Un foro en el momento y el lugar precisos

Las sesiones del XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, que reúne a los movimientos de izquierda de América Latina y el Caribe, quedaron abiertas este domingo en la capital nicaragüense en medio de una contraofensiva reaccionaria que pretende liquidar las experiencias progresistas y barrer las transformaciones de la última década
Autor: Sergio Alejandro Gómez, enviado especial | internacionales@granma.cu
16 de julio de 2017 23:07:33

El foro fue un espacio propicio para expresar que Fidel es un faro para los movimientos de izquierda. Fotos del autor.
MANAGUA, Nicaragua -En las calles de Venezuela se define por estos días el futuro de la Revolución Bolivariana; la derecha brasileña pretende liquidar a Lula en los tribunales antes que enfrentarse en las urnas con el político más popular de la historia reciente del país; en Argentina, la expresidenta Cristina Fernández sufre un acoso similar; la nueva administración estadounidense planea no solo construir un muro en la frontera con México, sino aislarse de toda América Latina, como demostraron el pasado 16 de junio en Miami los anuncios de Donald Trump sobre Cuba.

Las sesiones del XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, que reúne a los movimientos de izquierda de América Latina y el Caribe, quedaron abiertas este domingo en la capital nicaragüense en medio de una contraofensiva reaccionaria que pretende liquidar las experiencias progresistas y barrer las transformaciones de la última década.

«El Foro ocurre en el momento preciso para debatir los problemas y respaldar los procesos de cambio en la región», dijo a Granma el diputado al Parlamento Centroamericano por Nicaragua, Daniel Ortega Reyes.

Su compatriota Orlando Núñez, miembro del Frente Sandinista de Liberación Nacional, añade que la sede escogida tampoco es casual. La elección de Managua por cuarta ocasión es una muestra de los cambios que vive el país.

Añade que una de las lecciones del proceso sandinista y lo que ocurre hoy en otros países del área es que la derecha no puede batallar frente a la izquierda en los procesos electorales. «Más demora uno en ganar las elecciones que Estados Unidos y las oligarquías en empezar a desestabilizar».

Hugo Moldiz, exministro de la presidencia de Bolivia y delegado de su país al evento, coincide en que era necesario un foro en este momento para marcar un punto de giro en la arremetida contrarrevolucionaria.

Añade que es necesario respaldar a los países donde la izquierda ha hecho transformaciones desde el gobierno, al tiempo que se enriquece el debate sobre cómo superar la etapa neoliberal con las particularidades de cada caso.

Una de las preguntas que acompaña esta XXIII celebración del Foro es cómo ha logrado adaptarse a los cambios durante más de un cuarto de siglo acompañando los debates de la izquierda y los movimientos progresistas.

En medio de la incertidumbre por la caída del campo socialista y la desintegración paulatina de la Unión Soviética, la cita fue una idea del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva para reagrupar fuerzas y trazar un nuevo camino de lucha.

«Logró superar la prueba del tiempo porque es una obra de arquitectura política de dos grandes genios», refiere a este diario el delegado dominicano José Ernesto Oviedo, quien asiste al Foro desde sus inicios.

Alina Fernández Arias, funcionaria del Movimiento Cubano por la Paz, resalta la importancia de la Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. Foto: del autor

Otra clave, añade Oviedo, es que surgió como un mecanismo de concertación, solidaridad y debate dentro de la diversidad. «Aquí los partidos grandes no imponen su voluntad sobre los pequeños».

La cita nicaragüense tampoco deja escapar la oportunidad de honrar la vida de Ernesto Che Guevara en el aniversario 50 de su caída en combate, así como el centenario de la Revolución rusa.

Aleida Guevara, hija del Che, dijo a Granma que los hombres reconocen las virtudes de otros hombres cuando las llevan en sí mismos. Y recordó el pensamiento martiano de que «honrar, honra».

«Es fantástico que un Foro que discute cómo lograr un mundo distinto, recuerde a un hombre que murió tratando de hacerlo realidad», añadió.

Entre los más de 300 delegados de 32 países que asisten al encuentro en la capital nicaragüense, uno en específico no pasa desapercibido.

El luchador independentista boricua Oscar López Rivera, que estuvo preso injustamente en Estados Unidos por más de tres décadas, es una de las figuras más seguidas del evento.

Un cartel exigiendo su puesta en libertad acompañó las ediciones del Foro en México, El Salvador y Bolivia, pero Nicaragua tuvo el privilegio de contar con él en persona.

En declaraciones exclusivas a nuestro diario, dijo que un punto que a veces se pasa por alto es la responsabilidad norteamericana en los acontecimientos de América Latina. «Estados Unidos tiene mucho que reparar en Guantánamo, el bloqueo criminal contra Cuba y lo que está pasando en Venezuela».

Respecto a la lucha de su pueblo por la independencia, una de las causas que defiende del Foro de Sao Paulo desde su fundación, López Rivera analizó los resultados del referendo no vinculante efectuado recientemente.

La isla, dijo, «tiene una crisis enorme y aun así se gastan diez millones o 12 millones en una consulta que no sirve para nada», señaló.

Los puertorriqueños debían escoger entre seguir con el estatus actual, convertirse en el Estado 51 de la Unión o la independencia. La opción de la anexión triunfó pero el nivel de abstención fue abrumador.

«Ellos (los gobernantes de Puerto Rico) creen que van a lograr algo, pero no es así. Es solo parte de la mentalidad colonizada de parte del pueblo puertorriqueño y los que administran la colonia».

Dos de los temas que más centran la atención de los delegados es la evolución de los acontecimientos en Venezuela, donde la futura celebración de la Asamblea Constituyente marca un punto de inflexión en la guerra frontal contra el proceso bolivariano, así como la persecución política contra Lula en Brasil.

En el acto de inauguración del Foro este domingo, la nueva presidenta del PT, Gleisi Hoffman, transmitió un saludo al auditorio del expresidente Lula. Aseguró que la sentencia judicial carece de fundamentos y lo que busca es quitar del camino de las urnas al político más popular de Brasil.

El representante de Venezuela, miembro del Partido Socialista Unido de Venezuela y candidato a la Asamblea Constituyente, Roy Daza, refirió que el pueblo de su país, incluso quienes no están a favor del proceso revolucionario, comienza a levantarse contra la violencia y el fascismo.

Dijo que el presidente Nicolás Maduro está actuando tal cual lo haría Hugo Chávez: «La Revolución Bolivariana se juega el todo por el todo con la Asamblea Constituyente».

La delegación cubana está encabezada por el miembro del Secretariado del Comité Central del Partido, José Ramón Balaguer Cabrera, e integrada por una veintena de delegados de organizaciones políticas y civiles de la Isla.

Alina Fernández Arias, funcionaria del Movimiento Cubano por la Paz, resalta la importancia de la Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz. «Es necesario que los pueblos apoyen esa resolución firmada en La Habana por 32 mandatarios durante la Segunda Cumbre de la Celac».

La delegada cubana señaló que el empeño de la paz es más importante que nunca ante los acontecimientos en países como Venezuela, Brasil y Argentina.

El respresentante de la Isla más nombrado no tiene una presencia física, pero sí espiritual. La figura de Fidel aúna los criterios progresistas del Río Bravo a la Patagonia.

«Si mantenemos la unión, podemos recuperar algunas cosas que hemos perdido», expresó la delegada mexicana por el Partido de la Revolución Democrática, al recordar la ausencia física de algunos líderes históricos como Fidel Castro y el venezolano Hugo Chávez.

«Fidel es la luz encendida de un faro, y ya no está Hugo Chávez. Pero este tipo de encuentros sirven para retomar sus ideas», añadió.

Este año el Foro también cuenta con la presencia especial de la delegación de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia–Ejército del Pueblo, FARC-EP, en momentos en que transita de la lucha armada a la vida política.

El comandante Rodrigo Granda, quien fue uno de los delegados de la guerrilla a las conversaciones de paz en La Habana, dijo a este diario que con su presencia en Managua espera profundizar las relaciones con todos los movimientos que hacen parte de una gran convergencia. «Es una oportunidad también de dejar atrás algunas divergencias de carácter ideológico y métodos de lucha».

La secretaria ejecutiva del Foro de Sao Paulo, Mónica Valente, ratificó el compromiso de la organización con la implementación de los acuerdos de paz firmados en La Habana.

La bienvenida de los delgados por parte de los anfitriones estuvo a cargo de Jacinto Suárez, secretario de Relaciones Internacionales del Frente Sandinista. Dijo que era un honor recibirlos en la tierra de Sandino, que siempre ha sido hospitalaria y antimperialista por historia y por tradición.

El cierre del encuentro el 19 de julio coincide con la celebración del aniversario 38 de la Revolución Sandinista, que sacó del poder a una de las dictaduras más sanguinarias del continente en 1979.

Ese día los delegados acompañarán al pueblo nicaragüense en las plazas públicas como una muestra de respaldo a las transformaciones llevadas a cabo por el Partido, el Comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo desde su regreso al poder en el 2007, luego de las elecciones del 2006.

We denounce the diplomatic setback and US interference in Cuba!


World Peace Council

We denounce the diplomatic setback and US interference in Cuba!
Thursday, June 22, 2017
Statements
With indignation and emphatic rejection we denounce the setback on the US foreign policy under the Donald Trump Administration regarding revolutionary Cuba, a setback that puts in evidence the choice made by the new President for threats and blackmail used routinely by the imperialist power against the Cuban people.
The World Peace Council has joined movements, institutions and governments in solidarity with the Republic of Cuba to support and celebrate the diplomatic victory of the Cuban people since the announcement of the reestablishment of bilateral relations with the US, in 2014.
Simultaneously, joining the Cuban people, we have always demanded the end of US interference, which constantly tries to disturb the Cuban revolution’s progress and isolate the nation through a criminal blockade imposed over five decades ago.
Trump has announced the setback in June 15th, from the symbolic platform of Miami – paying homage to anti-patriotic Cubans that are happy with the US interference and economic and media war against the revolutionary island – by canceling the agreement signed in 2014. We completely reject the statements made by the new US President, which are typical of a failed and retrograde policy, of unsubstantiated and hypocritical allegations against the Cuban democracy.
We denounce the dangers of the new investments on a militarized policy by the US under the Trump administration for all Latin America, while Cuba has defended peace in the American continent and in the world – in stark contrast with the US imperialism. At the same time, we alert and call upon all for strengthening our struggle against the interference and in defense of the sovereignty of nations, facing the indications that the policies of internal destabilization will be intensified.
Therefore, we express our resolute solidarity with the Cuban people and our friend organizations, such as de Cuban Movement for Peace and for the Peoples’ Sovereignty (MovPaz), the Cuban Institute for Friendship with the Peoples (ICAP) and the Organization for Solidarity with the Peoples of Africa, Asia and Latin America (Ospaaal), in defense of the revolution and independence against foreign interference, threats, and the diplomatic setback announced by the US President.
The World Peace Council has reiterated and strengthened its support to the Cuban people and emphasized on the role that the “bigger of the Antilles” plays in promoting an international order of friendship and fraternity, solidarity, cooperation, justice and shared progress, while condemning the US imperialism, in its aggressiveness and threats against the peoples.
We’ll go on struggling, for the end of the US imperialism’s interference in Latin America and in Cuba!
Socorro Gomes,
President of the World Peace Council
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Denunciamos o retrocesso diplomático e a ingerência dos EUA contra Cuba!
Com indignação e enfático rechaço, denunciamos o retrocesso da política externa dos Estados Unidos sob o governo de Donald Trump com relação à Cuba revolucionária, um retrocesso que evidencia a escolha do novo presidente pelas ameaças e chantagens usadas costumeiramente pela potência imperialista contra o povo cubano.
O Conselho Mundial da Paz somou-se aos movimentos, entidades e governos solidários à República de Cuba no apoio e na celebração da vitória diplomática do povo cubano desde o anúncio de restabelecimento das relações bilaterais com os Estados Unidos, em 2014.
Simultaneamente, ao lado do povo cubano, exigimos sempre o fim do intervencionismo estadunidense que constantemente tenta perturbar o progresso da revolução cubana e isolar a nação através de um bloqueio criminoso imposto há mais de cinco décadas.
Trump anunciou o retrocesso em 15 de junho último desde a simbólica tribuna de Miami – pagando tributo a cubanos antipatriotas contentes com a ingerência estadunidense e a guerra econômica e midiática contra a ilha revolucionária – ao cancelar o acordo assinado em 2014. Rechaçamos completamente as declarações do novo presidente dos EUA, típicas de uma política fracassada e retrógrada, de alegações infundadas e hipócritas contra a democracia cubana.
Denunciamos o perigo das novas investidas da política militarizada dos EUA sob o governo Trump para toda a América Latina, enquanto Cuba tem defendido a paz no continente americano e no mundo – um imenso contraste com o imperialismo estadunidense. Ao mesmo tempo, alertamos e convocamos ao reforço da nossa luta contra a ingerência e em defesa da soberania das nações, diante dos indícios de que as políticas de desestabilização interna serão intensificadas.
Por isso, expressamos nossa resoluta solidariedade ao povo cubano e às organizações amigas, como o Movimento Cubano pela Paz e a Soberania dos Povos (MovPaz), o Instituto Cubano de Amizade com os Povos (Icap) e a Organização de Solidariedade com os povos da África, Ásia e América Latina (Ospaaal) na defesa da sua revolução e da sua independência contra a ingerência estrangeira, as ameaças e o retrocesso diplomático anunciado pelo presidente dos EUA.
O Conselho Mundial da Paz tem reiterado e reforçado seu apoio ao povo cubano e enfatizado o papel que “a maior das Antilhas” desempenha na promoção de uma ordem internacional de amizade e fraternidade, de solidariedade, cooperação, justiça e progresso compartilhado, ao tempo em que denuncia o imperialismo estadunidense e sua agressividade e ameaças contra os povos.
Seguiremos em luta, pelo fim da ingerência do imperialismo estadunidense na América Latina e em Cuba!
Socorro Gomes,
Presidenta do Conselho Mundial da Paz

Y POR FIN SE PRONUNCIÓ TRUMP SOBRE CUBA


Por Manuel E. Yepe
Miembro del Secretariado del MovPaz
http://manuelyepe.wordpress.com/
Hasta que al fin se pronunció el Presidente Trump acerca del nuevo
curso que se ha propuesto dar a las relaciones con Cuba. Y lo hizo a
guisa de castigo a las instituciones y la población de Estados Unidos
por la supuesta apertura al diálogo iniciada por el régimen de Barack
Obama que fuera aprovechada con entusiasmo nada disimulado por buena
parte del empresariado, las instituciones liberales y un segmento
claramente mayoritario de la población estadounidense.
Fue evidente que Trump, abrumado por fuertes presiones de la extrema
derecha política estadounidense decidió confiar la elaboración de su
nueva política hacia Cuba a las mismas fuerzas que a lo largo de casi
60 años han diseñado, con lamentables resultados, la política hacia la
pequeña isla vecina.
Su discurso fue un espectáculo populista de corte fascistoide, a la
medida de un auditorio que aplaudió sus fanfarronadas con entusiasmo,
aunque con evidente insatisfacción por la falta de concreción en
algunas de las drásticas medidas punitivas a que aspiraban los
desprestigiados líderes de ese sector del “exilio” cubano.
Luego del discurso, Trump firmó el “Memorando Presidencial de
Seguridad Nacional sobre el fortalecimiento de la Política de los
Estados Unidos hacia Cuba” (Presidential Policy Guidance on Cuba).
Para la mayoría de los observadores, quien capitalizó el apoyo de
Trump a las demandas de la extrema derecha cubanoamericana y el
retroceso a los tiempos de guerra fría en su proyección hacia Cuba fue
el senador republicano por el estado de Florida Marcos Rubio, que en
verdad no es cubano y ni siquiera ha estado alguna vez en Cuba, pero
ha hecho de esa condición un medio para ascender en la politiquería,
al extremo de haber mentido al Congreso acerca de su ascendencia
nacional así como sobre la fecha y los motivos que tuvieron sus
progenitores para salir de Cuba antes (y no durante) la revolución en
el poder.
Su actual membrecía en una comisión senatorial de inteligencia llamada
a dictaminar acerca de la actuación del Presidente en un escándalo que
podría incluso determinar su destitución, parece haberle servido de
tabla de salvación y ascenso.
Ciertamente, se observa que el segmento más atacado por la directiva
de Trump ha sido el sector de los pequeños propietarios privados de la
economía cubana, cuyo reciente gran florecimiento paradójicamente
obedece, en buena medida a la política gubernamental cubana que
alienta esta dinámica en función de la actualización de su proyecto
socialista de desarrollo.
Las “nuevas” directivas de Trump no aportan nada diferente a lo que
contra Cuba intentaron los gobiernos estadounidenses de Eisenhower,
Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, W. Bush,
y el propio Obama. Será, tan solo, el duodécimo en el listado de
presidentes imperialistas norteamericanos que en el último medio siglo
han tenido que renunciar a la irrealizable ambición de someter al
pueblo cubano, tras ocasionarle graves daños que han dejado profundas
huellas que los cubanos seguirán aspirando a transformar en
relaciones de respetuosa vecindad.
Durante casi 60 años, Washington ha tratado por todas las vías y
modos de derrocar a los gobiernos de Cuba, legitimados por la
revolución como fuente de derecho y sistemáticamente refrendados por
la población en elecciones verdaderamente democráticas.
Por su parte Washington, insistiendo en su prolongada guerra contra
Cuba motivada por el peligro que el ejemplo independista de la isla
significa para su dominio hemisférico, también ha dado apoyo –en su
propaganda y en varias acciones concretas del trabajo secreto de sus
organizaciones de inteligencia y subversión- al crecimiento del
trabajo por cuenta propia, que haría crecer las filas de la pequeña
burguesía en Cuba, la que –calculaban- influiría con su ideología en
la orientación política de la sociedad cubana.
La directiva de Trump constituye un engendro contradictorio que, más
que infundir temor, ha venido a desmontar alternativas de
confrontación que estuvieron ensayando los poderes fácticos de Estados
Unidos durante el gobierno de Barack Obama, tratando lograr sus
objetivos imperialistas respecto a Cuba con engañosas suaves maneras
que muchos en la isla consideran más peligrosas que los burdos
enfrentamientos convencionales a que ahora regresan con la “nueva”
directiva del actual Presidente.
Entre las “novedosas” medidas contenidas en las Directivas adoptadas
se proclama el recrudecimiento de la política de bloqueo contra Cuba
que ha sido severamente condenada por la comunidad mundial con una
unanimidad contra Estados Unidos tan completa que ni siquiera la
diplomacia estadounidense pudo votar en contra.

Junio 19 de 2017.

DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO CUBANO POR LA PAZ Y LA SOBERANIA DE LOS PUEBLOS (MOVPAZ)

El Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos (Movpaz), como organización de la sociedad civil cubana, se une a todo el pueblo de Cuba en respaldo a la Declaración del Gobierno Revolucionario Cubano, ante las declaraciones agresivas, amenazadoras e injerencistas del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, que constituyen un retroceso en el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países iniciado en diciembre del 2014.

Tal decisión, que no se corresponde en lo absoluto con la voluntad y los intereses de importantes sectores mayoritarios de la sociedad estadounidense y de la comunidad cubano-americana residente en ese país, constituye una expresión del lenguaje de la Guerra Fría que muchos en nuestra región y en el mundo consideraban superado.

Pone de manifiesto, además, el infame contubernio de la nueva administración de los Estados Unidos con los sectores más retrógrados, conservadores y contrarrevolucionarios en la Florida que aun hoy, luego de más de 50 años, continúan en su loca pretensión de destruir a la Revolución Cubana.

Esa nueva conducta hacia Cuba de parte del gobierno de los Estados Unidos, es también un llamado de alerta a todas las fuerzas progresistas y amantes de la paz dentro de esa propia Nación y del resto del mundo que ven con gran preocupación el incremento incesante de la carrera armamentista, del intervencionismo y del injerencismo del imperialismo, así como las más recientes decisiones y acciones del nuevo inquilino de la Casa Blanca en asuntos de política internacional como el abandono del Tratado de Paris sobre el Cambio Climático.

En este contexto, cobra mayor vigencia la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz aprobada por la II Cumbre de la CELAC realizada en La Habana en enero de 2014, que refrendó el respeto de los principios y normas del Derecho Internacional, el derecho inalienable de todo Estado a elegir libremente el sistema político, económico, social o cultural, sin injerencia de ningún tipo y la igualdad soberana y la reciprocidad entre los Estados.

En momentos como estos, el Movpaz ratifica su compromiso con la defensa de los principios de soberanía, independencia y libre determinación de Cuba, su pueblo y su Revolución y continuará exigiendo el levantamiento del injusto y genocida bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por más de dos décadas contra el pueblo cubano y reclamando a Estados Unidos la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo.

Al propio tiempo hace un llamado a los movimientos y organizaciones sociales, pacifistas y a los amigos solidarios de Cuba a fortalecer la lucha por la paz y la solidaridad, a la más amplia integración de los pueblos de América Latina y El Caribe así como a la firme resistencia en contra de las amenazas del imperio.

La Habana, 19 de junio 2017

DECLARACIÓN FINAL Quinto Seminario Internacional de Paz y por la abolición de las bases militares extranjeras “Un mundo de paz es posible” Guantánamo, 4, 5 y 6 de mayo de 2017


Por un mundo de paz sin bases, instalaciones y enclaves militares extranjeros”
DECLARACIÓN FINAL
Quinto Seminario Internacional de Paz y por la abolición de las bases militares extranjeras
“Un mundo de paz es posible”
Guantánamo, 4, 5 y 6 de mayo de 2017
El Quinto Seminario Internacional de Paz y por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras se realizó nuevamente en Guantánamo, la más oriental provincia cubana y primera trinchera antiimperialista de América por tener una parte de su territorio ilegalmente ocupado por una base militar extranjera en contra de la voluntad de su pueblo.
Esta nueva edición del Seminario contó con un total de 217 participantes de 32 países entre los que se encontraron líderes del Consejo Mundial por la Paz (CMP) y de sus organizaciones miembros, así como personalidades, luchadores por la Paz, antibelicistas y amigos solidarios de Cuba procedentes de Angola, Argentina, Australia, Barbados, Bolivia, Bostwana, Brasil, Canadá, Chad, Chile, Colombia, Comoras, Cuba, El Salvador, España, Estados Unidos, Guinea Bissau, Guyana, Honduras, Italia, Japón, Kiribati, Laos, México, Nicaragua, Palestina, Puerto Rico, RASD, República Dominicana, Seychelles, Suiza y Venezuela.
Los participantes constataron que el evento se desarrolló en el contexto de una compleja situación internacional caracterizada esencialmente por la permanencia de la agresividad del imperialismo estadounidense y de sus aliados de la OTAN que intentan reconfigurar un nuevo mapa mundial acorde con sus intereses geopolíticos y geoestratégicos y para lo cual incrementan su injerencia en naciones de todos los continentes y la opresión a sus pueblos.
Para lograr esos objetivos de intervención, dominación y chantaje contra los pueblos del mundo, el imperialismo se apoya en un conjunto de herramientas entre las que sobresale la proliferación de bases e instalaciones militares en numerosos países del planeta.
En esencia, es Estados Unidos, el país que mayor número de bases detenta en todo el orbe seguido de sus socios imperialistas de la OTAN, y es el que posee el mayor arsenal nuclear en la historia de la humanidad.
A lo anterior se adiciona la persistencia de la aguda crisis económica del capitalismo que, entre sus efectos más negativos, ha acrecentado la miseria, el hambre, la pobreza y las desigualdades en las naciones del llamado Tercer Mundo.
Las guerras injerencistas han afectado la estabilidad de varios países del Oriente Medio y de África, provocado como consecuencias los fenómenos migratorios masivos y desordenados que han causado la muerte en el mar de un gran número de inmigrantes que procuraban refugio en naciones europeas, que por lo general los rechazan.
A ese inestable contexto global se suma ahora la presencia de una nueva Administración republicana en Washington que ha generado innumerables cuestionamientos, críticas y un gran escepticismo, y cuyas acciones militares más reciente hacen sonar los tambores de una guerra de desbastadoras consecuencias para la humanidad.
En América Latina y El Caribe, el imperialismo y sus lacayos de turno de las oligarquías nacionales de varios países, intentan revertir el proceso de cambios progresistas iniciado por fuerzas de la izquierda hace ya más de una década, y pretenden restablecer las políticas neoliberales que tanto daño causaron a los pueblos de la región.
Para ello el imperio y sus acólitos, apelan a una sucia guerra económica, política y mediática dirigida a confundir a los pueblos y a destruir el entramado de logros sociales alcanzados por gobiernos progresistas en Venezuela, Bolivia, Brasil, Argentina, Ecuador, Nicaragua y otros, donde hoy se dirime el futuro de toda la región.
En ese contexto, cobra mayor vigencia la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz aprobada por la II Cumbre de la CELAC realizada en La Habana en enero de 2014 como el compromiso político de mayor envergadura adoptado por todos los Estados latinoamericanos y caribeños, reafirmado en las Declaraciones emitidas en la IV Cumbre efectuada en Quito, Ecuador, en enero de 2016, y en la V Cumbre realizada en Punta Cana, República Dominicana, en enero de 2017.
Reconociendo a las personas que luchan en el mundo por la Abolición de las Bases Militares Extranjeras y por lo expuesto con anterioridad, este Quinto Seminario Internacional llama a redoblar la lucha contra las acciones agresivas imperialistas que amenazan a la paz mundial.
Lo luchadores por la paz reunidos en Guantánamo también nos
COMPROMETEMOS A:
 Denunciar sistemáticamente la agresión y la injerencia económica, política y militar del imperialismo estadounidense y sus aliados de la OTAN.
 Alertar a los pueblos sobre los peligros de una conflagración nuclear mundial de incalculables consecuencias para la humanidad.
 Demandar el cierre de las bases, instalaciones y enclaves militares foráneos y el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países donde se encuentran desplegadas.
 Continuar reclamando a Estados Unidos que devuelva a Cuba y a su pueblo el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval de Guantánamo, y el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero.
 Ampliar la divulgación del contenido de la Proclama de América Latina y El Caribe como Zona de Paz dada su actualidad y vigencia en el contexto político latinoamericano y caribeño.
 Fortalecer la lucha mundial contra el terrorismo, denunciando que sus acciones benefician a los objetivos del imperialismo.
 Multiplicar las acciones de la campaña internacional por un mundo de paz sin armas nucleares, químicas y bacteriológicas y revelar su presencia en bases e instalaciones militares foráneas.
 Denunciar las acciones en contra del medio ambiente y la salud de las poblaciones donde se encuentran enclavadas las bases militares extranjeras.
 Expresar la más amplia solidaridad con los países y pueblos bajo dominio colonial en El Caribe y en Sudamérica donde hay presencia militar extranjera como en Puerto Rico y en las Islas Malvinas, Georgia y Sandwich del Sur.
 Mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela dirigidas a destruir el proceso bolivariano, lo que representa, además, una clara amenaza a la paz en la región.
 Incentivar la solidaridad con los demás procesos progresistas latinoamericanos y caribeños y con el proceso soberano de integración regional, hoy amenazados por el imperialismo.
 Expresar la más amplia solidaridad con los países y pueblos árabes bajo dominación colonial, ocupación y guerras de agresiones imperialistas y sionistas en Palestina, Siria, Irak, Líbano y la RASD. De igual modo, nos solidarizamos con los prisioneros palestinos en huelga general y exigimos la liberación de todos los patriotas de ese país en ejemplar resistencia.
 Seguir ofreciendo el más decisivo apoyo a la exitosa culminación del proceso de paz en Colombia.
 Manifestar el más irrestricto respaldo a Bolivia en su justo reclamo por la salida al mar.
 Condenar las políticas proteccionistas y las amenazas de la nueva administración estadounidense contra los migrantes.
Los participantes en el Quinto Seminario Internacional de Paz y por la abolición de las Bases Militares Extranjeras acordaron trasmitir un fraternal saludo y el reconocimiento al pueblo de Guantánamo y a sus autoridades por la cálida acogida dispensada y las facilidades extendidas para la exitosa culminación del evento.
Asimismo extendieron su saludo a todo el pueblo cubano que continúa realizando un gran esfuerzo por alcanzar una sociedad socialista más justa, próspera y sostenible, y rindieron homenaje a la memoria del líder indiscutible de la Revolución Cubana, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Guantánamo, Cuba, 6 de mayo de 2017.

“For a world of peace without foreign military bases, constructions and enclaves”
FINAL STATEMENT
Fifth International Seminar for Peace and the Abolition of Foreign Military Bases
“A World of Peace is Possible”
Guantánamo, May 4, 5, 6, 2017
The Fifth International Seminar for Peace and the Abolition of Foreign Military Bases was held again in Guantánamo, the easternmost Cuban province and first anti-imperialist trench of America because part of its territory is illegally occupied by a foreign military base against the will of its people.
This most recent Seminar had a total of 217 participants from 32 countries, among them leaders from the World Peace Council (WPC) and its member organizations, as well as public figures, fighters for peace, peace-loving people and friends in solidarity with Cuba from Angola, Argentina, Australia, Barbados, Bolivia, Bostwana, Brazil, Canada, Chad, Chile, Colombia, Comoras, Cuba, El Salvador, Spain, the United States, Guinea Bissau, Guyana, Honduras, Italy, Japan, Kiribati, Laos, Mexico, Nicaragua, Spain, Palestine, Puerto Rico, RASD, Dominican Republic, Seychelles, Switzerland, Venezuela.
The participants confirmed that the event was celebrated within the context of a complex international situation essentially characterized by the permanent aggressiveness of the United States imperialism and its NATO allies, that attempt to rebuild a new world map according to their geopolitical and geo-strategic interests, for which purpose they increase their interference in nations from all continents and the oppression their peoples.
To achieve those purposes of intervention, domination and blackmail against the peoples of the world, imperialism relies on a group of tools, among which stands out the proliferation of military bases and facilities in numerous countries of the planet.
Essentially, the United States is the country with the largest number of military bases worldwide, followed by its imperialist NATO partners, and it is the country with the largest nuclear arsenal in the history of humankind.
Furthermore, the acute economic crisis of capitalism remains, with the increase of poverty, hunger, and inequalities in the so-called Third World nations among its most negative effects.
The interventionist wars that have severely impaired the stability of several Middle East and African countries have produced massive and chaotic migratory phenomena that have brought death at sea of a large number of migrants seeking refuge in European, nations which, in general, reject them.
To that unstable global context must be added the presence of a new Republican administration in Washington that has raised numerous questions, criticism and great skepticism, and whose most recent military actions make the drums of a war of devastating consequences for humankind sound louder than ever.
In Latin America and the Caribbean, imperialism and its current lackeys among the national oligarchies of several countries are attempting to reverse the process of progressive changes initiated by leftist forces more than a decade ago, and intend to restore the neo-liberal policies that caused so much damage to the peoples of the region.
To achieve such end, imperialism and its acolytes appeal to a dirty economic, political and media war aimed at confusing the peoples and destroying the group of social achievements attained by progressive governments in Venezuela, Bolivia, Brazil, Argentina, Ecuador, Nicaragua and other countries where the future of the entire region today is at stake.
Within that context, the Proclamation of Latin America and the Caribbean as Peace Zone approved by the Second Summit of the CELAC held in Havana in January, 2014 gains greater validity as the most relevant political commitment made by all Latin American and Caribbean states, confirmed by the Statements issued at the Fourth Summit held in Quito, Ecuador, in January, 2016, and at the Fifth Summit held in Punta Cana, Dominican Republic, in January, 2017.
Recognizing people who fight all over the world for the abolition of foreign military bases and taking into consideration all the above, this Fifth International Seminar calls to redouble the struggle against the aggressive imperialist actions that threaten world peace, and agrees to create a Global Coalition of Organizations against foreign military bases.
We, peace fighters gathered here in Guantánamo also
COMMIT OURSELVES TO:
 Systematically denounce the aggression and the economic, political and military aggressiveness and interference of the United States imperialism and its NATO allies
 Alert the peoples about the dangers of a world nuclear war of unforeseeable consequences for humankind
 Demand the closing of foreign military bases, facilities and enclaves and the immediate withdrawal of the foreign occupation troops from the countries where they are deployed.
 Continue to demand that the United States return to Cuba and its people the illegally occupied territory of the Guantánamo Naval Base, and the lifting of the economic, commercial and financial blockade.
 To disseminate the contents of the Proclamation of Latin America and the Caribbean as Peace Zone, given its topical nature and validity within the Latin American and Caribbean political context
 Strengthen the world struggle against terrorism, denouncing that its actions benefit the purposes of imperialism
 Multiply the actions of the international campaign for a world of peace without nuclear, chemical and bacteriological weapons, and reveal their presence in foreign military bases and facilities
 Denounce the impact on the environment and the health of the populations of the territories where foreign military bases are located
 Express the widest solidarity with the countries and peoples under colonial dominance with military presence in the Caribbean and in South America, such as Puerto Rico and the Malvinas (Falkland Islands), South Georgia and South Sandwich islands
 Continue to denounce of the interventionist actions of imperialism and the counterrevolutionary oligarchy in Venezuela aimed at destroying the Bolivarian process, which in addition is a clear threat to peace in the region.
 Encourage solidarity with the remaining Latin American and Caribbean progressive processes, and with the sovereign process of regional integration, today threatened by imperialism.
 Call for the broadest international solidarity with the Arab countries and peoples under colonial domination, occupation and Zionist and imperialist wars of aggression in Palestine, Syria, Iraq, Lebanon and RASD.
 Likewise, we express our solidarity with the Palestinian prisoners on a general strike and demand the release of all the patriots from that country who are showing an exemplary resistance.
 Continue to grant the most resolute support to the successful culmination of the peace process in Colombia
 Express the unrestricted support of Bolivia in its just demand for an access to the sea.
 Condemn the protectionist policies and threats of the new United States administration against migrants
The participants in the Fifth International Seminar for Peace and the Abolition of Foreign Military Bases agreed to convey a brotherly greeting and acknowledgment to the people of Guantánamo and its authorities for the warm welcome given to them, and for the facilities granted them for the successful achievement of the event.
They likewise conveyed their greetings to the entire Cuban people, which continue to make a great effort to achieve a more just, prosperous and sustainable socialist society, and paid tribute to the memory of the indisputable leader of the Cuban revolution, Commander in Chief Fidel Castro Ruz.
Guantánamo, Cuba, May 6, 2017

Resisting, Palestinian prisoners strengthen the struggle for liberation

Sunday, May 14, 2017
Statements

The hunger strike of the Palestinian political prisoners approaches its first month and should continue mobilizing international support and action. The struggle of the Palestinians incarcerated by Israel – today, over 6,300 men, women and children – is urgent and essential in the Palestinian cause for the end of the Israeli occupation and for national liberation, and all those advocates of justice and peace must join it.
By Socorro Gomes*
Over 1,500 Palestinians imprisoned by Israel are conducting a hunger strike since the 17th of April (Palestinian Prisoners’ Day) to denounce to the world the terrible and degrading conditions of their incarceration. They reaffirm, thus, their determination in their struggle both for dignity or respect for their human rights in the prison cells of a criminal regime of military occupation, and for the achievement of national liberation.
Imprisoning the Palestinians is one of the State of Israel’s most expressive weapons. Since its creation, it uses terror and limitless repression as methods to guarantee the criminal incursion of Palestinian land. Approximately 70% of the Palestinian families have already had a member in prison for resisting the occupation. Among the 6,300 people currently incarcerated, according to the association Addameer, 300 are children and 13 are Parliamentarians. The Zionist authorities are not ashamed of blatantly violating International Humanitarian Law or human rights to maintain their policy of massive imprisonment with the goal of weakening the Palestinian people.
The incarceration of children, accusing them of throwing rocks against armored tanks and soldiers armed with M16 rifles, goes on daily under the comprehensive eyes of the so-called international community, as do the detentions without charges based on supposedly secret information, which can be increased for as long as the invaders wish, the so-called administrative detention today holding 500 people.
In the attempt to weaken the Palestinian men and women and their liberation movement, which has become synonymous to bravery and resistance, the Israeli regime has already imprisoned over 800,000 people, counting on the protective complicity of the most aggressive power of all times, the US. Yet, the Zionist occupation has failed in its ill attempt.
Solidarity and support for the Palestinian people’s just cause have increased all over the world. However, it is not enough to assure the fulfillment of the UN resolutions to guarantee the Palestinian state, since the partition proposed seventy years ago, trough General Assembly Resolution 181. The Palestinian people has the historical conscience that the only possibility of liberating their state and having it recognized will result mainly from the struggle, joined by the solidarity of peoples from the whole world.
Therefore, the Palestinians are punished by Israel with arbitrary arrest, torture, forced displacement, the brutality of repression, the demolition of their homes, devastation or grabbing of their land, execution, apartheid, genocide, exile and persecution.
The consecutive wars, aggressions and invasion of their territory by Israel, with their land expropriated and their owners expelled, or killed if their resist, have allowed Israel to extend its claws and borders. The remaining Palestinian territory was occupied, shredded and usurped by Israeli settlers and militarily surrounded. This is a disgrace.
In complete disregard for the UN resolutions, the Zionist state also prevents the Palestinians’ access to water sources, fishing banks and agricultural land, in a wicked policy to grab the minimal material conditions for survival from them. With this criminal policy, Israel has already usurped a great part of the territory destined to the Palestinians in the UN partition plan. To shut the resistance up, the Israeli authorities perpetrate all forms of crimes and violations, including against their own people. In their imperialist drive, they convert young Israeli soldiers into cruel criminals form whom Palestinian children must die, or persecute a significant part of their own population who opposes the infamy of the occupation.
The breadth and urgency of the support and solidarity is vital in the construction of a broad coalition around the immediate response and assurance of the political prisoners’ rights, of the fulfillment of UN resolutions and the Palestinian state, with its borders as demarcated before the 1967 military occupation and East Jerusalem as its capital.
The World Peace Council (WPC), in its last Assembly, in November 2017, has defined as a priority the support to the Palestinian people’s struggle for their free state, in which the prisoners’ hunger strike manifests another form of resistance that cannot be vanquished.
Resistance is the only alternative to the disappearance of the Palestinian people. Not counting on Armed Forces (Navy, Air Force or Army), the Palestinians resist against one of the strongest military powers in the world in technological terms, showing their dignity and unequaled moral strength while facing the asymmetry of a reality imposed by a military, colonialist and criminal regime.
It is unacceptable that the impunity of a power imposing an apartheid regime, cultivating hatred towards the Palestinians, even if children or youth, is accepted as natural. This regime must be repudiated by all those who honestly want peace in the region.
The WPC has expressed its support to the struggle of the political prisoners in the scope of the national resistance against the Israeli occupation and for the right to self-determination. In our solidarity with the Palestinian people’s struggle and in vehement rejection of the policies based on war crimes and crimes against humanity perpetrated on a daily basis, we must also demand the end of the impunity enjoyed by the Zionist leadership in their collusion with the imperialist powers, especially the USA.
Denouncing ill treatment, torture, violation of their rights to health, legal defense, visit of family members, the Palestinian prisoners represent the whole national struggle against oppression, massacres and the attempt of expulsion. Their protest is a bill of indictment exposing the very UN omission towards the Palestinian people and the neglect of a promise made but unfulfilled.
We will repeat the formula until it is realized: for the liberation of the political prisoners, the return of the five million refugees, for the borders set as prior to the Israeli occupation of Palestinian territories in June 1967 and East Jerusalem as the capital of the State of Palestine. These are principled positions of which the Palestinian people will not forfeit. Therefore, we reaffirm our full solidarity with the Palestinian cause.
*Socorro Gomes is the president of the World Peace Council.