La excarcelación del estimado luchador

 

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El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos
manifiesta su alegría a los familiares y al pueblo de Puerto Rico por la próxima liberación el 17 de mayo del querido compañero Oscar López
Rivera, indultado ayer por el Presidente Barack Obama.

La excarcelación del estimado luchador por la independencia de Puerto Rico después de cumplir 36 años de injusta prisión en cárceles estadounidenses, es un acto de justicia y un gran triunfo del pueblo puertorriqueño y también de la de la solidaridad internacional.

La lucha por el retorno de Oscar a su Patria es otra muestra fehaciente, como lo fue la librada por el regreso de los cinco
compatriotas cubanos, de la extraordinaria fortaleza que emana de la unidad de los pueblos.

Victoria de la solidaridad!!!!!

p-rico
EEUU conceden indulto al independentista puertorriqueño Oscar López Rivera
El Presidente Barack Obama concedió el indulto a Oscar López Rivera y cambió su condena a prisión, que expira el próximo 17 de mayo.
El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes la liberación de Oscar López Rivera, prisionero político encarcelado en ee. uu. Hace 36 años por su lucha por la independencia de puerto rico.
El Presidente estadounidense, Barack Obama, otorgó el perdón a López Rivera y cambió su condena a prisión, que expira el próximo 17 de mayo, según una fuente de la casa blanca, consultada por la agencia Efe.
Rivera, nacido en 1943 en puerto rico, es un líder independentista de su país natal. Es veterano de la guerra de Vietnam, y fue condecorado por su valor en combate.
Al regresar a Chicago, se integró a la lucha por los derechos del pueblo puertorriqueño y participó en actos de desobediencia civil y militancia pacífica.
En 1976 se integró a la lucha clandestina en favor de la independencia de puerto rico como miembro de las fuerzas armadas de liberación nacional. En 1981 fue capturado por el FBI y acusado de “conspiración” por su militancia en las faln.
En el momento de su captura, reclamó para sí la condición de “prisionero de guerra”, amparado en el protocolo primero de la convención de Ginebra de 1949. El protocolo de ginebra ampara a Oscar López por ser una persona detenida en conflicto y lucha contra La ocupación colonial.
Los Estados Unidos no han reconocido la alegación de López Rivera y lo condenó a 55 años de prisión. Después de un supuesto intento de fuga, la sentencia aumentó a 70 años de cárcel, de los cuales 12 Oscar cumplió en aislamiento total.
El ex presidente estadounidense Bill Clinton en 1999, le ofreció un indulto condicional. La oferta fue ofrecida a 13 miembros que han aceptado, pero López Rivera la rechazó.
Para él la oferta presidencial incluía la condición de cumplir 10 años más en la cárcel con buen comportamiento.
Líderes de todo el mundo, así como organizaciones de derechos humanos, ha exigido la liberación de Oscar López Rivera. El día 18 de junio de 2012, el comité de descolonización de la ONU aprobó una resolución, promovida por Cuba, en la que pedía que reconocer el derecho a la independencia y autodeterminación de puerto rico, ordenaba la liberación de los independentistas prisioneros en Estados Unidos.
Ganamos!!!!
Venceremos!!!!

Unámosnos en este clamor por la Libertad de Oscar!!!

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¿GOBERNADOR, EMBAJADOR, DE QUÉ?

De: juan carlos mas
Texto (3 KB)
¿GOBERNADOR, EMBAJADOR, DE QUÉ?
Juan Carlos Mas C.
Fue en mayo de 1971, cuando Omar Torrijos lanzó aquella frase que constituía todo un desafío al referirse a las hostilidades que desde la zona del canal se ejercían contra el Estado Panameño y al hecho concreto de que quien pretendía cuestionar al gobierno panameño lo hacía desde su función asignada de gobernador de la Zona del Canal. ¿Gobernador de qué?, dijo Omar ante la multitud reunida en la Plaza 5 de Mayo.
Claro está se refería al hecho de que el pretendido gobernador ejercía el cargo sobre un territorio administrativo ilegítimamente constituido en violación de todos los compromisos contractuales firmados por Estados Unidos y la bisoña república de Panamá.
Hoy cuando el Embajador de los Estados Unidos, Mr. John Feeley pretende desde su silla diplomática tronar y cuestionar, sancionar y premiar, lo hace pensando erróneamente que representa a la superpotencia que en 1990 creía emerger de la guerra fría como absoluta dueña del mundo. De ahí los innumerables errores que, cual caminante de un pantano, la llevó desde las guerras de Yugoslavia a las agresiones contra Irak, Afganistán, Libia, Somalia y Siria y… siga el cuento usted.
Sin embargo las guerras se ganan con armas y las armas las fabrican las empresas del ramo, y estas empresas cobran, y Estados Unidos ya no tiene dinero, y sin dinero no se puede ser potencia real solo en apariencia. Como en el mítico sueño de Nabuconodosor el gigante tiene pies de barro. Tal vez como en el tramo final del Imperio Romano, solo puede contar con mercenarios barbaros para luchar contra Atila y los que le fueron sucediendo, ya que sus propios ciudadanos no quieren tomar las armas porque su corazón ya no obedece al imperio.
Clausewitz decía que la guerra es la continuación de la política por otros medios. Ello significa que cuando las bases políticas y económicas del poder se quebrantan la parte militar se desmorona por más fuerte que sea, ello le pasó tanto a la Roma que sucumbió ante la invasiones bárbaras como a los nazis cuando sus cantos de sirena presuntamente anticapitalistas se trasformaron en los aullidos de coyotes de la industria militar que desde Ford hasta a los Krupp evidenciaron el carácter siniestro de aquel régimen.
En otro aspecto esto también fue valido para la URRS que no pudo derramar sus prodigiosos avances científicos espaciales y militares hacia las tecnologías de la vida simple de la gente común. En consecuencia podemos afirmar que hoy no vale pensar que EU es la primera potencia militar del mundo por cuanto, aunque lo semeja, no es más que un coloso con pies de barro que margina a su propia población
Por eso el embajador no lo es de una superpotencia sino de un súper fracaso económico y social como lo denuncian los estadounidenses en la calle. Por eso cuando habla con voz tonante recuerda aquella cancioncilla de los tres cochinitos nacida de la versión de Walt Disney de un cuento universal, la que decía: “quien le tiene miedo al lobo”.
Las súper potencias usan la zanahoria y el palo como preconizaba el primer Roosevelt “el ogro”, pero zanahoria no hay ya para embaucar a los pueblos, y el palo se quebró en Medio Oriente al estrellarse contra la dignidad de los sirios y la solidaridad de los rusos.

El AISLAMIENTO DE EEUU Noam Chomsky La Jornada

El 23 de diciembre de 2016, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas adoptó por unanimidad la resolución 2334, con la abstención de Estados Unidos. La resolución reafirmó que la política y prácticas de Israel al establecer asentamientos en territorios palestinos y otros territorios árabes ocupados desde 1967 no tiene validez legal y constituye una seria obstrucción para lograr una paz amplia, justa y duradera en Medio Oriente (y) llama una vez más a Israel, como potencia ocupante, a regirse escrupulosamente por la Cuarta Convención de Ginebra de 1949, rescindir sus medidas previas y desistir de llevar a cabo cualquier acción que resulte en un cambio del estatus legal y la naturaleza geográfica y que afecte materialmente la composición demográfica de los territorios árabes ocupados desde 1967, incluida Jerusalén y, en particular, a no transferir partes de su propia población civil a los territorios árabes ocupados.
Reafirmado. Un asunto de cierta importancia.
Es importante reconocer que la 2334 no es nada nuevo. La cita anterior es de la resolución 446 del Consejo, del 12 de marzo de 1979, reiterada en esencia en la resolución 2334. La 446 fue aprobada 12-0 con la abstención de Estados Unidos, al que se unieron Reino Unido y Noruega. Las diferencias primordiales son que ahora Estados Unidos está solo contra el mundo entero, y que es un mundo diferente. Las violaciones israelíes a las órdenes del Consejo de Seguridad, y al derecho internacional, son ahora mucho más extremas que en 1979 y suscitan mucha mayor condena en gran parte del mundo. Por tanto, hay que tomar más en serio los contenidos de las resoluciones 446-2334. De ahí la intensa reacción a la 2334, tanto en cobertura como en comentario y, en Israel y Estados Unidos, en considerable histeria. Esas son impactantes indicaciones del creciente aislamiento de Estados Unidos en la escena mundial. Esto es, con Obama. Con Trump, es probable que el aislamiento se incremente, y de hecho así ha sido incluso antes de que asuma el poder.
El paso más significativo de Trump en promover el aislamiento estadunidense se dio el 8 de noviembre, cuando obtuvo dos victorias. La menor fue en su país, donde ganó el voto electoral. La mayor fue en Marrakech, Marruecos, donde unas 200 naciones se reunían para tratar de poner algún contenido real en los acuerdos de París de diciembre de 2015 con respecto al cambio climático, los cuales quedaron como promesas más que como el tratado que se pretendía, porque el Congreso republicano no aceptaría compromisos vinculantes.
Al llegar los votos electorales el 8 de noviembre, la conferencia de Marrakech se desvió de su programa sustantivo hacia la cuestión de si podría haber alguna acción significativa para enfrentar la severa amenaza de catástrofe ambiental ahora que el país más poderoso de la Tierra está levantándose de la mesa. Esa fue, sin duda, la mayor victoria de Trump el 8 de noviembre, de verdadera trascendencia. También definió el aislamiento de Estados Unidos respecto de los más severos problemas humanos jamás enfrentados en la historia del planeta. El mundo puso sus esperanzas de liderazgo en China, ahora que el Líder del Mundo Libre ha declarado que no sólo se retirará del esfuerzo sino, con la elección de Trump, aplicará medidas de fuerza para acelerar la carrera hacia el desastre.
Un asombroso espectáculo, que pasó virtualmente sin comentario.
El hecho de que Estados Unidos esté solo ahora en su rechazo al consenso internacional se reafirmó en la declaración 2334, en la que perdió incluso a la Gran Bretaña de Theresa May.
La razón por la que Obama optó por la abstención en vez del veto es una pregunta abierta: no tenemos evidencia directa. Pero hay algunas suposiciones plausibles. Hubo algunas reacciones de sorpresa (y escarnio) después del veto de Obama en febrero de 2011 a una resolución del Consejo de Seguridad que llamaba a adoptar una política oficial en Estados Unidos, y tal vez sintió que sería demasiado repetirlo si quería salvar algo de su maltrecho legado entre sectores de la población que tienen cierto interés por el derecho internacional y los derechos humanos. También vale la pena recordar que entre los demócratas liberales, si no en el Congreso, y en particular entre los jóvenes, la opinión acerca de Israel-Palestina ha virado hacia la crítica a las políticas israelíes en años recientes, tanto que el núcleo del apoyo a esas políticas se ha desplazado a la extrema derecha, incluida la base evangélica del Partido Republicano. Tal vez esos factores influyeron.
La abstención de 2016 causó furor en Israel y en el Congreso estadunidense, tanto entre republicanos como en prominentes demócratas, incluso con propuestas de retirar fondos a la ONU en represalia por el crimen del mundo. El primer ministro israelí Netanyahu denunció a Obama por sus acciones deshonestas contra Israel. Su oficina acusó a Obama de coludirse tras bambalinas con esa conjura del Consejo de Seguridad, y presentó partículas de evidencia que apenas se elevan al nivel del humor enfermo. Un alto funcionario israelí añadió que la abstención reveló el verdadero rostro del gobierno de Obama y que ahora entendemos con qué hemos estado tratando en los ocho años pasados.
La realidad es muy diferente. Obama de hecho ha roto todos los récords de apoyo a Israel, tanto diplomático como económico. La realidad es descrita con exactitud por el especialista del Financial Times en Medio Oriente, David Gardner: “Los tratos personales de Obama con Netanyahu tal vez fueron ponzoñosos con frecuencia, pero ha sido el más pro israelí de los presidentes: el más pródigo con la ayuda militar y el más confiable en el ejercicio del voto estadunidense en el Consejo de Seguridad… La elección de Donald Trump hasta ahora ha traído poco más que espumarajos de tuits sobre éste y otros embrollos geopolíticos. Pero los augurios son ominosos. Un gobierno irredento en Israel, inclinado hacia la ultraderecha, se ve unido ahora por un gobierno nacional populista en Washington que transpira islamofobia”.
En un comentario interesante y revelador, Netanyahu denunció la conjura del mundo como prueba de la parcialidad del viejo mundo contra Israel, frase reminiscente de la distinción que hacía Donald Rumsfeld entre la vieja y la nueva Europa en 2003.
Se recordará que los estados de la vieja Europa eran los chicos malos, los principales estados europeos, que se atrevieron a respetar la opinión de la abrumadora mayoría de sus pobladores y por tanto se negaron a secundar a Estados Unidos en el crimen del siglo, la invasión de Irak. Los estados de la nueva Europa eran los chicos buenos, que desoyeron a una mayoría aún más grande y obedecieron al amo. El más honorable de los chicos buenos fue José María Aznar, de España, quien rechazó una oposición virtualmente unánime en su país a la guerra y fue recompensado con una invitación a estar al lado de Bush y Blair en el anuncio de la invasión.
Este despliegue bastante revelador de desprecio absoluto por la democracia, junto con otros al mismo tiempo, pasó virtualmente inadvertido. Es comprensible, porque la tarea en ese tiempo era ensalzar a Washington por su apasionada dedicación a la democracia, como quedó ilustrado por la promoción de la democracia en Irak, que de pronto se volvió la línea del partido después de que la única pregunta (¿renunciará Saddam Hussein a sus armas de destrucción masiva?) recibió la respuesta incorrecta.
Netanyahu está adoptando la misma postura en gran medida. El viejo mundo que se ha alineado contra Israel es todo el Consejo de Seguridad de la ONU; más específicamente, cualquiera en el mundo que tenga algún compromiso duradero con el derecho internacional y los derechos humanos. Por fortuna para la ultraderecha israelí, eso excluye al Congreso estadunidense y –de manera muy abierta– al presidente electo y sus asociados.
El gobierno israelí está, desde luego, al tanto de estos hechos. Por tanto, busca cambiar su base de apoyo a estados autoritarios como Singapur, China y la India nacionalista derechista hindú de Modi, que ahora se convierte en un aliado muy natural, con su viraje hacia el ultranacionalismo, las políticas reaccionarias internas y el odio al islam. Las razones de que Israel mire en esa dirección en busca de apoyo son esbozadas por Mark Heller, investigador principal asociado en la Institución de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. A largo plazo, explica, hay problemas para Israel en sus relaciones con Europa occidental y con Estados Unidos, mientras, en contraste, los importantes países asiáticos no parecen indicar mucho interés por cómo Israel se lleva con los palestinos, los árabes o cualquier otra nación. En síntesis, China, India, Singapur y otros aliados favorecidos se ven menos influidos por las preocupaciones liberales y humanas que representan crecientes amenazas para Israel.
Las tendencias que se desarrollan en el orden mundial merecen alguna atención. Como se indicó, Estados Unidos está aún más aislado que en años recientes, cuando encuestas dirigidas por este país –que no se informan aquí, pero son sin duda conocidas por Washington– revelaron que la opinión mundial lo considera la mayor amenaza, con mucho, a la paz mundial, con ninguno siguiéndolo siquiera de cerca. Con Obama, el país está ahora solo en su abstención sobre los asentamientos ilegales israelíes, contra un Consejo de Seguridad unánime. Con Trump y sus seguidores de ambos partidos en el Congreso, la nación estará aún más aislada en el mundo en apoyo a los crímenes israelíes.
Desde el 8 de noviembre, Estados Unidos está aislado en el aspecto mucho más crucial del calentamiento global. Si Trump cumple su promesa de salir del acuerdo de Irán, es probable que los otros participantes persistan, con lo que Estados Unidos quedará aún más aislado de Europa. También está mucho más aislado de su patio trasero latinoamericano que en el pasado, y lo estará todavía más si Trump retrocede de los vacilantes pasos de Obama hacia la normalización de relaciones con Cuba, emprendidos para prevenir la probabilidad de que su país quedara excluido de organizaciones hemisféricas a causa de su continuo ataque a Cuba, en aislamiento internacional.
En gran medida ocurre lo mismo en Asia, porque incluso aliados cercanos estadunidenses (aparte de Japón), como Reino Unido, recurren al Banco de Desarrollo de Infraestructura de Asia, con sede en China, y a la Sociedad Económica Regional Ampliada, también basada en China, y en este caso con Japón incluido. La Organización de Cooperación de Shanghai incorpora los estados de Asia central, Siberia con su riqueza de recursos, India, Pakistán y pronto probablemente Irán y tal vez Turquía. Esta asociación ha rechazado la solicitud de Estados Unidos de sumarse como observador y en cambio le exigió que retire todas sus bases militares de la región.
Inmediatamente después de la elección de Trump, presenciamos el interesante espectáculo de la canciller alemana Angela Merkel asumiendo el liderazgo en leer la cartilla a Washington sobre valores liberales y derechos humanos. Entre tanto, desde el 8 de noviembre, el mundo mira hacia China por liderazgo para salvar al planeta de la catástrofe ambiental, en tanto Estados Unidos, una vez más en espléndido aislamiento, se dedica a socavar esos esfuerzos.
Por supuesto, el aislamiento estadunidense no es completo. Como quedó de manifiesto en la reacción a la victoria electoral de Trump, Estados Unidos cuenta con el apoyo entusiasta de la ultraderecha xenofóbica en Europa, incluidos sus elementos neofascistas. Y el retorno de la ultraderecha en partes de América Latina ofrece a Washington oportunidades de alianzas allí también. Y, desde luego, conserva su alianza cercana con las dictaduras del Golfo y con Israel, que también se separa de sectores más liberales y democráticos de Europa y se vincula con regímenes autoritarios a los que no les importan las violaciones israelíes del derecho internacional y sus duros ataques a los derechos humanos elementales.
El cuadro que se perfila sugiere el surgimiento de un Nuevo Orden Mundial, muy diferente de los retratos usuales dentro del sistema doctrinal.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/12/31/opinion/022a1mun
Publicado con permiso de Chomsky ZCommunications
Traducción: Jorge Anaya