociedades reforzando la dominación de las potencias imperialistas y de las empresas transnacionales. Los y las participantes han saludado el magnífico trabajo impulsado por Hugo Chávez que son la fuerza motriz de la UNASUR, la CELAC, PETROCARIBE y de muchas otras iniciativas en la ruta de la construcción de la soberanía alimentaria, energética y financiera para nuestra región

Este séptimo encuentro reafirma los objetivos de la ACP de apoyar y contribuir al fortalecimiento de movimientos y organizaciones sociales en el Caribe, enfatizando su convergencia y articulación para promover nuestra identidad caribeña. Su esencia se basará en el respeto por la diversidad y la resistencia contra todos los ataques de dominación colonial y sus diversas formas de opresión, criminalización y sus nuevas modalidades de recolonización. De forma particular hacemos un llamado al cese de los feminicidios en países de la región.

Los y las participantes de la 7ma ACP confirman que el cambio climático es real y es una amenaza existencial para todos los pueblos del Caribe y del mundo. De igual manera reconocieron que la actividad humana en el avance del modelo de desarrollo capitalista está disminuyendo la calidad del clima. La Asamblea se solidariza con los pueblos de Puerto Rico, Antigua and Barbuda, St. Thomas, Dominica, St. Martin, Guadalupe, Bahamas, Cuba, República Dominica, Haití que tuvieron que lamentar la pérdida de cientos de vidas y grandes afectaciones económicas por el paso de 3 huracanes de gran intensidad, muchas de estas islas fueron prácticamente devastadas. Las consecuencias del cambio climático afectarán cada día a nuestros frágiles ecosistemas. Los y las delegadas de la 7ª Asamblea exigimos la creación del estatus de refugiado climático ante eventos extremos como los que acaban de suceder en el Caribe. ¡Debemos cambiar el sistema no el clima!

Condenamos el tratamiento que fue reservado a los y las ciudadanas puertorriqueños, exigimos el retiro de la ley de cabotaje Jones, exigimos el respeto de nuestros hermanos y hermanas puertorriqueños. Denunciamos la gestión de esta grave crisis humanitaria por la administración Trump que resalta la teoría del capitalismo del desastre, condiciones que nos hacen exigir rotundamente el fin del estatus colonial de esta isla hermana. La APC considera que constituye una vergüenza que en pleno siglo XXI sigan existiendo países y territorios bajo el yugo colonial. Nuestra Asamblea exige al Comité de Descolonización de las Naciones Unidas incluir el resto de los países caribeños bajo este estatus. Demandamos con firmeza la independencia y soberanía para estos pueblos. La APC se solidariza igualmente con la independencia de Palestina y el Sahara Occidental.

En casi todos los países del Caribe, continúa una crisis de deuda aparentemente interminable, que ha dado lugar a la violación de los derechos económicos, sociales y culturales de nuestros pueblos; el afianzamiento de la pobreza estructural masiva de nuestra gente; el ataque a los derechos de los trabajadores y de los sindicatos; la destrucción del sector agrícola y la marginación de los campesinos. En este sentido rescatamos las palabras de Fidel Castro en la Conferencia de Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo de Rio de Janeiro en 1992 cuando sentenció: “Páguese la deuda ecológica y no la deuda externa. Desaparezca el hambre y no el hombre”.

La 7ª APC está convencida de que los procesos de reparación del crimen de la esclavitud, así como de los procesos criminales de saqueo y de sometimiento de más de 5 siglos de dominación son herramientas fundamentales para la reconstrucción del Caribe. Debemos reconstruir nuestra memoria colectiva.

Los y las participantes de la VII Asamblea de Pueblos del Caribe reafirmamos nuestro compromiso de apoyo a los proyectos alternativos de integración, en particular la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA – TCP), PETROCARIBE y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Espacios que potencian proyectos populares de integración y avances sociales importantes. Nuestros delegados y delegadas han sugerido que en cada reunión de los mecanismos de integración caribeña AEC, CARICOM, etc. exista una presencia de la APC.

Expresamos nuestro apoyo y solidaridad con el pueblo haitiano en su lucha por la retirada de la MINUJUSTH, heredera de la MINUSTAH que es responsable de crímenes y destrucciones por más de 13 años que incluye más de 800.000 afectados por el cólera y 20,000 muertos. Esta presencia extranjera, en contra de la voluntad del pueblo haitiano, que es una afrenta al legado de la gran Revolución antiesclavista en ese país. En este sentido nos comprometemos a tomar acciones en nuestros países para expresar una enérgica condena a la ocupación imperialista de Haití y a exigir justicia y reparación. En este sentido, la APC resuelve que habiendo reconocido formalmente la Naciones Unidas su responsabilidad en la introducción de esta enfermedad, cumpla con absoluta urgencia su promesa de detener la epidemia, facilite la construcción de infraestructuras adecuadas para el aseguramiento y suministro de agua potable y saneamiento.

Expresamos nuestro apoyo al Gobierno Bolivariano de Venezuela y festejamos la victoria alcanzada en las elecciones de la Asamblea Nacional Constituyente, así como el contundente éxito en las recientes elecciones para gobernadores. Venezuela continúa enfrentando continuos y permanentes intentos por parte del gobierno de los Estados Unidos y de la oposición por desestabilizar el proceso bolivariano e ignorar la decisión soberana del pueblo venezolano. La Asamblea se compromete a defender la Revolución Bolivariana y a reclamar el levantamiento incondicional del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba. ¡No más bloqueo! ¡TODOS SOMOS VENEZUELA!

A la luz de la respuesta agresiva de las fuerzas de una derecha ultraconservadora para revertir los avances logrados por el movimiento progresista en nuestro continente, se ha vuelto aún más importante fortalecer y profundizar los procesos de educación política e ideológica dentro de nuestras organizaciones y en toda la región.

La ACP confirma que la Soberanía Alimentaria es clave para garantizar la autodeterminación de nuestros países. La lucha contra los transgénicos, los agro-tóxicos y la industrialización de la agricultura, según la lógica capitalista, constituye uno de los desafíos más grandes para la humanidad en sus esfuerzos de redefinir sus modelos de consumo y su relación con la naturaleza. Los principios de la justicia climática, la defensa de la agricultura campesina y de nuestros eco-sistemas deben guiarnos. Se hace necesario reforzar la lucha sistemática por la tenencia de la tierra.

La APC manifiesta su proyección de movilizarse en la lucha por el derecho a una vivienda digna y a impulsar cooperativas de ayuda mutua e iniciativas de economía solidaria que permitan reconstruir el cuadro de la vida cotidiana y una relación con el hábitat y las comunidades. La defensa de los derechos de los pobladores urbanos empobrecidos debe constituir una prioridad para nuestros movimientos.

La 7ª Asamblea saluda el decenio de los pueblos negros y afrodescendientes decretado por las Naciones Unidas para el periodo 2015-2024. La Asamblea recomienda a los movimientos sociales en cada uno de nuestros países de formar amplias plataformas de apoyo y de utilizar este espacio para impulsar medidas contra todas las formas de segregación, discriminación, marginalización basadasen el racismo. Las raíces afro-caribeñas de la mayoría de nuestros países deben ser parte de los esfuerzos de refundación y de construcción de nuevos paradigmas. Nuestras organizaciones se preparan para el momento de culminación de esta campaña en 2024 en Haití.

La Asamblea organizó un homenaje al idioma créole y su enorme contribución en los procesos de emancipación y de resistencia cultural en nuestra región. La defensa de los derechos culturales debe ser un eje de lucha central en un mundo que sufre las agresiones permanentes del orden mediático dominante y múltiples mecanismos de disciplinamiento para intentar legitimar la civilización de muerte del capitalismo y los comportamientos inducidos.

En la región del Caribe, como en otras regiones del mundo, los flujos migratorios generan desesperanzas y sufrimiento en nuestras sociedades. Estas migraciones son muchas veces resultado de las políticas coloniales de saqueo, de sometimiento y de discriminación racial. Debemos transformar nuestras lágrimas en energías para la lucha y exigir la completa libertad de movimiento de las personas, estos movimientos sólo se limitan hoy a los flujos de capitales y mercancías. La lucha por los derechos de los migrantes tendrá un acompañamiento permanente en las organizaciones caribeñas.

Denunciamos la sentencia 168-13, adoptada por el Tribunal Constitucional de la República Dominicana que desnacionaliza a cientos de miles de ciudadanos y ciudadanas creando un precedente muy peligroso para los migrantes de todo el mundo. Esta disposición jurídica debe ser eliminada. Esta lucha debemos articularla en defensa de los derechos de los trabajadores migrantes masivamente. En este sentido las organizaciones miembros de la APC se comprometen a trabajar por una presencia más activa de las redes de la diáspora caribeña en nuestras actividades, campañas y proyectos.

La 7ª APC decide construir una campaña masiva de sensibilización y de educación política. Es imprescindible desatar una nueva ofensiva desde los sectores populares contra las ideas y opciones fascistas que tratan de incidir en muchas regiones del planeta. En este sentido la construcción de TV Caribe y la elaboración de nuevas estrategias de comunicación emergen como una urgente necesidad.

La 7ª Asamblea fue precedida por encuentros muy fecundos de organizaciones de jóvenes, de mujeres, de sindicatos, entre otros. Estos espacios fueron generadores de nuevos acuerdos y proyecciones de trabajo en redes que trabajan en estos sectores. Asimismo, se realizó por primera vez en nuestra región, un encuentro de las organizaciones caribeñas presentes en ALBA Movimientos, espacio de articulación continental que ha logrado importantes avances en los últimos años. Ocho países del Caribe han podido profundizar sus lazos con las dinámicas continentales y estructurar el trabajo en nuestra sub-región.

Todos y cada uno de los y las participantes en este importante proceso expresaron la necesidad de la elaboración de un plan concreto de acciones y luchas alrededor de las prioridades definidas en esta declaración. El nuevo mundo que queremos y el otro Caribe posible lo debemos construir en el calor de proyectos anti-imperialistas, anti-feudales, anti-coloniales, anti-imperialistas, anti-patriarcales, anti-racistas, eco-feministas, salvaguardando nuestra rica historia cultural con el trabajo coordinado de los movimientos revolucionarios y la unidad en la acción. En la unidad está la fuerza.

Por último, debemos subrayar la hospitalidad y los trabajos desarrollados por el comité organizador dominicano, especialmente a todos los integrantes del capítulo dominicano de la APC.

La familia caribeña integrada y comprometida para la construcción del socialismo se está ampliando. La 7ª APC tuvo un rotundo éxito con la participación de 19 países, la presentación de textos y propuestas que estimularon una eficaz reflexión colectiva sobre problemas complejos y que han sembrado las semillas de un futuro caracterizado por la rebeldía y la determinación. Debemos destacar también la presencia de redes importantes: CLOC-Vía Campesina, Grito de los Excluidos/as, Alianza Internacional de Habitantes (AIH), Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), Red de artistas, intelectuales y movimientos sociales En Defensa de la Humanidad (EDH), Consejo de Educación Popular de América Latina y el Caribe (CEAAL), red de educadores y educadoras populares del Centro Martin Luther King (CMMLK), así como los mensajes recibidos de Jubileo Sur-América, de la Sociedad de Economía Política Latinoamericana (SEPLA), del Grupo de Trabajo: Crisis y economía mundial de CLACSO.

Hacemos un llamado para encontrarnos nuevamente en Trinidad Tobago en 2019.

¡Por un Caribe unido y soberano!
¡Venceremos!

Santo Domingo, República Dominicana
29 de octubre de 2017.

Asociacion Cubana de las Naciones Unidas

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

MOVIMIENTO MEXICANO POR LA PAZ Y EL DESARROLLO

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Canadian Peace Congress

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Visiones de Política Internacional

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

World Peace Council

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Jamaica Peace Council

Peace is everybody's business.......Keep the Caribbean and Latin America a Zone of Peace......End all wars.......Protect the environment.

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