DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO CUBANO POR LA PAZ Y LA SOBERANÍA DE LOS PUEBLOS

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos expresa su más firme Solidaridad con las Víctimas de la Guarimba y El Golpe Continuado en este primer aniversario de recordación a las viles acciones terroristas a los que se suma ahora el plan de golpe de Estado que pretendía instrumentar una sublevación militar dirigida por algunos oficiales de la Aviación Militar, cuyos objetivos eran bombardear sitios estratégicos y finalmente derrocar el gobierno del Presidente Nicolás Maduro, insurrección que resultó fallida por la lealtad demostrada por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y el pueblo venezolano.
Estas acciones, promovidas por el gobierno de Estados Unidos e incluidas en su Estrategia de Seguridad Nacional para el 2015, muestran crudamente la sistemática intervención estadounidense en contubernio con la extrema derecha venezolana.
Como señalara al respecto el comunicado de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ALBA-TCP, esta nueva agresión del gobierno de los Estados Unidos contradice las declaraciones del presidente Barack Obama en la creación de un ambiente propicio en los territorios próximos a Estados Unidos.
En igual sentido se han pronunciado la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), esta última reiteró el respeto irrestricto a la independencia, a la autodeterminación de los pueblos, a la soberanía, la integridad territorial y la no injerencia en los asuntos internos de cada país, reafirmando de esta forma a América Latina y Caribe como zona de paz.
El General de Ejército Raúl Castro Ruz al intervenir a nombre de Cuba en la III Cumbre de la CELAC, expresó la más enérgica condena a las inaceptables e injustificadas sanciones unilaterales impuestas a la República Bolivariana de Venezuela y a la continuada intervención externa dirigida a crear un clima de inestabilidad en esa hermana nación y reiteró el más firme respaldo a la Revolución Bolivariana y al Gobierno legítimo conducido por el presidente Nicolás Maduro Moros, digno continuador de las ideas del Comandante Eterno Hugo Rafael Chávez Frías.
Por todo ello reiteramos nuestro apoyo incondicional al Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, con la certeza de que la máxima dirección del país con el apoyo de la mayoría de las masas sabrá, con firmeza y valentía revolucionaria, combatir la estrategia contrarrevolucionaria que pretende provocar la ruptura del orden constitucional y el derrocamiento del Presidente Maduro.
De igual forma, el Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos exhorta que el mundo entero respete la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, su soberanía y su derecho a la autodeterminación, para que en su entorno impere la PAZ que necesitan para poder continuar la obra revolucionaria, humanista y profundamente social, legado del imperecedero Comandante Hugo Chávez Frías…
¡Chaves vive la lucha sigue!
La Habana, 16 de febrero de 2015

Declaración del Consejo Mundial de la Paz sobre Venezuela

El Consejo Mundial por la Paz denuncia el intento de desestabilización de la República Bolivariana de Venezuela y su gobierno elegido por el pueblo, por parte de las fuerzas políticas y sociales reaccionarias en el país, con el apoyo de poderosos centros en los EE.UU. y la Unión Europea.

Un año después de las violentas protestas callejeras y barricadas en las calles de Caracas y otras ciudades, donde decenas de civiles han perdido la vida y cientos resultaron heridos, se hace evidente que una guerra económica está teniendo lugar en Venezuela, que está bien coordinada y apoyada por varios medios de comunicación y por grupos paramilitares con el objetivo de desestabilizar y derrocar al gobierno mediante la activación del descontento social en torno a existentes o artificialmente creadas escaseces y otros problemas sociales.

El Consejo Mundial por la Paz expresa su categórica condena hacia los esfuerzos anteriores y subraya su apoyo y solidaridad con el pueblo de Venezuela, por su derecho a elegir su liderazgo y su camino al desarrollo, tal como lo ha hecho varias veces desde 1998.

El Consejo Mundial de la Paz subraya, además, la necesidad de la unidad del pueblo contra las acciones antipopulares y subversivas junto con la necesidad de profundizar el proceso bolivariano para que el pueblo de Venezuela se convierta en el verdadero dueño de sus fortunas y riquezas.

Expresamos nuestra solidaridad con las organizaciones miembros, el “Comité para la Solidaridad Internacional” (COSI) y con las fuerzas anti-imperialistas en el país, y hacemos un llamado a todas las personas amantes de la Paz en el mundo a expresar su solidaridad con el pueblo de Venezuela

Atenas 16 de febrero 2015.

El Consejo Mundial por la Paz

Breve historia de una usurpación

Autor: Pedro Antonio García | internet@granma.cu

15 de febrero de 2015 22:52:00

El ultimátum del imperio fue tajante: como condición ineludible para retirar la ocupación militar en 1902, no podía quitársele ni una coma a la Enmienda Platt, la cual se imponía como apéndice a la Constitución de 1901. Aunque Salvador Cisneros Betancourt había alertado que su aprobación “va en oposición de nuestra independencia absoluta (…), esclavizando para siempre la suerte de los cubanos venideros”, en la sesión secreta del 12 de junio de 1901, de los 27 delegados presentes, 16 votaron por su aceptación.

Mediante la mencionada enmienda, Cuba consentía que los Estados Unidos pudieran ejercitar el derecho de intervenir “para la conservación de la independencia cubana”. En otro acápite, tan lesivo a la soberanía nacional como el anterior, se determinaba que “para poner en condiciones a los Estados Unidas de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados”.

Sobre este último apartado, una vez más se alzó la voz de Cisneros Betancourt para expresar: “¡Qué astutos son y cómo se interesan por sus bienes propios! … Se olvidan que con esta condición cercenan el territorio cubano, lo cual es contrario en todo al artículo primero”.

Se refería el prócer a la propia Enmienda Platt, donde se planteaba: “el Gobierno de Cuba nunca celebrará con ningún Poder o Poderes extranjeros ningún Tratado u otro convenio que pueda menoscabar o tienda a menoscabar la independencia de Cuba ni en manera alguna autorice o permita a ningún Poder o Poderes extranjeros, obtener por colonización o para propósitos militares o navales, o de otra manera, asiento en o control sobre ninguna porción de dicha Isla”.

Una vez establecida la independencia formal, el 20 de mayo de 1902, Washington presionó al gobierno de Estrada Palma para la firma de los tratados que la Enmienda estipulaba como obligatorios. El 16 de febrero de 1903 en La Habana y el 23 del propio mes en la capital estadounidense, se suscribía el acuerdo para el arriendo de tierras en Guantánamo y Bahía Honda.

Nueve años después el convenio sobre los terrenos de Bahía Honda fue rescindido pues a Estados Unidos le interesaba más ampliar el área de la base de Guantánamo, a la cual le llamaban entonces “estación naval”. En 1943 cambió su denominación a “base naval de operaciones; “desde1952 su nombre oficial es “base naval”, la cual mantiene de entonces acá su extensión de poco más de 117 kilómetros cuadrados, casi la mitad de tierra firme y una cuarta parte, de pantanos. La línea costera se extiende por unos 17 kilómetros.

¿PROTEGER AL PUEBLO CUBANO?
Nunca la actual base naval ha servido para preservar la independencia cubana, más bien ha constituido “un trampolín de agresiones”, como le califica el historiador René González Barrios. Pocos días después del estallido de la protesta armada de los Independientes de Color (mayo de 1912) 750 marines desembarcaron en la Base. Desde allí 250 marcharon a Daiquirí y otros 50 a El Cobre para proteger propiedades yanquis. Luego arribaron más efectivos y más de 2 500 se desplegaron, desde el enclave militar, a lo largo de la línea férrea guantanamera, que obviamente pertenecía a una compañía norteña.

Cinco años más tarde, con la sublevación de los liberales, más conocida como “la guerrita de La Chambelona”, miles de marines y soldados usaron la Base como trampolín para dislocar tropas por Camagüey y Oriente, Todavía en 1918 quedaban 30 000 de ellos custodiando propiedades yanquis.

¿BASE NAVAL O ANTRO?
Como La casa del sol naciente del sur estadounidense, que denunciaban en una canción Eric Burdon y The animals durante la década de 1960, la Base Naval devino antro de corrupción y miseria para muchachos y muchachas. Varias fueron las pandemias que proliferaron en los poblados vecinos con motivo de la cercanía del enclave militar: juego, prostitución, drogadicción, contrabando de todo tipo, pedofilia. Según los historiadores locales, 27 prostíbulos funcionaban en la zona, que albergaban más de medio millar de meretrices, sin contar las cuarterías clandestinas, casi siempre destinadas a prostitutas negras, porque ningún burdel podía incluirlas en su nómina, de acuerdo con una ley nunca escrita.

Tres médicos atendían la salud en esos establecimientos para que ellas “no enfermaran” a los efectivos acantonados en la base, En cambio en Caimanera, el pueblo más cercano, no había médico establecido, sino uno que venía de otra localidad semanalmente a la Casa de Socorros.

Recientemente el autor de estas líneas junto con los miembros del Comité Ejecutivo Nacional de la Unión de Histo­riadores visitamos Caimanera y constatamos que hoy día funciona allí un policlínico integral, un materno infantil y 13 consultorios del médico de la familia, atendidos por 30 trabajadores de la Salud.

TIEMPOS DE REVOLUCIÓN
El Gobierno de los 100 días fue el único en las cuatro primeras décadas del siglo XX que repudió la Enmienda Platt. Aunque Washington contribuyó decisivamente a la caída de ese gobierno, comprendió que la enmienda era ya obsoleta y era necesaria sustituirla con nuevos mecanismos neocoloniales. El 29 de mayo de 1934, al suscribirse el Tratado de Relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, se abolía el Tratado Permanente de 1903, es decir, la Enmienda Platt oficializada por un acuerdo de gobierno a gobierno y no como simple apéndice constitucional. Pero se convalidaba la permanencia de la base naval de Guantánamo sin fijarle fecha límite a esa ocupación.

Como dicen varios historiadores, desde Emilio Roig de Leuchsenring hasta René González Barrios, la enmienda se iba pero nos dejaba la Base Naval, la economía subyugada por los tratados de Reciprocidad Comercial (1934) y de cuotas azucareras, y procónsules a la manera de Jefferson Caffery.

Por el arriendo de la base, Estados Unidos pagó desde un poco más de 3 millones de USD anuales (1934) hasta unos 4 millones, que es lo estipulado hoy.

En enero de 1959 un funcionario del Gobierno revolucionario, de manera inconsulta, aceptó el pago mensual. A partir de febrero, cuando Fidel asumió como primer ministro, se rechazó cobrar suma alguna, pues Cuba lo que reclama desde entonces es la devolución de ese territorio.

En los últimos años la Base Naval de Guantánamo solo ha servido para las provocaciones contra nuestro país, las cuales han costado las vidas de varios compatriotas guardiafronteras, y más recientemente, como campo de concentración para emigrados cubanos y haitianos ilegales y de prisioneros de las guerras emprendidas en los últimos años por Estados Unidos.

Cuba ha reclamado la devolución de ese territorio en diversos organismos internacionales y no cesará de hacerlo hasta recuperar la soberanía total de esa parte de nuestro país. Como dijera Fidel, “la base naval es un puñal enclavado en el corazón de la tierra cubana… base que no le vamos a quitar por la fuerza, pero pedazo de tierra al que no renunciaremos jamás”.

Fernández Tabío: “Ya el bloqueo no asegura los votos electorales de La Florida”

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Bajo el título “EE.UU-Cuba: nuevo momento en las relaciones bilaterales en el contexto hemisférico”, el Dr. Luis René Fernández Tabío analizó esta semana las condicionantes y consecuencias del proceso de acercamiento entre ambas orillas del Estrecho de La Florida. El ponente, investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (Ceseu), debatió con el público invitado a la sede del Movimiento Cubano por la Paz los antecedentes y circunstancias que permitieron las decisiones ejecutivas asumidas por el presidente norteamericano Barack Obama. “Ya el bloqueo no asegura los votos electorales de La Florida,” concluyó Tabío tras analizar el balance de fuerzas políticas que protagonizan el accionar de ese sureño estado norteamericano. “Tal decisión (la de establecer relaciones diplomáticas) no afecta las posibilidades de triunfo del Partido Demócrata en las próximas elecciones”. El investigador apuntó al momento político que vive la región —muy propicio a la solidaridad con Cuba— y al posible boicot a la Cumbre de las Américas de abril próximo si proseguía la exclusión de Cuba, como elementos de presión que posibilitaron un giro en las relaciones. Igualmente, subrayó el momento actual en la política interna de EE.UU, matizada por los últimos dos años que le restan a Barack Obama en la Casa Blanca. Aunque el público presente —nutrido fundamentalmente por intelectuales, académicos y artistas— se mostró complacido por las perspectivas de las relaciones, coincidieron en señalar la guerra cultural e ideológica como el posible nuevo campo de confrontación. “Bombardeos de hamburguesas”, “primavera tropical vía internet”, “subversión desde la telefonía móvil”, “invasión hollywoodense” fueron identificados como los principales recursos del imperialismo en situaciones donde ha intentado imponer su conocido “poder blando”.

Por René Camilo García Rivera, estudiante de Periodismo

SOCORRIENDO AL DOCTOR FRANKENSTEIN

Consejo Nacional de Defensa de la Soberanía y la Paz

Organización nacional adscrita al
CONSEJO MUNDIAL DE LA PAZ (W P C)
-Personería jurídica por Resolución 408 de septiembre de 1982
Panamá, 13 de febrero de 2015

SOCORRIENDO AL DOCTOR FRANKENSTEIN
Conocida en la literatura es la historia de aquel científico que en el afán de crear una vida por métodos artificiales y luego usarla para fines subordinados, tuvo éxito y logró darle el soplo vital a un cadáver que al levantarse lo primero que hizo fue dar muerte a su creador.
No menos, pero si mucho más, es lo que sucede en la política internacional que viene siendo sacudida por las aventureras políticas estadounidenses dirigidas a mantener vivo un escenario de conflicto permanente cuyo efecto sistemático es alimentar los pedidos de material bélico para sostener la alicaída producción industrial de ese país.
Desde la espectacular y tétrica inauguración de este periodo del siglo con el derribo de la Torres Gemelas se lanzó un programa de intervención en todos los confines del mundo sin límites de tiempo ni definición de objetivos, tal como se anunciara en la boca del expresidente Bush.
De allí a la movilización contra Afganistán, siguiendo por Irak, Somalia, Yugoslavia, Libia, Siria y lo que viniere. Presenciamos un despliegue de capacidad intervencionista que se caracteriza por el camuflaje de los propósitos particulares del hegemonismo estadounidense detrás de una pretendida movilización internacional de aquellos países que -sometidos a vasallaje dentro de la OTAN- acuden como corderitos al toque de clarín del llamador e involucrador universal.
Afortunadamente en el reciente caso de Ucrania los países europeos se han lanzado a apagar el fuego sin permiso de los Estados Unidos por miedo a que las llamas de la conflagración conviertan a Europa en un repetido escenario de devastación bélica.
Pero… ¿contra quienes se combate? Son justamente los monstruos de Frankenstein que en cadena se fueron fabricando, desde los redivivos fascistas ucranianos hasta fundamentalistas tales como Al Qaeda y el Frente Islámico, para desestabilizar a quienes no eran de su gusto y luego cuando ya no responden entonces convocar a reprimir esos monstruos de la propia fabricación. Es como si un grupo de bomberos se dedicara a incendiar pajonales para luego movilizarse para extinguir las llamas.
La historia del Frente Islámico es, ni más ni menos, la de un monstruo escapado del control de Frankenstein.
Ahora, saltando a nuestro terreno nos preguntamos: qué sentido tiene que Panamá adhiera a la coalición contra el Estado Islámico cuando en nuestra latitud y longitud no tenemos vela en ese entierro. La actitud de nuestro gobierno al expresar su adhesión e incorporación a la coalición anti-Estado Islámico es tan chambona como la del espontaneo que se lanza al ruedo y reta al toro agitando un pañuelito. Más allá, en lo formal, nos hemos constituidos en violadores de nuestra proclamada neutralidad. Al incorporarnos a la política otanista estamos invitando a que esa organización atlántica guerrerista se inmiscuya en los asuntos de Latinoamérica y les hacemos un flaco favor a los países latinoamericanos vecinos. Lo anterior es una expresiva demostración de nuestra precaria independencia como Estado y alerta sobre las tareas que debe asumir el pueblo en sus aspiraciones de refundarse como nación en los proyectos constituyentes que surjan.

Consejo Nacional de Defensa de la Soberanía y la Paz de Panamá
CONADESOPAZ
Juan Carlos Mas C. Cesar Del Vasto
(Por la Presidencia colegiada)

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