POR QUÉ HUBO LLANTO EN EL DESFILE RUSO

En un ambiente de respeto y silencio, unos 300 mil rusos con fotos o retratos de familiares que lucharon en la guerra, desfilaron el 9 de mayo, día de la victoria sobre el nazismo, por el centro de Moscú, frente al Kremlin y la Plaza Roja.

Se calcula que entre 27 y 30 millones de soviéticos perdieron la vida en aquella conflagración. Los pueblos de la Unión Soviética aportaron la cuota mayor de sacrificios humanos y daños materiales en aquel holocausto. A ellos corresponde el mérito principal por haber logrado la derrota del nazismo.

“Mis lágrimas al ver la marcha silenciosa y a Putin en medio de ella fue una reacción inconsciente que, pensándolo bien, fue mi muy personal y sentido reconocimiento de que nada comparable podría ocurrir en mi propio país, los Estados Unidos de América”.

Así se manifiesta en un artículo publicado en diversos medios digitales un testigo presencial de aquel extraordinario desfile, Frederick William Engdahl, periodista, autor de varios libros, historiador e investigador económico estadounidense radicado desde hace dos décadas en Frankfurt, Alemania.

“La última vez que yo había llorado en un acto público fue en noviembre de 1989 cuando cayó el muro de Berlín y los alemanes, orientales y occidentales, bailaron juntos simbolizando el fin de la división generada por la guerra fría.… El Canciller alemán propuso en un discurso ante el Bundestag la construcción de un tren de alta velocidad que enlazara a Berlín y Moscú. Pero Alemania no fue lo suficientemente fuerte, ni lo suficientemente libre de sentimientos de culpa por la guerra, para rechazar la presión de Washington”.

“Nunca hemos podido tener marchas conmemorativas en condiciones de paz y serenidad. No pudo haberlas en Estados Unidos después que nuestras tropas destruyeron Irak; no las hubo después de Afganistán; tampoco después de Libia. Hoy los norteamericanos no tienen nada bueno que recordar de las guerras que no sea la muerte y la destrucción que han dejado… y los veteranos traumatizados y los envenenados por radiación que son ignorados por su propio gobierno.”

Cuando las cámaras de televisión acercaron, mediante zoom, la imagen del Presidente Vladimir Putin, éste marchaba junto con miles de ciudadanos sosteniendo una foto de su padre herido gravemente en combate en 1942 cuando sirvió a su patria en aquella guerra. “Putin no estaba rodeado de limusinas a prueba de balas como lo haría cualquier presidente de mi país desde el asesinato de Kennedy en 1963, sin atreverse siquiera a acercarse a una multitud. Con apenas tres o cuatro guardianes de la seguridad presidencial cerca de Putin, no aprecié clima de temor alguno pese a que estábamos en medio de una masa compacta de rusos, a menos de un brazo de distancia de uno de los más influyentes líderes mundiales de la actualidad”.

Aunque desfiló lo más avanzado del hardware militar que Rusia posee, incluyendo los impresionantes nuevos tanques Armata T-14, los sistemas antimisiles S-400 y los muy modernos aviones de combate Sukhoi-35, lo que más conmovía a Engdahl eran los radiantes rostros de miles y miles de rusos, desde muy jóvenes hasta ancianos, incluyendo veteranos sobrevivientes de la Gran Guerra Patria (como la conocen los rusos) optimistas en cuanto a su futuro.

“Lo que trasmitían las sonrisas y miradas de aquellos miles de manifestantes no era tristeza por los horrores de la guerra. Lo que advertí claramente fue que el desfile era un gesto de amor, respeto y gratitud hacia aquellos que dieron sus vidas por la Rusia de hoy, proyectada hacia un futuro que es la única alternativa viable a una dictadura mundial de amplio espectro ejercida por el Pentágono estadounidense y montada sobre un sistema del dólar que ahoga a los pueblos en deudas y fraudes”.

En ocasión de su visita a Rusia encabezando la significativa participación de su país en la celebración, el Presidente de China, Xi Jinping, se reunió por separado con Vladimir Putin y acordaron que la Franja Económica de la Ruta de la Seda, de iniciativa china, y la Unión Euroasiática, de iniciativa rusa, se integrarán en lo que implica el surgimiento de un nuevo espacio económico común euroasiático.

Engdahl hace notar que esta integración constituye para Washington una pesadilla geopolítica a la que han contribuido sus miopes estrategas guerreristas que, con las torpes agresiones que promueven contra Beijing y Moscú han hecho comprender a estas potencias que su única esperanza de desarrollo soberano, libre de los dictados de la superpotencia única, es independizarse del mundo del dólar.

La Habana, Mayo 20 de 2015

Por Manuel Yepe, Miembro del Secretariado del MovPaz

Aniversario 70 de la derrota del fascismo: El aporte de Cuba a la victoria

Publicado el 6 mayo, 2015 • 10:45 por Redacción Nacional

Por Msc. Humberto Fabián Suárez
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La temperatura marcaba -22°C en Leningrado (San Petersburgo). Corría diciembre de 1987 y al cruzar el umbral de aquel imponente memorial a las 650 mil víctimas del bloqueo nazi a la ciudad durante la II Guerra Mundial me envolvieron los juegos de luces, la música y los efectos sonoros de aquel dantesco momento que sobrecogen al visitante. En una sala llena de recuerdos y testimonios especialmente conmovedores constaté la evidencia de mis pasos hasta aquel lugar. Aldo Vivó Aldo Vivó Héroes cubanos de la lucha contra el fascismo Allí estaba su nombre para legar a nuestro pueblo una hermosa página de internacionalismo. Aldo Vivó, joven cubano de solo 17 años se enroló en el Ejército Rojo el 5 de julio de 1941 para defender la ciudad de Lenin. Con activa participación en los dramáticos combates de Púlkovo, dos años después fue asignado al Departamento Político del 53 Ejército en la región de Nevá. En misión de combate contra el enemigo perdió la vida en 1943. El 30 de enero de 1945, otro joven cubano, Enrique Vilar de solo 19 años, al frente de un pelotón de infantería de 12 hombres cayó en combate, en el avance de las tropas soviéticas del Frente de Bielorrusia para liberar Polonia de la bota nazi. No serían los únicos cubanos que lucharon en el frente o la retaguardia del enemigo. En noviembre de 1942 se habían enrolado voluntariamente 52 cubanos en el ejército norteamericano y el ejército inglés. En la entonces Unión Soviética, Jorge Vivó, hermano de Aldo, fue destacado en un grupo especial de guerrilleros para sabotear las acciones enemigas y capturar oficiales y soldados nazis para recabar información de los planes del ejército ocupante. Sobreviviente, junto a otros 7 compañeros, de una acción combativa de un grupo de 50 guerrilleros, fue evacuado a Leningrado donde sufrió los embates del bloqueo a la ciudad. Enrique Vilar Enrique Vilar Rita, Georgina y Federico Vilar, hermanos de Enrique, trabajaron desde la retaguardia del Frente en el avituallamiento del Ejército Rojo. En Cuba los trabajadores no se cruzan de brazos Todo para derrotar el fascismo fue la consigna que movilizó la más amplia solidaridad del pueblo cubano con quienes combatían en los países ocupados y en primera línea la invasión nazi a la URSS. Un millón de tabacos y 40 mil sacos de azúcar para el país de los soviets se convirtió en el eje de la acción solidaria. Los trabajadores tabacaleros acordaron elaborar el primer tabaco del día para la Unión Soviética; los obreros azucareros donaron un día de salario de la zafra de 1942 para hacer posible su compromiso y los portuarios decidieron boicotear todas las operaciones de los barcos que pretendieran transportar mercancías para las potencias del eje y manipular todas las cargas, sin límite de tiempo y esfuerzo, para los mercantes cuyas cargas tuvieran como destino a los países que combatían el fascismo. Tanto la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) como la Asociación Nacional de Ayuda a la URSS declararon el 1 de noviembre de 1941 como Día de Salario para recaudar fondos con destino al frente antifascista. A través del Frente Nacional Antifascista (FNA), organización de amplia base social e ideológica creada el 9 de julio para encauzar todo este esfuerzo, se garantizó la entrega de dinero, ropa, medicina, leche, jabón, cuero y otros productos de primera necesidad a la URSS y demás pueblos que luchaban contra el fascismo. Ya en diciembre de 1941, el Russian War Relief de Nueva York acreditaba el recibo de un cheque por valor de 10 mil pesos enviado por el FNA. En octubre de 1942 llegaron a la URSS cinco barcos con mercancías cubanas por valor de 75 mil pesos. En 1943, la cifra de donaciones cubanas se elevaba a 300 mil pesos y se había cumplido la entrega de 1 millón de tabacos y 40 mil sacos de azúcar. En las difíciles condiciones económicas que soportaban los trabajadores cubanos de entonces, aquel modesto aporte arrancado de sus míseros bolsillos constituyó una prueba de la capacidad de compromiso de nuestro pueblo con la derrota del fascismo. La conciencia adquirida en estos duros años se logró, entre otros factores, por el prestigio creciente de la central sindical cubana, del primer partido marxista-leninista y demás organizaciones populares de mujeres, campesinos, jóvenes y la intelectualidad progresista, que con sus luchas asumían el compromiso con los intereses de los sectores sociales desposeídos y de la capacidad de aglutinar a las masas para golpear el problema fundamental de aquel momento que no era otro que la derrota del fascismo, aunque hubiese que subordinar los intereses inmediatos a los intereses de la nación y del mundo. Con bien estructuradas campañas de propaganda que vinculaban el uso de los medios de comunicación -periódicos, revistas, la radio y el cine- con otras muchas acciones comunicativas donde predominaba el intercambio directo con las masas en fábricas, centros de servicios, colonias cañeras, escuelas y otros lugares, caracterizaron estas jornadas. Acciones de gran relevancia movilizaron las masas. Exposiciones, funciones teatrales, exhibiciones de películas, presentación de literatura soviética y ferias formaron parte de grandes campañas comunicativas asociadas a las grandes campañas militares del frente -las campañas de verano e invierno del Ejército Rojo- o Cero Hitler en 1942, lema de la campaña que se sumó a la presión mundial para la apertura del Segundo Frente occidental, dilatado intencionalmente por los Gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra. Todas estas acciones condicionaron el éxito de este esfuerzo solidario y contribuyeron a elevar la conciencia antifascista de nuestro pueblo. El insigne poeta chileno, Pablo Neruda de visita en nuestra capital en estos años expresó: “El pueblo de Cuba es claramente antifascista, el más antifascista de América… Más que un movimiento antifascista organizado, lo de Cuba es una conciencia, un sentimiento unánime, una voluntad”. Tanta presión ejerció este movimiento que en julio de 1942 el Gobierno autorizó la exportación por decreto, sin recargo aduanal, de 120 toneladas de jabón y cuero que nuestro pueblo donaba a la Unión Soviética. Un hecho sin precedentes, habida cuenta de que Cuba no mantenía relaciones con la URSS. Tres meses después, el 17 de octubre de ese año, Cuba se convertiría en el primer país de Latinoamérica en establecer relaciones diplomáticas y comerciales con la URSS y el 7 de abril de 1943 llegaba a La Habana el primer embajador soviético: Maxim Litvinov. La Gran Feria del Mundo Nuevo en junio de 1943 constituyó el espectáculo más grande realizado en Cuba hasta entonces y exponía en grandes pabellones por países la lucha contra las tropas nazis ocupantes, la resistencia de los guerrilleros y sus peculiaridades culturales mediante fotos, carteles, gráficos, estadísticas y otros soportes comunicativos. La isla tenía su propio pabellón y en él se exponía todo el quehacer solidario de nuestro pueblo contra el fascismo. Animaba esta Feria, como elemento de indudable atracción, un cabaret con su pista de baile donde actuaban las más afamadas orquestas, restaurantes al aire libre, cafés y otras actividades. Muchos años después, Gustavo Aldereguía, tesorero del FNA, recordaba que ante el atraque de un buque soviético en La Habana preguntaron al capitán del barco qué necesitaban en la URSS. Ante la respuesta de aquel marino, Aldereguía aseguró: “Al siguiente día, La Habana se quedó sin leche condensada, le restamos mucho jabón y no poca cantidad de cuero para las botas de los soldados que peleaban por mantener la libertad del mundo. El barco soviético recibió en sus bodegas más de 40 mil pesos en mercancías que regaló el pueblo nuestro…” Los trabajadores en defensa de la economía y sus derechos El objetivo estratégico de Todo para derrotar el fascismo no se limitó a estos puntuales ejemplos de algunas de las más importantes acciones solidarias de los trabajadores cubanos. Más allá de su trascendencia en sí mismas como expresión de una apuesta firme a la derrota del peligro fascista a costa de su seguridad individual y familiar, es de destacar el apoyo que en estos años brindaron para mantener un precio fijo al azúcar durante el tiempo que durara la guerra, por debajo del precio del mercado internacional. Ello constituía un aporte esencial de Cuba a la causa antifascista mundial, a contrapelo de los intereses de hacendados, grandes colonos y la oligarquía criolla que aspiraban a una segunda etapa de “vacas gordas”, similar a la vivida durante la primera conflagración mundial. La CTC en su V Congreso Nacional efectuado en enero de 1942 acordó la política de no huelgas para asegurar los suministros cubanos al frente de guerra y resolver los problemas obrero-patronales mediante el arbitraje y la negociación. “No se trata de un abandono de conquistas logradas por nuestro esfuerzo y por nuestra lucha”, aclaraba Lázaro Peña, secretario general de la CTC en el Informe al VI Consejo Nacional de la central sindical, “como no se trata tampoco de que renunciemos en general a la huelga, aún en las circunstancias presentes de la guerra… Frente a patronos recalcitrantes y agotados todos los medios utilizables para hallar solución pacífica a un conflicto, la CTC llamaría a los obreros a la huelga”. Huelgas generales, paros, huelgas de hambre y la toma de centros de trabajo y ayuntamientos caracterizaron la etapa ante el intento de la burguesía nativa y las empresas extranjeras de aprovechar la coyuntura para imponer sus condiciones. Solo en el Tribunal de Urgencias de La Habana en el escaso espacio de 3 años se registran más de 180 huelgas en este período. La huelga de 52 días de los trabajadores textiles, de los obreros de las Minas de Matahambre, Ron Bacardí, del central Tinguaro y Jarcias de Matanzas constituyeron significativos conflictos donde los trabajadores y las organizaciones sindicales de todo el país se movilizaron en apoyo a sus demandas. La lucha contra la especulación y el alza de los precios ante la escasez de productos también sacudió las huestes trabajadoras como su preocupación por preparar el país ante las consecuencias de la conflagración mundial y el peligro que suponía la victoria del fascismo, asunto este que determinó su apoyo al servicio militar obligatorio (SMO) y el entrenamiento de los cubanos para defender la patria y su participación en el frente. Aunque esto último no fue posible porque la ley aprobada impedía enviar cubanos a la guerra, más de 250 mil jóvenes se inscribieron en el SMO y más de 6 mil en el Servicio Militar Voluntario en tan solo dos semanas, variante aprobada por la Secretaría de Defensa ante la presión popular para alistar hombres capaces de luchar contra el fascismo en cualquier parte del mundo. Con el apoyo de la CTC, Juventud Revolucionaria Cubana -organización juvenil de inspiración comunista-, sociedades negras y la Asociación Pro-Enseñanza Popular de la Mujer, entre otras organizaciones, se crearon los cursos de primeros auxilios en caso de guerra llamadas Enfermeras por la Victoria, con el asesoramiento de instituciones especializadas y catalizaron la incorporación de mujeres al Servicio Femenino de Defensa Civil. Los sindicatos organizaron cursillos de instrucción militar. En el Sindicato de la Aguja se habilitó un curso teórico-práctico de aviación con el asesoramiento de un militar republicano español refugiado en Cuba, con una matrícula de 100 alumnos. Para las clases prácticas contaba con una avioneta y un planeador. En el aporte de los trabajadores cubanos a la derrota del fascismo no puede soslayarse la cuota de sangre que aportaron los marinos de los buques cubanos Manzanillo, Santiago de Cuba, Mambí y Libertad hundidos por submarinos alemanes. El fusilamiento del espía nazi Luning, eje de una red en La Habana que informaba el movimiento de barcos y mercancías y el hundimiento del U-Boat 176 –uno de los submarinos nazis causante de estas tragedias- por el caza submarino CS 13 de la Marina de Guerra Cubana, cobraron al fascismo esta deuda sangrienta con nuestro pueblo. Premonitoriamente, el protagonista de este último hecho, Norberto Collado Abreu, operador del sonar que detectó el submarino alemán, surcaría años después las aguas del Golfo de México al timón del yate Granma que transportaría a Fidel, Raúl y la pléyade de jóvenes que le acompañaban para reiniciar nuestra segunda y definitiva liberación y derrotar la sangrienta dictadura fascista de Batista. Un epílogo necesario La lucha contra el fascismo desde su mismo nacimiento no resultaba ajena a los sectores sociales más progresistas y democráticos de la sociedad cubana. La condena a la invasión fascista italiana a Etiopía y la decisiva vocación solidaria en defensa de la República española son ejemplos fehacientes de ese compromiso. Policarpo Candón, Pablo de la Torriente Brau, Rodolfo de Armas y otros en número cercano a mil integraron las brigadas internacionales que combatieron al fascismo en España, el mayor contingente de Latinoamérica presente en esta contienda. Las numerosas campañas de recolección de fondos para los republicanos españoles donde se estrenó un niño que llegaría a ser años después el héroe legendario Camilo Cienfuegos, y la escuela de Sitges, Barcelona, donde se acogieron niños de padres pertenecientes al bando republicano, sostenida desde Cuba y dirigida por la maestra cubana Rosa Pastora Leclerc, son muestras de ese acendrado internacionalismo de nuestro pueblo y el sentimiento antifascista que anidó en lo mejores corazones de la patria. Durante la II Guerra Mundial la política de unidad nacional que propició el primer partido marxista leninista, la CTC y sus sindicatos y demás organizaciones populares no significó el abandono de sus posiciones clasistas. Entre 1940 y 1944 la CTC logró para los trabajadores aumentos de salarios por más de 464 millones de pesos, el descanso retribuido proporcional al tiempo de trabajo realizado, extensivo por primera vez en América Latina a los trabajadores agrícolas, el reconocimiento legal de la CTC y sus sindicatos, así como el subsidio por paro portuario, entre otras importantes conquistas. La pujanza del movimiento obrero cubano y en especial el azucarero logró arrancar al imperialismo y la oligarquía criolla el diferencial azucarero a través de la Cláusula de Garantía, la conquista económica de más alta significación del movimiento sindical en el continente. Creció la organización de los trabajadores y el sindicalismo se extendió hasta los trabajadores agrícolas, los más expoliados y desprotegidos, el gremialismo dio paso a la organización por industrias y la CTC llegó a aglutinar en 1945 a más de mil sindicatos con 241 mil 35 trabajadores cotizantes. Desde el punto de vista político, nuestro primer partido marxista leninista alcanzó la votación electoral más alta de su historia en las elecciones parciales de 1946 con 196 mil votos. Durante estos años creció el conocimiento de las obras de los clásicos del marxismo-leninismo y lo mejor de la literatura soviética a través de la Editorial Páginas, creada por el Partido de los comunistas cubanos. Como se señalaba en la Plataforma Programática del nuestro Partido aprobada en su I Congreso: “…Nuestros trabajadores cumplieron con honor, en la medida de sus posibilidades y recursos, naturalmente limitados, la tarea sagrada de contribuir a la victoria contra aquel, que constituía entonces el enemigo número uno de la humanidad”. Los intentos por tergiversar la historia de la II Guerra Mundial y minimizar el aporte decisivo de la URSS a la derrota del fascismo y el intento de los círculos de poder de occidente de secuestrar la verdad sumado al desarrollo del neofascismo en numerosos países son un peligro latiente y una amenaza a la paz mundial. Olvidar no nos está permitido. Las presentes y futuras generaciones de cubanos debemos reverenciar y cuidar las hermosas páginas de solidaridad e internacionalismo de nuestros ancestros e inspiradas en ellas, luchar por un mundo mejor.

Ver más: Aniversario 70 de la derrota del fascismo: El aporte de Cuba a la victoria http://www.trabajadores.cu/20150506/aniversario-70-de-la-derrota-del-fascismo-el-aporte-de-cuba-a-la-victoria/

Discurso del presidente Raúl Castro en la VII Cumbre de las Américas (Panamá, 11 abril 2015)

Raul Castro Ruz  General de Ejército, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba

Raul Castro Ruz
General de Ejército, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba

Excelentísimo Señor Juan Carlos Varela, Presidente de la República de Panamá: Presidentas y Presidentes, Primeras y Primeros Ministros, distinguidos invitados:

Agradezco la solidaridad de todos los países de la América Latina y el Caribe que hizo posible que Cuba participara en pie de igualdad en este foro hemisférico, y al Presidente de la República de Panamá por la invitación que tan amablemente nos cursara. Traigo un fraterno abrazo al pueblo panameño y a los de todas las naciones aquí representadas.
Cuando los días 2 y 3 de diciembre de 2011 se creó la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en Caracas, se inauguró una nueva etapa en la historia de Nuestra América, que hizo patente su bien ganado derecho a vivir en paz y a desarrollarse como decidan libremente sus pueblos y se trazó para el futuro un camino de desarrollo e integración, basada en la cooperación, la solidaridad y la voluntad común de preservar la independencia, soberanía e identidad.
El ideal de Simón Bolívar de crear una “gran Patria Americana” inspiró verdaderas epopeyas independentistas.
En 1800, se pensó en agregar a Cuba a la Unión del norte como el límite sur del extenso imperio. En el siglo XIX, surgieron la Doctrina del Destino Manifiesto con el propósito de dominar las Américas y al mundo, y la idea de la Fruta Madura para la gravitación inevitable de Cuba hacia la Unión norteamericana, que desdeñaba el nacimiento y desarrollo de un pensamiento propio y emancipador.
Después, mediante guerras, conquistas e intervenciones, esta fuerza expansionista y hegemónica despojó de territorios a Nuestra América y se extendió hasta el Río Bravo.
Luego de largas luchas que se frustraron, José Martí organizó la “guerra necesaria” y creó el Partido Revolucionario Cubano para conducirla y fundar una República “con todos y para el bien de todos” que se propuso alcanzar “la dignidad plena del hombre”.
Al definir con certeza y anticipación los rasgos de su época, Martí se consagra al deber “de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.
Nuestra América es para él la del criollo, del indio, la del negro y del mulato, la América mestiza y trabajadora que tenía que hacer causa común con los oprimidos y saqueados. Ahora, más allá de la geografía, este es un ideal que comienza a hacerse realidad.
Hace 117 años, el 11 de abril de 1898, el entonces Presidente de los Estados Unidos solicitó al Congreso autorización para intervenir militarmente en la guerra de independencia, ya ganada con ríos de sangre cubana, y este emitió su engañosa Resolución Conjunta, que reconocía la independencia de la isla “de hecho y de derecho”. Entraron como aliados y se apoderaron del país como ocupantes.
Se impuso a Cuba un apéndice a su Constitución, la Enmienda Platt, que la despojó de su soberanía, autorizaba al poderoso vecino a intervenir en los asuntos internos y dio origen a la Base Naval de Guantánamo, la cual todavía usurpa parte de nuestro territorio. En ese periodo, se incrementó la invasión del capital norteño, hubo dos intervenciones militares y el apoyo a crueles dictaduras.
Predominó hacia América Latina la “política de las cañoneras” y luego del “Buen Vecino”. Sucesivas intervenciones derrocaron gobiernos democráticos e instalaron terribles dictaduras en 20 países, 12 de ellas de forma simultánea, fundamentalmente en Sudámerica. que asesinaron a cientos de miles de personas. El Presidente Salvador Allende nos legó un ejemplo imperecedero.
Hace exactamente 13 años, se produjo el golpe de estado contra el entrañable Presidente Hugo Chávez Frías que el pueblo derrotó. Después, vino el golpe petrolero.
El 1ro de enero de 1959, 60 años después de la entrada de los soldados norteamericanos en La Habana, triunfó la Revolución cubana y el Ejército Rebelde comandado por Fidel Castro Ruz llegó a la capital.
El 6 de abril de 1960, apenas un año después del triunfo, el subsecretario de estado Léster Mallory escribió en un perverso memorando, desclasificado decenas de años después, que “la mayoría de los cubanos apoya a Castro… No hay una oposición política efectiva. El único medio previsible para restarle apoyo interno es a través del desencanto y el desaliento basados en la insatisfacción y las penurias económicas (…) debilitar la vida económica (…) y privar a Cuba de dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.
Hemos soportado grandes penurias. El 77% de la población cubana nació bajo los rigores que impone el bloqueo. Pero nuestras convicciones patrióticas prevalecieron. La agresión aumentó la resistencia y aceleró el proceso revolucionario. Aquí estamos con la frente en alto y la dignidad intacta.
Cuando ya habíamos proclamado el socialismo y el pueblo había combatido en Playa Girón para defenderlo, el Presidente Kennedy fue asesinado precisamente en el momento en que el líder de la Revolución cubana Fidel Castro recibía un mensaje suyo buscando iniciar el diálogo.
Después de la Alianza para el Progreso y de haber pagado varias veces la deuda externa sin evitar que esta se siga multiplicando, se nos impuso un neoliberalismo salvaje y globalizador, como expresión del imperialismo en esta época, que dejó una década perdida en la región.
La propuesta entonces de una “asociación hemisférica madura” resultó el intento de imponernos el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), asociado al surgimiento de estas Cumbres, que hubiera destruido la economía, la soberanía y el destino común de nuestras naciones, si no se le hubiera hecho naufragar en el 2005, en Mar del Plata, bajo el liderazgo de los Presidentes Chávez, Kirchner y Lula. Un año antes, Chávez y Fidel habían hecho nacer la Alternativa Bolivariana, hoy Alianza Bolivariana Para los Pueblos de Nuestra América.
Excelencias:
Hemos expresado y le reitero ahora al Presidente Barack Obama nuestra disposición al diálogo respetuoso y a la convivencia civilizada entre ambos Estados dentro de nuestras profundas diferencias.
Aprecio como un paso positivo su reciente declaración de que decidirá rápidamente sobre la presencia de Cuba en una lista de países patrocinadores del terrorismo en la que nunca debió estar.
Hasta hoy, el bloqueo económico, comercial y financiero se aplica en toda su intensidad contra la isla, provoca daños y carencias al pueblo y es el obstáculo esencial al desarrollo de nuestra economía. Constituye una violación del Derecho Internacional y su alcance extraterritorial afecta los intereses de todos los Estados.
Hemos expresado públicamente al Presidente Obama, quien también nació bajo la política de bloqueo a Cuba y al ser electo la heredó de 10 Presidentes, nuestro reconocimiento por su valiente decisión de involucrarse en un debate con el Congreso de su país para ponerle fin.
Este y otros elementos deberán ser resueltos en el proceso hacia la futura normalización de las relaciones bilaterales.
Por nuestra parte, continuaremos enfrascados en el proceso de actualización del modelo económico cubano con el objetivo de perfeccionar nuestro socialismo, avanzar hacia el desarrollo y consolidar los logros de una Revolución que se ha propuesto “conquistar toda la justicia”.
Estimados colegas:
Venezuela no es ni puede ser una amenaza a la seguridad nacional de una superpotencia como los Estados Unidos. Es positivo que el Presidente norteamericano lo haya reconocido.
Debo reafirmar todo nuestro apoyo, de manera resuelta y leal, a la hermana República Bolivariana de Venezuela, al gobierno legítimo y a la unión cívico-militar que encabeza el Presidente Nicolás Maduro, al pueblo bolivariano y chavista que lucha por seguir su propio camino y enfrenta intentos de desestabilización y sanciones unilaterales que reclamamos sean levantadas, que la Orden Ejecutiva sea derogada, lo que sería apreciado por nuestra Comunidad como una contribución al diálogo y al entendimiento hemisférico.
Mantendremos nuestro aliento a los esfuerzos de la República Argentina para recuperar las Islas Malvinas, las Georgias del Sur y las Sandwich del Sur, y continuaremos respaldando su legítima lucha en defensa de soberanía financiera.
Seguiremos apoyando las acciones de la República del Ecuador frente a las empresas transnacionales que provocan daños ecológicos a su territorio y pretenden imponerle condiciones abusivas.
Deseo reconocer la contribución de Brasil, y de la Presidenta Dilma Rousseff, al fortalecimiento de la integración regional y al desarrollo de políticas sociales que trajeron avances y beneficios a amplios sectores populares las cuales, dentro de la ofensiva contra diversos gobiernos de izquierda de la región, se pretende revertir.
Será invariable nuestro apoyo al pueblo latinoamericano y caribeño de Puerto Rico en su empeño por alcanzar la autodeterminación e independencia, como ha dictaminado decenas de veces el Comité de Descolonización de las Naciones Unidas.
También continuaremos nuestra contribución al proceso de paz en Colombia.
Debiéramos todos multiplicar la ayuda a Haití, no sólo mediante asistencia humanitaria, sino con recursos que le permitan su desarrollo, y apoyar que los países del Caribe reciban un trato justo y diferenciado en sus relaciones económicas, y reparaciones por los daños provocados por la esclavitud y el colonialismo.
Vivimos bajo la amenaza de enormes arsenales nucleares que debieran eliminarse y del cambio climático que nos deja sin tiempo. Se incrementan las amenazas a la paz y proliferan los conflictos.
Como expresó entonces el Presidente Fidel Castro, “las causas fundamentales están en la pobreza y el subdesarrollo, y en la desigual distribución de las riquezas y los conocimientos que impera en el mundo. No puede olvidarse que el subdesarrollo y la pobreza actuales son consecuencia de la conquista, la colonización, la esclavización y el saqueo de la mayor parte de la Tierra por las potencias coloniales, el surgimiento del imperialismo y las guerras sangrientas por nuevos repartos del mundo. La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe hoy en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo”, concluyó Fidel.
Cuba seguirá defendiendo las ideas por las que nuestro pueblo ha asumido los mayores sacrificios y riesgos y luchado, junto a los pobres, los enfermos sin atención médica, los desempleados, los niños y niñas abandonados a su suerte u obligados a trabajar o a prostituirse, los hambrientos, los discriminados, los oprimidos y los explotados que constituyen la inmensa mayoría de la población mundial.
La especulación financiera, los privilegios de Bretton Woods y la remoción unilateral de la convertibilidad en oro del dólar son cada vez más asfixiantes. Requerimos un sistema financiero transparente y equitativo.
No puede aceptarse que menos de una decena de emporios, principalmente norteamericanos, determinen lo que se lee, ve o escucha en el planeta. Internet debe tener una gobernanza internacional, democrática y participativa, en especial en la generación de contenidos. Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de sistemas informáticos para agredir a otros Estados. No dejaremos que se nos deslumbre ni colonice otra vez.

Señor Presidente:
Las relaciones hemisféricas, en mi opinión, han de cambiar profundamente, en particular en los ámbitos político, económico y cultural; para que, basadas en el Derecho Internacional y en el ejercicio de la autodeterminación y la igualdad soberana, se centren en el desarrollo de vínculos mutuamente provechosos y en la cooperación para servir a los intereses de todas nuestras naciones y a los objetivos que se proclaman.
La aprobación, en enero del 2014, en la Segunda Cumbre de la CELAC, en La Habana, de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, constituyó un trascendente aporte en ese propósito, marcado por la unidad latinoamericana y caribeña en su diversidad.
Lo demuestra el hecho de que avanzamos hacia procesos de integración genuinamente latinoamericanos y caribeños a través de la CELAC, UNASUR, CARICOM, MERCOSUR, ALBA-TCP, el SICA y la AEC, que subrayan la creciente conciencia sobre la necesidad de unirnos para garantizar nuestro desarrollo.
Dicha Proclama nos compromete a que “las diferencias entre las naciones se resuelvan de forma pacífica, por la vía del diálogo y la negociación u otras formas de solución, y en plena consonancia con el Derecho Internacional”.
Vivir en paz, cooperando unos con otros para enfrentar los retos y solucionar los problemas que, en fin de cuentas, nos afectan y afectarán a todos, es hoy una necesidad imperiosa.
Debe respetarse, como reza la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz, “el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”.
Con ella, nos comprometimos a cumplir nuestra “obligación de no intervenir directa o indirectamente, en los asuntos internos de cualquier otro Estado y observar los principios de soberanía nacional, igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos”, y a respetar “los principios y normas del Derecho Internacional (…) y los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas”.
Ese histórico documento insta “a todos los Estados miembros de la Comunidad Internacional a respetar plenamente esta declaración en sus relaciones con los Estados miembros de la CELAC”.
Tenemos ahora la oportunidad para que todos los que estamos aquí aprendamos, como también expresa la Proclama, a “practicar la tolerancia y convivir en paz como buenos vecinos”.
Existen discrepancias sustanciales, sí, pero también puntos en común en los que podemos cooperar para que sea posible vivir en este mundo lleno de amenazas a la paz y a la supervivencia humana.
¿Qué impide, a nivel hemisférico, cooperar para enfrentar el cambio climático?
¿Por qué no podemos los países de las dos Américas luchar juntos contra el terrorismo, el narcotráfico o el crimen organizado, sin posiciones sesgadas políticamente?
¿Por qué no buscar, de conjunto, los recursos necesarios para dotar al hemisferio de escuelas, hospitales, proporcionar empleo, avanzar en la erradicación de la pobreza?
¿No se podría disminuir la inequidad en la distribución de la riqueza, reducir la mortalidad infantil, eliminar el hambre, erradicar las enfermedades prevenibles, acabar con el el analfabetismo?
El pasado año, establecimos cooperación hemisférica en el enfrentamiento y prevención del ébola y los países de las dos Américas trabajamos mancomunadamente, lo que debe servirnos de acicate para empeños mayores.
Cuba, país pequeño y desprovisto de recursos naturales, que se ha desenvuelto en un contexto sumamente hostil, ha podido alcanzar la plena participación de sus ciudadanos en la vida política y social de la Nación; una cobertura de educación y salud universales, de forma gratuita; un sistema de seguridad social que garantiza que ningún cubano quede desamparado; significativos progresos hacia la igualdad de oportunidades y en el enfrentamiento a toda forma de discriminación; el pleno ejercicio de los derechos de la niñez y de la mujer; el acceso al deporte y la cultura; el derecho a la vida y a la seguridad ciudadana.
Pese a carencias y dificultades, seguimos la divisa de compartir lo que tenemos. En la actualidad 65 mil cooperantes cubanos laboran en 89 países, sobre todo en las esferas de la medicina y la educación. Se han graduado en nuestra isla 68 mil profesionales y técnicos, de ellos, 30 mil de la salud, de 157 países.
Si con muy escasos recursos, Cuba ha podido, ¿qué no podría hacer el hemisferio con la voluntad política de aunar esfuerzos para contribuir con los países más necesitados?
Gracias a Fidel y al heroico pueblo cubano, hemos venido a esta Cumbre, a cumplir el mandato de Martí con la libertad conquistada con nuestras propias manos, “orgullosos de nuestra América, para servirla y honrarla… con la determinación y la capacidad de contribuir a que se la estime por sus méritos, y se la respete por sus sacrificios”, como señaló Martí.
Señor Presidente:
Perdón, y a todos ustedes, por el tiempo ocupado.
Muchas gracias a todos (Aplausos).

Agua ¿preludio de guerra en América?

Por Hedelberto López Blanch
Aunque la noticia ha pasado prácticamente inadvertida para los medios de comunicación, no deja de ser importante y alarmante por sus posibles consecuencias para todos los países del continente americano.
Un estudio de la NASA ha llegado a la conclusión de que el volumen total de agua en las cuencas de los ríos Sacramento y San Joaquín, en el Estado de California, Estados Unidos, ha disminuido desde 2014 en 34 millones de acre-pie (42 000 millones de metros cúbicos, lo cual significa un efecto demoledor para la economía de ese extenso Estado de la Unión.
La información apareció en un artículo en The Ángeles Times, firmado por el científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de esa institución, Jay Famiglietti, en el cual se afirma que California viene perdiendo agua almacenada desde 2002, y que dos tercios de estas mermas se derivan del uso de aguas subterráneas por los agricultores que han tratado de combatir los efectos de las sequías.
Con gran énfasis, el científico asegura que “los almacenamientos actuales de agua en California podrían acabarse dentro de un año” y que las autoridades deben activar medidas restrictivas sobre el uso del líquido almacenado en todos los sectores y permitir la formación de agencias regionales de sostenibilidad.
En los cálculos del equipo encabezado por Famiglietti se tuvo en consideración los volúmenes que comprenden la nieve fundida, las reservas y el agua subterránea.
La noticia trae a colación el interés manifiesto que a lo largo de estos últimos años ha demostrado Estados Unidos en tener una mayor presencia en la zona cercana al Acuífero Guaraní que se extiende desde el norte de Brasil hasta la pampa argentina. Se calcula que tiene 37 000 millones de metros cúbicos, y cada kilómetro cúbico es igual a 1 billón de litros.
Con 1 190 000 kilómetros cuadrados de extensión, superficie mayor que las de España, Francia y Portugal juntas comprende 850 000 kilómetros cuadrados del Brasil (equivalente al 9,9 % de su territorio), 225 000 de la Argentina (7,8 %), 70.000 kilómetros cuadrados de Paraguay (17,2 %) y 45.000 kilómetros cuadrados de Uruguay, 25,5 % de la superficie de la nación oriental.
Sus fuentes podrían abastecer indefinidamente a 360 millones de personas, mientras la población actual en el área del acuífero, se estima en 17 millones.
Los jefes del Comando del Ejército Sur de Estados Unidos han mantenido una cíclica presencia en esa región y el Banco Mundial comenzó, a partir de 2007, a financiar proyectos en el Guaraní.
Desde hace más de un siglo, los países poderosos han lanzado guerras o controlado a gobiernos dóciles para apoderarse del control de los yacimientos de hidrocarburos existentes en diferentes naciones.
En América Latina casi todos los depósitos estuvieron bajo intervención de Estados Unidos y en otras regiones, han sido lanzadas violentas guerras de rapiñas para apoderarse del petróleo y gas como en Libia, Irak, Siria o Sudán, por citar algunas.
Ahora los expertos auguran que más temprano que tarde, las nuevas guerras tendrán como trasfondo, tratar de apoderarse de las grandes fuentes de agua, debido a la escasez y la contaminación en algunos países de ese líquido fundamental para la vida en el planeta.

Observemos estos datos: El 70 % de la tierra esta cubierta por agua salada y solo el 2,5 % potable. De éstas, el 70% se utiliza en la agricultura, el 20 % en la industria y el 10 % al consumo humano. La contaminación de las aguas provocan la muerte de más de 5 000 000 de personas, principalmente de menores de edad.

Unos 1 200 millones de habitantes no tienen acceso al agua y 2 200 millones viven sin condiciones sanitarias. Para 2050 la Organización de Naciones Unidas estima una población mundial de 9 000 millones con una demanda superior al 60 % de la actual, mientras que el 85 % de las fuentes hídricas se encuentran donde habita el 12 %.

Resulta muy sintomático que un informe de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) ha afirmado que para el 2015 el agua será una de las mayores causas de conflicto internacional.
En 1997, cuando en América Latina primaban gobiernos dóciles a Estados Unidos, varios países abrieron sus puertas al Banco Mundial, al pasar las universidades de Santa Fe y Buenos Aires, la de Uruguay y varias de Brasil, los derechos de investigación del acuífero Guaraní a esa institución financiera.

Para noviembre de 2001 el BM, por medio de una de sus instituciones especializadas, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés) comenzó a financiar la investigación y los trabajos para lograr el “desarrollo sustentable” de ese reservorio.

Dos años después, en noviembre de 2003, se reunieron en Montevideo los integrantes del MERCOSUR con el BM y se firmó el Proyecto de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del Sistema Acuífero Guaraní. El GEF garantizó para el financiamiento, 13,4 millones de dólares aportados por bancos de Estados Unidos, Holanda y Alemania. La Organización de Estados Americanos y la Unidad para el Desarrollo Sostenible (OEA-USDE) con sede en Washington actuarían como la filial regional de ejecución y el Banco Mundial como la agencia de implementación.

Durante el IV Foro Mundial del Agua celebrado en Ciudad de México en marzo de 2006, el entonces presidente del BM, Paul Wolfowitz emitió un documento denominado “Espejismo en el Agua”, donde expresaba que el Banco Mundial solo facilitaría préstamos para la asistencia del agua con la condición de que dicho servicio se privatizara.

Pero como ha expresado el presidente ecuatoriano Rafael Correa, ya comenzaba para la región un “cambio de era” y el texto fue descalificado por los asistentes. En ese documento se indicaba que el país que se negara a acatar las decisiones vería recortados los créditos para otras inversiones en el sector público.

Con la reciente información de la NASA referente a la escasez de agua en el extenso Estado norteamericano de California, las naciones del sur del continente tendrán que estar alertas para evitar las nuevas amenazas que se ciernen sobre el Acuífero Guaraní.

DECLARACION DEL MOVIMIENTO CUBANO POR LA PAZ Y LA SOBERANIA DE LOS PUEBLOS

Una vez más la heroica y solidaria República Bolivariana de Venezuela, su Gobierno y su pueblo enfrentan la amenaza de una agresión imperial, concebida irresponsablemente por el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien hace pocos días emitió una orden ejecutiva declarando a la nación bolivariana como una amenaza a la seguridad nacional de esa gran potencia.
En una clara expresión de arrogancia imperialista, el gobierno estadounidense vuelve a actuar de forma violatoria del derecho internacional al pretender inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela con una clara y marcada intención desestabilizadora y contrarrevolucionaria y atizando, con tal conducta, una escalada amenazante que puede derivar en una intervención militar en esa hermana nación nuestroamericana.
Se pretende así coartar la brillante y luminosa estela de integración y solidaridad latinoamericana y caribeña impulsada por la Revolución Bolivariana en nuestro Continente y en el mundo, que tuvo en su Comandante Eterno, Hugo Chávez Frías, a su más decidido promotor, y que tiene hoy en el Presidente Nicolás Maduro, en el Partido Socialista Unido de Venezuela y en el pueblo patriota venezolano a sus más comprometidos y fieles y seguidores.
Esta intentona desestabilizadora de Washington ha recibido el repudio mas enérgico e inmediato de todas las naciones latinoamericanas y caribeñas, en estricto apego a la decisión que adoptaron, en enero del pasado año en La Habana, durante la II Cumbre de la CELAC, de proclamar a América Latina y El Caribe como Zona de Paz.. De igual forma se han pronunciado los mecanismos integracionistas regionales como la propia CELAC, UNASUR el ALBA-TCP y CARICOM, entre otros.
El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos, se une al Consejo Mundial de la Paz y al resto de las organizaciones y movimientos pacifistas de nuestra Región y del mundo, así como a otras organizaciones de la sociedad civil cubana, para denunciar esa nueva agresión imperialista contra Venezuela y exhorta a todas las personas amantes de la Paz a condenar la misma y a exigir el cese de todas las acciones desestabilizadoras y el respeto mas absoluto a la soberanía, la integridad y la autodeterminación del pueblo venezolano.

La Habana, 20 de marzo 2015

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